miércoles, 29 de abril de 2020

EL ESTADO

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EL ESTADO
  En medio del desorden  de ayer, el Estado procede contra sus supuestos súbditos, el pueblo, como un real amo. Y no es que estemos en los tiempos de la esclavitud o el señorío feudal, pero la realidad es esa. La vestimenta y los privilegios del señor feudal se han metamorfoseado en el cuello blanco del Presidente, sus Ministros y su Congreso.
  Como servidor y esbirro del gran capital, se encarga de arreglarle las mejores condiciones para exprimirles hasta la última gota de sangre a los trabajadores. Cuando los trabajadores es organizado puede asumir ellos mismos su defensa en forma de sindicatos, el Estado ha recibido el encargo de reprimirlos a sangre y fuego. Ya los despidos masivos, ya la prisión, ya enjuiciamientos y condenas, y hasta el destierro. Esta reaccionaria conducta, con el tiempo no ha variado, solo se vuelto más sutil, pero sigue siendo la misma de ayer, y aún más feroz. Ese es su estigma, y no desaparecerá, a menos que el pueblo organizado, lo mande al tacho de la historia.
 Hoy, como efectos de un mal del cual no se tiene noticias ciertas, solo especulaciones lleno de miedo y pánico, el Estado, que poco o nada se preocupó ni se preocupara de la salud pública, rápidamente ha reunido a sus huestes, en lo económico, político y social, para tomar una decisión respecto a los súbditos a su servicio. La decisión tomada ha convocado a todos los medios de comunicación a su servicio para hacer saber a la sociedad toda, los acuerdos tomados en las alturas con prescindencia absoluta de la mayoría interesada. El acuerdo brillante obtenido en su reunión secreta se condensa: Suspensión Perfecta de Labores. Un latigazo como otros ya habidos, que cuartea las espaldas de los trabajadores, como en los tiempos del señorio feudal a los siervos. Luego, multas, sanciones, prisión, en caso de que alguien transgreda sus medidas dictadas, cual marca a hierro candente que los señores feudales ponían en la frente a sus siervos desobedientes.
  A esta hora, hay en los diferentes puntos de  la capital, cientos de compatriotas con sus familias e hijos viviendo en las calles, de la caridad y con la poca esperanza de una ayuda para regresar a sus pueblos de origen. Son los ejércitos de desocupados que vivían entre la ocupación precaria y la desocupación evidente. Son las grandes mayorías, y a nivel nacional.
  Como podemos apreciar, el supuesto “Estado de todos los peruanos “se lava las manos ahogando en la saliva de sus funcionarios a esta cruda realidad. Los bonos repartidos a los proletarios que tienen la maldición de padecer la carestía, es como la pequeña parcela improductiva que el señor feudal le daba a su siervo con el interés de que trabajara para él desde que amanece hasta que anochece, sin renegar contra su miseria.
Los proletarios y su fuerza de trabajo, que se agotan y aniquilan por el desempleo, batallan heroicamente por encontrar el camino que lo libere de sus cadenas y sepulte definitivamente la miseria, la pobreza y extrema pobreza, provenientes de un Estado caduco puesto al servicio de una clase dominante, igual de parasitaria.
  Cuando se dice que “el Perú es un mendigo sentado en banco de oro”, es porque:   
  1.- El Perú: son las masas trabajadoras, y el pueblo en general.
  2.-Un mendigo: porque está disperso, desorganizado, por lo mismo, imposibilitado de combatir a su enemigo común: Las clases dominantes y su Estado.
   3.- Banco de oro: son la liberación de las fuerzas productivas. Único medio histórico que hará que el alto ideal del Socialismo Peruano, sea una realidad.
   Tal vez sirva estas líneas para reflexionar sobre la tarea perentoria de hoy: La Preparación de la Organización para el Cambio Social.
     Héctor Félix D.
     25.04.2020.
COLECTIVO PERÚ INTEGRAL
25 de abril de 2020

HA LLEGADO EL MOMENTO DEL “DINERO HELICÓPTERO” EN EL PERÚ

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HA LLEGADO EL MOMENTO DEL “DINERO HELICÓPTERO” EN EL PERÚ




El “dinero helicóptero” es una propuesta de grandes economistas como Nouriel Roubini, William Buiter, Jordi Gali, etc., que consiste en compensar, con dinero en cash y no reembolsable, lo que ha dejado de producir o percibir la población durante un gran impacto económico: guerras, desastres ambientales, pandemias… Estos economistas plantean que ha llegado el momento de “repartir dinero gratis” a la población que ha sufrido ese gran impacto, con el fin de reactivar el consumo de las personas y la economía en general. En Perú, por ejemplo, más del 60 por ciento de la población, que tenía ingresos menores a 1 000 soles/mes antes de la pandemia —sin contar con puestos de trabajo establecidos, ahorros o historial bancario alguno— es una población altamente vulnerable frente a estos grandes impactos.
Estamos obligados a declarar y desplegar, con todos nuestros recursos, una guerra económica contra la depresión total, la enfermedad y la muerte que acecha a gran parte de la población, sobre todo al 90 por ciento de la población informal MYPE. Pronto nos daremos cuenta de que es el último recurso que tenemos, aunque si nos demoramos más de la cuenta quizás sea muy tarde.
En la teoría económica se presenta esta medida como el “último recurso disponible”. Cuando la economía se parece a una economía de guerra. Pues bien, estamos viviendo el choque interno más grande de nuestra historia. ¡Más grande y profunda que la guerra con Chile! Y, a nivel mundial, más grande y profunda que la Gran Depresión de 1929, que se extendió en todo el mundo durante casi toda la década de 1930.
El Perú está hoy en inmejorables condiciones macroeconómicas para hacer este despliegue exitoso de fuerzas económicas en situaciones de economía de guerra. Más que cualquier otro país de América Latina. Tenemos una deuda externa de solo 60 000 millones de dólares (27 por ciento del PBI), Reservas Internacionales Netas – RIN de 68 000 millones de dólares (30 por ciento del PBI) y un déficit fiscal de 1.6 por ciento del PBI. Estados Unidos, por ejemplo, tiene una deuda externa equivalente al 100 por ciento de su PBI. Japón aún más, tiene una deuda externa equivalente a 230 por ciento de su PBI. El Perú puede generar y gestionar este shock de liquidez en la base misma de la economía nacional. No hay riesgo alguno de devaluación de la moneda, de hiperinflación, de gran endeudamiento y/o de fragilidad monetaria frente al mundo.
Al “dinero helicóptero” también se le llama “expansión cuantitativa para todos” a través de políticas monetarias expansivas (emisión de dinero por el Banco Central de Reserva – BCR) y políticas fiscales expansivas (aumento del gasto público). Estas medidas son políticas de “última oportunidad”. Cuando no queda otro recurso para evitar la quiebra de la economía de masas. Y eso es lo que está sucediendo ahora. Solo tenemos, para ganar esta guerra económica, las políticas monetarias y fiscales no convencionales de último recurso.
En el Perú existe hoy mismo, alrededor de 12 millones de trabajadores independientes informales (emprendedores), con ingresos mínimos y muy vulnerables antes de la pandemia. Hoy su situación es extremadamente precaria. Si a cada uno de estos peruanos les entregamos 1 000 soles/mes durante tres o cuatro meses, hasta que puedan rehacer sus emprendimientos, estaríamos hablando de 12 000 millones de soles al mes, lo que sería equivalente a 48 000 millones de soles en cuatro meses. En dólares, significaría 14 500 millones de dólares. ¡Es decir, equivalente al 6.5 por ciento del PBI!, o al 21 por ciento de las RIN. A la economía nacional no le pasará nada con un 6.5 por ciento de PBI más de deuda o comprometiendo el 21 por ciento de las RIN. La macroeconomía nuestra permite un shock de gran alcance como el que planteamos.
Realmente, teniendo en cuenta la reflexión que hacemos, ¿cuáles son los verdaderos riesgos?
1.      Que el sistema económico actual no se concentre, bajo ninguna circunstancia, en los más vulnerables (que sería su gran indicador de obsolescencia sistémica). Que no pase a un estado de guerra y que solo le interese “la estabilidad macroeconómica”, sin importar la depresión y la muerte de miles y miles de personas. Contrariamente a un sistema de guerra, que da prioridad a la protección de los heridos y más vulnerables. Y sin tener en cuenta que hasta Estados Unidos hoy, está transfiriendo a la ciudadanía un monto mayor a 2 billones de dólares: 1 200 dólares/mes a cada ciudadano con ingresos menores a 75 000 dólares al año, y 500 dólares a cada niño de estos hogares. En tal sentido, no solo debemos aplanar la curva de la infección sino también la curva inversa de caída de la demanda y la oferta de bienes y servicios.
2.    Que no se inyecte liquidez, con el alcance que se requiere, en la misma base de la pirámide y, consiguientemente, no se reactive la economía nacional interna, y con ello el desarrollo nacional verdadero se postergue por muchos años más; debido a que no es posible construir el desarrollo de un país con un 60 por ciento de la población en situación de empobrecimiento, desesperación y sin rumbo. Debemos tener en cuenta que la recuperación, después de estos desastres monumentales, si no se aplica este shock de liquidez ahora, implicará mucho tiempo; en la medida que la crisis pandémica ha afectado gravemente al mismo sistema productivo, cuya recuperación no es posible en un tiempo de gestión de corto plazo.
3.    Que se pierda la gran oportunidad de liderazgo mundial que podría significar este shock para el Perú. Según nuestras condiciones macroeconómicas únicas, se puede crear ejemplarmente esa demanda masiva de la población y reactivar la economía nacional para, de seguida, reestructurarla. Finalmente, debemos considerar que es factible reestructurar una economía cuando está viva, no cuando está muerta. Reiteramos que este shock no ejercerá mucha presión sobre los activos de riesgo (bonos soberanos) como en Argentina, por ejemplo. El éxito de los shocks de liquidez está en importante relación con las situaciones previas de la economía y las finanzas.
4.    Estimular la demanda de la población dejando de impulsar proporcionalmente la producción nacional. El problema económico principal del Perú actualmente es la reactivación de la capacidad adquisitiva de la población, el factor complementario es la reactivación de la agricultura, la agroindustria, la manufactura y la pesca, y de la pequeña minería sostenible según los precios internacionales del sector. Es una dicotomía. Se tiene que hacer ambas cosas a la vez.
5.     Que la clase política del Perú no llegue a comprender que el problema económico social de la informalidad es el problema principal de la realidad nacional. Queremos decir que, si este sector, el informal, no se transforma en autogestión social moderna, no se desarrollarán ni la economía ni la sociedad peruanas. Por ahora, el sector MYPE en general se encuentra en una situación deprimente. Solo crea el 25% del PBI (¡el 75% de la PEA crea solo el 25% del PBI!). Mientras tanto, la mediana y gran empresa (que socialmente conforman los segmentos sociales A-B), conjuntamente con el Estado, que emplean al 25% de la PEA, crean el 75% del PBI.

2 comentarios:

oniroscopico dijo...
Se tiene que cambiar la estructura impositiva, poner fuertes impuestos a la riqueza, a las transacciones bursátiles, a la herencia, a las transnacionales y a las transferencias de las sucursales a sus centros modales. Además, abrir selectivamente la economía al mercado mundial, porque no solo se trata de darles mil soles por tres meses, porque la crisis, es una crisis estructural del sistema y va a esfumar nuestras reservas monetarias, que no se sustentan en oro, si no en bonos del tesoro norteamericano. El problema es mucho más complejo.
Hugo SALINAS dijo...
La propuesta de la inyección de "dinero helicóptero" me hace recordar mi propuesta efectuada en mi libro "Progreso y Bienestar, Urbi et Orbi", Tomo II, Cómo eliminar el desempleo. En efecto, basta una fracción mínima del Presupuesto Público para, en esta vez, eliminar el gran malestar de la población que se encuentra sin trabajo y sin recursos financiar para subsistir día a día. Entonces, basta una voluntad política del Gobierno para terminar con el desempleo, tal como lo presentaba, o terminar con los efectos perversos de la pandemia COVID-19, como lo presenta Ramón Espinoza Guerrero. Pero, en las dos propuestas hay una gran diferencia. Mientras Espinoza nos propone volver al manejo de la actividad económica con las mismas reglas precedentes, y que COVID-19 se ha encargado de hacernos ver todos sus horrores, con la mía, mi propuesta, no es más que una medida de corto plazo para dinamizar la actividad económica interna del país, mientras se aplican mecanismos de transformación de la actividad socio-económica y que, en el corto, mediano y largo plazo, nos conduzcan a una verdadera transformación, como el título de mi libro lo remarca: Progreso y Bienestar, Urbi et Orbi; es decir, progreso y bienestar para todo el mundo y por el resto de sus vidas.En resumen, a la propuesta de Espinoza le falta ese querer transformar la sociedad y economía en la que vivimos desde varios siglos atrás. Persiste en que debemos vivir en una economía y sociedad Capitalista.

LA PANDEMIA COVID-19 Y LA REMUNERACIÓN DE BASE COMO PARTE DE LA SOLUCIÓN

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LA PANDEMIA COVID-19
Y LA REMUNERACIÓN DE BASE
COMO PARTE DE LA SOLUCIÓN
Dr. Hugo SALINAS
Ya lo decíamos, en un artículo precedente, que la pandemia coronavirus COVID-19 está mostrando con toda claridad los horrores de una sociedad capitalista. En este artículo señalaremos lo que sucede en una sociedad capitalista, de un país del Tercer Mundo, cuando un trabajador, un humilde trabajador, pierde su puesto de trabajo. Y ellos son la parte mayoritaria del total de trabajadores.
No se trata de los desempleados sino de los que trabajan, y que por una causa inesperada, como la pandemia del COVID-19, los deja sin empleo; es decir, sin recursos monetarios para vivir, tanto el trabajador-desempleado como su familia. Para los que ya estuvieron sin empleo, la horrible situación de no contar con recursos monetarios para poder sobrevivir en una economía de mercado capitalista, es permanente.
En su edición de ayer, el diario El Comercio nos informa que “el 42% de peruanos están sin trabajo o ya no perciben ingresos a causa de la cuarentena por el coronavirus”. Yo me atrevería a afirmar que es mucho más que eso.
Domingo Suarez Soria en su artículo “El éxodo de la desocupación e informalidad laboral” nos recuerda que “La mayoría de nuestros hermanos de las zonas andinas han emigrado a las ciudades en busca de oportunidades para un porvenir mejor, y esta pandemia del COVID-19 CORONAVIRUS ha hecho [que] de la noche a la mañana, se queden sin trabajo y sin recursos para sostener la familia.”
Esta situación se agrava con “la suspensión perfecta de labores” que ha decretado el Gobierno de Vizcarra. No es nada más ni nada menos que un despedido disfrazado. Los empleadores están de plácemes. Es hora de despedir, sin proceso alguno, a los sindicalistas ya muchos otros más.
El Ingeniero Diego Palacios de Sillapata, Huánuco, dice lo siguiente: “hoy más que nunca [los que han perdido sus humildes trabajos] necesitan de los productos que nos ofrece nuestra madre tierra, y en coordinación con la Municipalidad Provincial De Dos De Mayo, encabezado por su alcalde Luis Maldonado, se ha dispuesto un camión para que pueda transportar los productos de nuestra pachamama hacia la ciudad de Lima. Hemos destinado un lugar de almacenamiento en local al lado de la plaza de armas de Sillapata,
Muchos residentes de Marañón en Lima retornan a sus pueblos huyendo de la pandemia del coronavirus y la severa crisis económica. Lo alarmante es que ingresan a sus lugares de origen sin pasar por las pruebas rápidas de COVID-19. […] De acuerdo a la información proporcionada por los vecinos de Huacrachuco al diario [digital] “Ahora”, los que llegan a la provincia de Marañón acompañados de sus familias realizan caminatas de decenas de kilómetros usando la ruta Lima-Chimbote-Sihuas y Marañón y ponen en riesgo su integridad física”.
Estos ejemplos no son más que algunos de los que nos hacen conocer diariamente los medios de comunicación. Centenas de personas realizan marchas forzadas o pernoctan en las puertas de las agencias de transporte con la esperanza de volver a su lugar de origen a fin de liberarse del COVID-19 y tener algún sustento que le proporcionará la Mamapacha.
Pero, en tiempos modernos, ¿por qué vivir esta vía crucis? Es indudable que toda pandemia impone rigores a la población. Pero, ¿por qué los trabajadores de bajos ingresos tienen que sufrir el hambre, la incomodidad y el contagio masivo del coronavirus, mientras que los “ricos” se benefician de un agradable aislamiento voluntario, de toda la medicina a su servicio y, encima, su enriquecimiento sigue en aumento? Entre los muertos encontramos solamente los Mamani, los Gonzales… y ninguno con rangos de nobleza.
Esta situación lamentable de una gran parte de la población a nivel mundial y, muy particularmente, dentro de los países del Tercer y Cuarto Mundo, tiene una solución, y está al alcance de nuestras manos. Es suficiente que los que cargan el peso del trabajo rutinario que crea las grandes riquezas, y que sufren todos los vendavales de la miseria humana, se decidan a instalar en su vida cotidiana la REMUNERACIÓN DE BASE.
¿Qué significa la Remuneración de Base y cuál es su alcance?
La Remuneración de Base es un ingreso monetario que recibirán, en forma automática, directamente a sus cuentas bancarias, todas las personas, y en igualdad de condiciones. Con este tipo de remuneración, cualquier pandemia, como el COVID-19, que imponga un aislamiento social, podrá ser acatado en las mejores condiciones hasta volver a una situación normal.
Si cada persona cuenta con una Remuneración de Base, las fábricas pueden cerrar, otros centros de trabajo pueden cerrar y, a pesar de ello, no se producirá ningún pánico financiero, ni a nivel de los trabajadores ni a nivel de las empresas. ¿Por qué?
Primero, porque todos los que no trabajan, los recién nacidos, niños, jóvenes, ancianos, inválidos, y los que trabajan y han perdido su puesto de trabajo, seguirán recibiendo en forma religiosa sus ingresos monetarios provenientes de la Remuneración de Base al cual todos tendrán derecho.
Si los efectos perversos de la pandemia impone egresos monetarios extraordinarios, cada persona viviendo en este tipo de sociedad, podrá utilizar un sobregiro bancario en forma automática por el solo hecho de ser parte de una sociedad que le garantiza por la totalidad de su existencia, de un ingreso monetario por un monto igual a la Remuneración de Base.
La condición de una Remuneración de Base permanente y por el resto de su vida, garantizará el realizar un sobregiro bancario excepcional que impone el tratamiento de una pandemia no prevista. Este sobregiro en condiciones excepcionales, y a nivel de todo un país, muy bien puede ser anulado por una decisión de sociedad.
Y dicha anulación de los sobregiros de toda una población afectada por una pandemia no afectará en lo más mínimo ni a la sociedad ni a la actividad económica. ¿Y esto por qué? Simplemente porque un mayor o menor nivel del Producto Bruto Interno del país es soportado en igualdad de condiciones por todos los habitantes del país. Cosa diferente sucedería, como sucede ahora, cuando la riqueza es acumulada en un solo sector de la población. Y en esas condiciones, son los ricos que se alarman de la crisis económica y financiera pero, son los pobres quienes la sufren.
En cambio, los miembros de una sociedad que se desenvuelve con la Remuneración de Base, no sufrirán todos los horrores de aquella sociedad, como la nuestra, que permite el enriquecimiento de muy pocos y desocupación y la pobreza de la mayoría de la población.
Segundo, la Remuneración de Base se asienta en la propiedad comunitaria de las empresas-.país, y ésta, a su vez, condiciona el financiamiento ilimitado para la creación y desarrollo de empresas-país. Es decir, el financiamiento ilimitado para empresas-país será el soporte financiero para que dichas empresas puedan sobrevivir, sin ningún problema mayor, durante el tiempo que dure una pandemia o cualquier imprevisto.
No es que la empresa-país haya ingresado en una zona roja por una mala gestión empresarial. Es una pandemia que se encuentra en el origen del problema. Y, por lo tanto, puesto que el país es el propietario de dichas empresas, será el país quien asuma las consecuencias. Las empresas-país como sus trabajadores se librarán de los horrores de una economía y sociedad capitalista.
Tercero, cuando la Remuneración de Base esté en el bolsillo de las personas, una pandemia nunca más será gestionada por un órgano centralista, vertical, con decisiones nacionales, universales. Por lo general, dichas decisiones son tomadas por el Presidente de la República, quien no tiene la menor idea de lo que es una pandemia ni de cómo gestionarla. De ahí que, dichas decisiones resuelven tarde y una pequeñísima fracción del problema, pero dejan al margen, sin resolver y con mayores complicaciones, a una inmensa problemática.
Una sociedad y economía que se rige por el mecanismo de la Remuneración de Base significará que la totalidad de la riqueza creada en un país, que lo podemos medir con el PBI (Producto Bruto Interno) o con cualquier unidad de medida, será revertida a la totalidad de la población del país. Una fracción del PBI a través de los salarios, y la otra fracción restante a través de la Remuneración de Base.
Gracias a este mecanismo, por un lado, corresponderá a cada persona de hacer el mejor uso de su dinero, en forma directa, inmediata y racional, en favor de su bienestar personal, familiar y social. Además, por otro lado, las instituciones de seguridad social, que funcionarán como empresas-país a cuerpo entero, tendrán el financiamiento necesario e inmediato para llevar adelante programas de salud acordes con la pandemia a erradicar.
En ningún caso, las decisiones, tanto de las personas como de las instituciones de salud, no dependerán ni estarán a la espera de las decisiones del Presidente de la República, de un ministro cualquiera que sea, menos aún de un Congresista, Gobernador Regional o Alcalde. Las personas y sus instituciones resolverán sus problemas en forma directa e inmediata porque ellos cuentan con el dinero o el financiamiento adecuado.
Cuarto, puesto en funcionamiento la Remuneración de Base, este mecanismo de una nueva sociedad y economía exigirá la adaptación de algunas instituciones existentes, eliminará otras para remplazarlas por otras más adecuadas a la nueva base socio-económica y, sin duda, creará nuevas instituciones. Pero, todas ellas tendrán dos características esenciales. Una, las decisiones serán tomadas a un solo nivel, por el consumidor o el productor, sin lugar a apelación. Y; dos, las organizaciones serán simples dentro de un mundo complejo.
Quinto, la Remuneración de Base, la propiedad comunitaria y el financiamiento ilimitado, pondrán en igualdad de oportunidades a todos los habitantes del país, desde su nacimiento hasta el final de sus días. No habrá espacio para las grandes desigualdades socio-económicas.
Lima 22 de abril del 2020

domingo, 26 de abril de 2020

LA CUARENTENA NO ES SOLUCIÓN AL CORONA VIRUS


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LA CUARENTENA NO ES SOLUCIÓN AL CORONA VIRUS
TAMAPOCO EL TOQUE DE QUEDA Y LA REPRESIÓN A LOS TRABAJADORES

El Corona Virus es un problema científico-técnico de la salud pública, que atenta contra la vida de los seres humanos, contra la salud física de 33 millones de peruanos. No es un problema policial –militar como propone el COMANDO COVID 19 que se ha constituido recientemente, dirigido por un general de las Fuerzas Armadas, teniendo como vocera técnica a la Dra. Pilar Mazeti. En la ceremonia de constitución, el Comando planteó que estamos frente a “una guerra atípica”, que en estas condiciones el país está bajo la dirección de las fuerzas armadas y quien no acate las directivas será acusado de “traición a la patria”
Hoy 22 de abril del año 2020 se cumple 38 días de encierro forzoso de toda la población.
La cuarentena es una medida extrema y transitoria para impedir el contagio de persona a persona y la propagación masiva del virus. Solamente con la cuarentena y el “toque de queda” no se elimina la enfermedad. Y esto es lo único que está haciendo el gobierno. No está atacando al virus para liquidarlo, para evitar que las personas sanas se enfermen y para que los pacientes contagiados no lleguen a la crisis final de neumonía fulminante.
Mientras millones de personas están encerradas en sus hogares, el movimiento económico –financiero, el comercio, la manufactura, la producción, el transporte, la educación pública y diversos servicios, están paralizados, ocasionando la quiebra de las pequeñas y medianas empresas y el incremento de la desocupación masiva de la población.
Esta situación es insostenible, porque millones de personas no tienen para comer si no trabajan diariamente.
II
Las medidas económicas asistencialistas del gobierno, mediante la distribución de los fondos públicos, es una gota de agua en el desierto. Existen más de 3 millones de habitantes en estado de pobreza y pobreza extrema, Los trabajadores independientes e informales suman más de 13 millones. La mayoría de la población está sub empleada, trabaja temporalmente en pequeños negocios y está desocupada.
Este conjunto de ciudadanos(as), salen cada día de su casa a buscar algún ingreso económico para la sobrevivencia de la familia. A todo esto, se suma las obligaciones de pago de agua, luz eléctrica, alquiler de vivienda, vestido, medicinas, educación y otros servicios. La cuarentena impide salir de sus casas. ¿Puede prolongarse indefinidamente esta dramática realidad?
El gobierno ha dispuesto entregar bonos de 380 soles a cada uno de los 3 millones de pobladores en situación de pobreza extrema. También está otorgando susidios a las empresas, préstamos a las MYPES, ha legislado “la suspensión perfecta de labores” para que las empresas den licencias sin goce de haber a sus trabajadores. El MEF informa que hasta el momento, ha invertido más de 2 mil 600 millones de soles en Bonos. Y que en los próximos días entregará nuevos Bonos de 760 soles a más de 1 millón de agricultores. Estos miles de millones de soles que el gobierno está repartiendo, son fondos del tesoro público que no se va recuperar y que solamente sirve para 2 semanas de sobrevivencia de los beneficiarios. Esos bonos asistencialistas no pueden continuar indefinidamente, porque abren un inmenso forado en el erario nacional y tienen un límite. Entonces, el gobierno de turno recurrirá a los préstamos internacionales usureros del FMI y Banco Mundial, que lo pagará el pueblo y las nuevas generaciones. Esta es la metodología de la clase dominante en las situaciones de emergencia. La gran burguesía no pierde nada, porque el pueblo lo paga todo. En resumen, el asistencialismo de miles de millones de soles no cura la enfermedad, ni soluciona la pobreza y pobreza extrema de millones de personas. La pobreza seguirá igual, porque es un problema estructural de la desigualdad y explotación en la sociedad peruana.
III
Es necesario revisar el “Protocolo del MINSA Y EsSALUD” en la actual situación de emergencia nacional. Lo único que está haciendo el inmenso aparato burocrático del Estado, a través del Ejecutivo, es inmovilizar a los 33 millones de peruanos(as) en sus hogares y reprimir a los trabajadores que por necesidad suprema de sobrevivencia salen a laborar en las calles o en la puerta de sus casas. La mayoría del pueblo está frente a un dilema: enfrenta al virus trabajando o muere de hambre encerrado en su casa.
El sistema de salud pública ha colapsado en todos los frentes, por falta de infraestructura, equipamiento, recursos humanos, especialistas, servicios deficientes, incapacidad de dirección y política de salud mercantilista, cuyo componente principal es la corrupción y servilismo a las transnacionales de la industria químico-farmacéutica.
El Estado peruano, no está haciendo nada para prevenir y curar la enfermedad. El coronavirus ataca las vías respiratorias y la crisis final de la infección es un cuadro de neumonía fulminante. Esta neumonía siempre ha existido y tiene un tratamiento específico, desde los primeros síntomas, con resultados favorables. Pero, en la crisis de salud actual, cuando una persona aparentemente sana, asintomática, le diagnostican que está infectado por el virus, le ordenan estar en cuarentena y la única medicina que le dan es PARACETAMOL. Después de 2 semanas, cuando el paciente está con fiebre alta y ya no puede respirar es llevado a emergencia del hospital. Aquí el médico de turno manifiesta que su estado de salud es reservado. El protocolo de atención al paciente es: dejar que la infección se desarrolle, sin administrar ninguna medicina contra la neumonía, hasta llegar a la crisis final. Esta es la política de salud pública, que en lenguaje del pueblo se denomina “sálvese quien puede”.

IV
¿Qué hacer de inmediato? Está comprobado que la cuarentena, la represión policial-militar y el asistencialismo económico, no curan la enfermedad. Es urgente y necesario pasar a la ofensiva para liquidar el coronavirus, proporcionando a los pacientes y a las personas sanas el INTERFERON ALFA 2B.
El Interferón Alfa 2b es uno de los medicamentos recomendados para el tratamiento del COVID 19 en la guía publicada el 06 de febrero de 2020 por médicos chinos de Wuhan, donde se originó la pandemia en diciembre de 2019. El Interferón Alfa 2b se produce en China en una empresa mixta chino – cubana (Heber Chang) según los procesos industriales desarrollados inicialmente en Cuba, lo que facilitó su disponibilidad inmediata.
Según la Organización Mundial de la Salud(OMS), el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba (CIGB), creado en 1986, produce Interferón, entre otros productos de biotecnología para el sector salud y transfiere a China y Brasil la tecnología para esta producción.
El Interferón es una proteína altamente purificada que contiene 165 aminoácidos y es producida mediante tecnología de ADN, recombinante utilizando una bacteria. María Ayala, Vicepresidenta del CIGB, explicó que “los Interferones son moléculas que produce el propio organismo ante los ataques virales. Es una primera defensa natural del sistema inmune para combatir la entrada del virus e inhibirlo. El Interferón es un producto terapéutico, no es una vacuna” (Información Virtual). China es la prueba de la eficacia de este producto. Miles de personas han salvado sus vidas, se ha bloqueado el avance del virus en muy poco tiempo y la población ha retomado sus actividades económicas y sociales.

V
Responsabilidad como ciudadanos(as).- Como trabajadores, podemos contribuir a superar y salir de esta crisis, realizando algunas acciones concretas, desde nos encontremos:
1- Sabemos que el gobierno de EE.UU. de N.A. se opone abiertamente a la distribución del Interferón a otros países, especialmente a América del Sur y que tiene confiscado abundante cargamento de este producto, en los contenedores de los aviones que cruzan su territorio. Este hecho, conoce el Comando COVID 19, el gobierno, el Congreso y otras instituciones públicas, pero no informan ni denuncian.
2.- Las organizaciones representativas del pueblo (sindicatos, federaciones, centrales, frentes), deben pedir a los Gobiernos Locales y Gobiernos Regionales que realicen trámites legales ante la Embajada de Cuba, solicitando la compra de INTERFERON ALFA 2B, de manera urgente.
3.- Los miles de millones de soles que tiene el gobierno central, en lugar de entregar como donación a la población, debe invertirse en el indicado producto medicinal que les permitirá estar sanos, no contagiar, no enfermarse y volver a vivir de su trabajo.
4.- Solicitar al MINSA y ESSALUD que informen y hagan público el protocolo de atención a los pacientes internados por coronavirus, qué medicamentos aplican y en general cuál es el procedimiento de atención. Esta cuestión no debe tener carácter secreto. Como asegurados y ciudadanos, tenemos derecho a la información.
5.- Pedir a la Federación Médica Nacional, al Colegio Médico del Perú, a las Facultades de Medicina de las Universidades y a los Centros de Investigación Científica, su pronunciamiento sobre el Protocolo de Atención a los pacientes de COVD 19. ¿Es correcto lo que están haciendo? ¿Cuál es la alternativa?
Finalmente, nuestra sugerencia es desarrollar una gran movilización virtual, por la defensa de la vida y la salud del pueblo peruano, exigiendo que las autoridades adquieran el INTERFERON ALFA 2B y se distribuya masivamente. Reiteramos: sólo la cuarentena es una medida aislada.
Lima, 22 de abril de 2020

FEDIRAL                                                  Frente Único del Pueblo
fediral@hotmail.com Lima Sur

URGENTE: IMPUESTO A LAS SOBRE GANANCIAS

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URGENTE: IMPUESTO A LAS SOBRE GANANCIAS
(23 de abril de 2020) (*)
Por Miguel Aragón
La gran inversión económica, que necesaria e inevitablemente tiene que hacerse, para superar las grandes deficiencias que tienen el actual “sistema de salud” y el actual “sistema educativo” en el país, no se pueden afrontar con donaciones. No seamos ingenuos, y mucho menos ignorantes.
Tampoco se resuelve con hipócritas descuentos de los sueldos de “los que supuestamente más ganan” (congresistas, ministros, presidente, otros funcionarios públicos).
A corto plazo, para obtener los fondos necesarios para afrontar la crisis sanitaria debemos de plantear y exigir un IMPUESTO A LAS SOBREGANANCIAS de las grandes empresas mineras, de las grandes empresas comerciales y de los bancos.
Durante los últimos 20 años, la producción y el comercio en el país han crecido a niveles superiores a la mayoría de países del continente. Por eso hasta hace poco se hablaba del llamado “milagro económico peruano”, y hasta se proponía que Perú se debía integrar “al club de los ricos”, a la OCDE. ¿Se acuerdan, o ya nos olvidamos?
Durante este lapso de 20 años de crecimiento extraordinario de la Producción Social Global, las grandes empresas mineras, comerciales y bancarias, además de recuperar su inversión en capital constante (materiales e instalaciones) y en capital variable (sueldos y salarios), también obtuvieron una ganancia similar a las otras empresas (ganancia media). Y adicionalmente, por encima de esa ganancia media, obtuvieron una descomunal “sobre ganancia”, o “ganancia extraordinaria”.
Todo ese inmenso monto de ganancias extraordinarias está debidamente contabilizado por los organismos públicos respectivos. Durante los últimos 20 años “los ricos se hicieron más ricos, y los pobres nos hicimos más pobres”.
Nuestra propuesta, acorde al momento actual, debe ser decretar con carácter de urgencia UN IMPUESTO A LAS SOBREGANANCIAS.
Con este impuesto, no se afectan las ganancias “normales” de las empresas, ni se afecta la “estabilidad” de las empresas.
Por lo tanto, no nos pueden acusar de proponer medidas “socialistas”, y mucho menos de agitar una propuesta “terrorista”.
Esta propuesta, simplemente es una propuesta democrática, “que paguen más, los que más tienen”.
(*) Nota.- Esta propuesta es la segunda parte de un comentario más amplio que publicamos el día 15 de abril.

ALGUNOS CRITERIOS PARA COMPARAR LA DÉCADA DE 2020 CON LA DÉCADA DE 1930

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ALGUNOS CRITERIOS PARA COMPARAR LA DÉCADA DE 2020 CON LA DÉCADA DE 1930
(20 de abril de 2020)
Por Miguel Aragón
Estimado Gustavo Pérez Hinojosa:
El libro de Carmen Rosa Balbi “El Partido Comunista y el APRA. En la crisis revolucionaria de los años treinta” es una lectura obligada para conocer una parte de la historia de las luchas del pueblo peruano. En ese caso específico, para conocer las luchas durante la primera mitad de la década de 1930.
Pero la situación actual (ya estamos a inicios de la década de 2020) no se puede comparar con ese periodo. Hay diferencias muy notorias, que debemos tenerlas presentes.
1.- En los años previos a la década de 1930, durante el largo periodo de 35 años transcurrido entre 1895 y 1929, en Perú se vivió un ciclo largo de crecimiento capitalista (condición clave para entender toda la acción de Mariátegui, y también el accionar de Haya, durante la década de 1920). En esos 35 años se vivió “el segundo ciclo largo de crecimiento capitalista” de toda la historia republicana.
En la primera mitad de la década de 1930, en gran parte del país (no en todo el país, lo cual es importante destacar por la ley del desarrollo desigual del capitalismo), se desarrolló la crisis económica, como parte de la gran crisis económica capitalista mundial de esos años, y en Perú también se desarrolló una grave crisis política. La maduración de las condiciones objetivas durante esos años, provocaron la formación de una “situación revolucionaria” en la primera mitad de la década de 1930. Al no madurar las condiciones subjetivas (básicamente conciencia y organización), esa situación revolucionaria de los años 30, no pudo convertirse en “crisis revolucionaria” (el subtítulo del libro de Balbi está equivocado).
2.- Por el contrario, en la actualidad (inicios de la década de 2020) el país se encuentra en situación de crecimiento capitalista, no hay crisis económica, y “no hay situación revolucionaria”. Está demás decir, que actualmente “no hay crisis revolucionaria”.
En las condiciones previas al inicio de la actual pandemia, el país vivía el “cuarto ciclo largo de crecimiento capitalista”, ciclo iniciado en 1993 y que después de 26 años de duración, todavía tiene posibilidades para continuar durante varios años más (¿Cuántos años más?, No sé, así que mejor ni me preguntes).
Sin desarrollo de “crisis económica”, imposible hablar de formación de una “situación revolucionaria”, y mucho menos pretender que se forme una “crisis revolucionaria”. Así que lo mejor es, desechar las ilusiones subjetivas, y preferible es “asentar bien los pies y las ideas en la materia”.
En estas condiciones objetivas y subjetivas, ni pensar en la actualidad, en la posibilidad de formación de una organización revolucionaria. Salvo que pensemos actuar siguiendo el ejemplo de Haya, que en enero de 1928 formó una “organización político militar” (te suena familiar esa “pose” tan sonora como demagógica), y desde México comenzó a promover un movimiento insurreccional (hay amplia documentación al respecto).
La cuestión de la organización partidaria, no depende solamente de “nuestra voluntad”, sino que su formación tiene sus propias leyes. Mariátegui en su tiempo, lo entendió muy bien, por eso mismo, él no se apresuró (y mucho menos nunca se desesperó), en pretender formar el partido “a como dé lugar” ¿Para qué? ¿Para luchar por reformas?
El acuerdo del 7 de octubre de 1928 fue bien claro: “dejar constituido el grupo organizador del Partido Socialista del Perú”, con lo cual se postergó la constitución del partido propiamente dicho.
3.- Me parece totalmente carente de seriedad y hasta ridículo, por la falta de sustento teórico, hablar de “crisis general” (o fantasear con una supuesta “crisis terminal”) en los momentos actuales.
La economía capitalista en Perú ha estado creciendo a tasas superiores al 6% anual en los primeros 15 años del presente siglo (una de las mayores tasas de crecimiento en todo el continente), en los últimos tres años este crecimiento se ha desacelerado, y ha continuado creciendo a un ritmo entre 4% y 2%, que sigue siendo superior al crecimiento anual de la población, que está en el orden del 1%.
La economía norteamericana creció el año 2019 en un 2,3 % anual y se prevé que el próximo año 2021 crezca en un 4,7% (el año pasado el desempleo bajó a su menor nivel en 40 años). La economía española creció el año pasado en 2% y se estima que el 2021 crecerá 4,3%. La evolución de la economía inglesa será similar a las anteriores. Mientras que la economía china creció en 6,1 % el año 2019, y se estima que el año 2021 crecerá 9,0 % anual. Actualmente la economía peruana está fuertemente entrelazada principalmente con la economía de esos países, y el crecimiento capitalista en Perú estará entre esos parámetros, es decir entre 4,3% y 9,0% anual, durante el próximo año 2021.
Claro que en este año 2020, en casi todos los países el crecimiento económico será muy bajo, pero esta es una situación excepcional. No confundamos los fenómenos, los terremotos, las grandes inundaciones, como las pandemias, son “fenómenos naturales”, pueden condicionar, pero no pueden determinar el crecimiento económico, que es un fenómeno eminentemente social.
En estas condiciones objetivas, condiciones reales, hablar de “crisis general” me parece una tontería, y me parece una ilusión absurda considerar que actualmente “hay una situación revolucionaria” en desarrollo. Y de una supuesta “crisis revolucionaria” mejor ni hablar. Que algunos confundidos pretendan “seguir jugando a constituir o reconstituir el partido”, es problema de ellos. A mí, me tiene sin cuidado.
4.- Para terminar, considero que la tarea principal del momento es continuar fortaleciendo el frente unido del pueblo, que debemos de agrupar a las amplias masas agitando un programa mínimo muy simple, muy sentido, y comprensible por la mayoría: SALUD, EDUCACIÓN y TRABAJO.
Tenemos que agitar las demandas del momento, relacionadas con los aspectos sanitarios y sociales de la lucha contra la pandemia, y por el derecho al trabajo. Una tarea urgente es preparar la próxima MOVILIZACIÓN POR EL 1° DE MAYO.
Política y orgánicamente, en Lima, por el estado de sitio, no hay condiciones para una movilización única, pero si hay condiciones para convocar varias movilizaciones, una por cada “cono” o zonal de Lima.
Longitudinalmente, la ciudad se puede subdividir en tres zonales: Lima Centro (todos los distritos entre el rio Rímac y la Av. Javier Prado), Lima Sur (todos los distritos ubicados al sur de la Av. Javier Prado), Lima Norte (todos los distritos ubicados al norte del rio Rímac).
Transversalmente, también se puede subdividir en tres zonales; Lima Oeste (Callao y alrededores), Lima Centro, Lima Este (Santa Anita, Huaycán etc).
Y adicionalmente, San Juan de Lurigancho formaría otra zonal.
  • Jorge Luis Salgado Valdivia
    Jorge Luis Salgado Valdivia
    La crisis económica mundial se agrava día a día por ejemplo hoy el precio de petróleo de a undido por debajo de un dólar eso implica l bancarrota de la industria petrolera norteamericana rusa y venezolana solo Arabia saudita puede darse el
    Lujo de sop
    ortar ese derrumbe es indudable que a nivel mundial vamos a una depresion económica y una deflación de precios parecido a lo que ocurrió con el crack del 29 para el Perú es particularmente grave ya que si bien es cierto que al ser importadores de petróleo y gasolina nos conviene la bajada de precios no obstante con el derrumbe del precio de petróleo el.gas que exportamos se vuelve muy caro así que ese mercado de va a undir la modernización de la refinería de talara se va a parar las energías alternativas saldrán del mercado ya que el petróleo está regalado eso hará que de intensifique su uso agravando la crisis climática está depresión mundial golpeara brutalmente a lis países subdesarrollados como el Perú estamos asistiendo a un cambio de época en términos economicos y eso implicará despidos masivos y un incremento exponencial del desempleo lo.cual implicará una grave crisis social y política independientemente del nombre que le querramos poner y la lucha de clases se agudizará como nunca antes claro que la reactivación es posible pero el
    Undimiento de la taza de ganancia solo se recuperará a costa de reducir sueldos y salarios y todo tipo de prestaciones sociales el estado represivo se pondra al servicio de ese objetivo lo que implicará dictaduras represivas y democracias de baja intensidad se acabó la fiesta neoliberal vienen tiempos de cambio y de lucha
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  • Frida Flores
    Frida Flores Primero saludar la publicación de la cuál me asaltan diferencias sin por ello dejar de reconocer aciertos.Quisiera ocuparme de los párrafos finales :Quién convocaría la movilización por zonas? Quién tiene capacidad de convocatoria actualmente? Nuestro FRENTE UNICO se forma en las bases no en las alturas , miren Carabayllo, Comas, Rímac, VeS y otros, JC M explicaba claramente lo que es el frente UNICO, yo no me veo conformando un « FRENTE UNIDO« con la burguesía nativa para reclamarles , a ellos mismos? implementadores del neoliberalismo, y creadores en nuestra patria de las más aberrantes leyes en favor del capital y canjeadas por nuestras vidas, repito con ellos , no hay frente posible nada nos une todo nos separa, salvo que alguien demuestre , pese a lo que vemos a diario, que la lucha de clases ya no existe.
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  • Juan Cristóbal Suárez Moncada
    Juan Cristóbal Suárez Moncada Buena observación. Nada se da fuera de la presión de las clases. Otra observación que no se nos debe escapar es que la crisis económica no se debe medir por el crecimiento del PBI, porque justamente este lejos de reflejar un crecimiento de la capacidad de consumo de la población, se produce en el marco de una salvaje concentración del dinero que correa raudales cuando se trata por ejemplo del dueño del emporio minero ARES, después de vender 19 millones de onzas de plata y convertirse ese año según la Revista Forves en el multimillonario más ricos del Perú, mientras el ingreso percapita de los pastores de alpaca de las alturas de Condeduyos, Arequipa, zona importante del corredor minero donde se asienta minera ARES, reunía el ingreso percapita más bajo que podamos imaginar, por la muerte de mil alpacas envenenadas por la contaminación de la laguna Huisca Huisca con relaves mineros, parte de un plan siniestro para despoblar el ande en áreas cercanas a los campamentos mineros. Tamaña concentración de la riqueza contribuye mínimamente al crecimiento de la economía que visto así se convierte en un sofisma, dejando el hambre y la miseria para el Perú que lis exonera de impuestos y nunca por nunca se aplica al salvaje saqueo, un impuesto a las sobre ganancias por el repunte del oro en los mercados internacionales. Nunca la actividad minera dejó nada bueno para el crecimiento de la economía y es bueno no olvidar que nuestra historia registra la pérdida de 8 millones de trabajadores en la actividad minera forzada y gratuita, que al final servía para el desarrollo de la economía inglesa vía la inflación española. Más que comparar la realidad actual con la de hace un siglo, me parece más importante concentrar la atención en la coyuntura de la dramática situación actual, y como encarar el problema de la notoria ausencia de una vanguardia generada desde las bases de la sociedad peruana, elemento subjetivo necesario para un levantamiento general organizado de las masas ante el derrumbe del capitalismo salvaje que hoy sólo se asienta sobre las bayonetas huérfano de soporte social.
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PANDEMIA Y REALIDAD SUPERFICIAL

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PANDEMIA Y REALIDAD SUPERFICIAL
 
  La pandemia, de pesadilla que puede parecernos, más bien nos despierta de una pesadilla. Nos descubre una realidad de la que antes habíamos vivido ausentes.
  El hecho de que en estos momentos centenares de compatriotas dejan Lima para regresar a los alejados puntos de las provincias del país, de donde proceden, como consecuencia del bloqueo económico interno y ocupación interna (cierre de los centros laborales, y por ende, de todo medio productivo, con multas y sanciones) provocado por el Gobierno a raíz de un mal temporal, y muy superficial para la propaganda del pánico que se le hace.   
  Debido a la existencia de una clase dominante y un Estado al  servicio de sus intereses precarios, con sus funcionarios pletóricamente remunerados como ineficaces en la solución de los problemas económico sociales, ha dependido que la economía nacional sea hoy una economía colonial, que se da por satisfecha con ser y hacer del país, un frágil depósito de materias primas y mercado para sus productos del capital transnacional. En el mundo de las grandes transacciones económicas, ni siquiera aparece como un color del mapa. De este hecho depende la desindustrialización-desagrarización-informalidad laboral, como fuerzas productivas estancadas o frenadas en su desarrollo, por la existencia de esa clase parasitaria y su Estado, las mismas que en interminables luchas, las masas trabajadoras la han denunciado por sus atropellos, injusticias y crímenes. Y hoy, con mayor realismo.
  El sistema dominante se mueve ligero para inmunizarse de la crisis a costa del sacrificio de las masas trabajadoras. Ya se dio por decreto la “Suspensión Perfecta de Labores”, que de un tajo completa, la obra iniciada por el régimen “fuji-montesinismo”. Entonces, ¿Quién es el que tiene que ser cambiado ya? Y, ¿Quién, el que tiene que tiene el deber de conquistar el primer plano y el poder en el Resurgimiento del Perú?
  En esta cruda, limitada, realidad, la burocracia o bancocracia, despliega toda la arbitrariedad de un cacique con poderes artificiales. Su incapacidad a una solución raya con la ignorancia más absoluta.
  No es posible, pero lo es hoy, que durante décadas, nuestros jóvenes de todo el Perú vengan a Lima a postular a una de sus universidades. Si logran el ingreso, su permanencia depende hasta donde le alcanza su apretado presupuesto. Cientos de estos jóvenes que vinieron a Lima con ese propósito, hoy se encuentran cogidos por la cuarentena y tienen que vivir en la calle, esperando, más piedad, que ayuda, para volver a sus lugares de origen. En esa misma situación se encuentran centenares de familias que se desempeñaban en la capital bajo el frágil tutelaje de la constante y cada vez más creciente, del subempleo y desempleo o trabajo ambulatorio.
  No es posible, que los que padecen alguna enfermedad, vengan, desde muy lejos de la capital, a recibir tratamiento en los hospitales de Lima. Y este hecho ha sido todo el tiempo, por lo que, hasta antes de la pandemia, los hospitales estaban ya colapsados,  no solo por la falta de ambientes, sino, sobre todo, por la falta de materiales sofisticados y modernos para el tratamiento y mejora de la salud de los pacientes. Tal es así, que muchos enfermos venidos de lugares de interior del país, ya dados de alta en los hospitales limeños, se han quedado varados por la cuarentena y sufren las mismas consecuencias de los demás compatriotas. Desesperados de como volver a sus lugares de origen.
  El Perú superficialmente tiene 24 regiones. Muchas de estas regiones, en kilómetros cuadrados de su superficie, superan a Lima y lucen hoy despoblados. Así, superficialmente, con las reservas del caso, ¿cada una de esas regiones no puede contar acaso, siquiera con dos o tres de buenos hospitales para atender a su población? ¿No pueden tener acaso, excelentes y productivos colegios o universidades para sus jóvenes, que operen en el lugar como productores que incentiven el desarrollo de la economía nacional? Por supuesto, jamás esto ha sido el propósito de las clases dominantes parasitarias. Estas han creído siempre que teniendo a Lima, tienen los poderes del Estado y sus Gobiernos para disponer en un solo puño de todo el Perú. Continúan en lo económico, político y social, la obsoleta tradición virreinal, heredado de sus antecesores los encomenderos o terratenientes feudales, que puede resumirse en “Lima es el Perú”. Hoy vemos que esta realidad no es otra que el encadenamiento de las fuerzas productivas.
   A lo largo de la historia de la humanidad universal, como la historia particular de humanidad peruana, en las grandes crisis y dramáticas situaciones, el pueblo ha encontrado sabiamente la solución. Por eso, Cesar Vallejo, sabía lo que decía cuando sentenciaba: “Todo acto o voz genial, viene del pueblo y va hacia él”. Lo que ocurre hoy en día no es una excepción.
No se puede afirmar ideas nuevas si no se rompe con las ideas viejas, señalaba el Amauta José Carlos Mariátegui. Que sentencia inmortal, propio de que todo lo humano no nos es ajeno.
  Por eso, si se piensa el cómo cambiar a esta vieja realidad, afirmemos una idea nueva. En esta tarea resuelta, hoy más que nunca, continuamos la afirmación de la idea nueva, próxima a cumplir su centenario (2028): la lucha por del Cambio Social. Preparar la Organización, es el finalismo hacia el Socialismo Peruano.
  Héctor Félix D.
23.04.2020
 
COLECTIVO PERÚ INTEGRAL
                                                                                                      23 de abril del 2020