jueves, 2 de julio de 2015

La Cuestión China (Colofón-01):

                            
28 de junio de 2015
Estimados amigos:
Con fecha 13 de marzo inicié el reenvío de una serie de cuatro comentarios, los cuatro escritos varios años antes, sobre “La Cuestión China”. Aspecto que para la mayoría de peruanos es de trascendental importancia para comprender la actual situación mundial, situación en la cual tanto China como el Perú,   cada año que pasa, y por diversos motivos, están  más inmersos e  involucrados. (El reenvió de la serie de cuatro cometarios fue precedido de unas breves palabras de presentación, que ahora la reenvío más abajo).
 
         Mi intención inicial era reenviar cada uno de los cuatro comentarios espaciados por lo menos cada quince o treinta días, para dar tiempo a la lectura y maduración de los comentarios.  Para mi grata sorpresa, casi de inmediato  del primer envío del 13 de marzo, a las pocas horas  recibí tres saludables comentarios, es decir comentarios polémicos, por parte de tres de los destinatarios,  mis amigos Héctor, Julio y Fernando. Supongo que otros amigos destinatarios de estos materiales,  se habrán “quedado con las ganas” de intervenir en este sustancial intercambio de ideas, y hasta posiblemente hayan ordenado y borroneado algunas ideas críticas, a la espera del mejor momento para enviarlas. Como para nosotros “nunca es tarde”, espero que pronto lo hagan, y de esa manera se amplíe el debate que permita profundizar la investigación.  
 
         Esa pronta y grata acogida por parte de los tres amigos mencionados, me obligó a cambiar mi  plan inicial,  y acelerar la difusión de los cuatro comentarios, los cuales los he divulgado en un plazo más breve, entre cinco listas selectivas de amigos, y además también los he divulgado entre algunas listas abiertas de correos. A la fecha todavía tengo pendiente comentar los comentarios que  mis tres amigos me enviaron a mediados del mes de marzo. Esta demora por parte mía, se debe a dos motivos. Por un lado, porque para continuar el debate de ideas, yo tenía que cumplir con enviar el primer Colofón anunciado en mis palabras de presentación (y al  cual, en breve  agregaré un segundo colofón); y por otro lado, a que la necesaria atención de delicados  problemas familiares me está absorbiendo lo mejor de mi tiempo en las últimas semanas. Mil disculpas por la demora.    
 
Saludos
Miguel  Aragón 
A continuación envío el Colofón N°1, y más abajo reenvío las palabras de presentación de la serie de cuatro comentarios.
La Cuestión China (Colofón-01):
 
CRITERIOS FUNDAMENTALES  PARA ENTENDER
EL DESARROLLO INICIAL DEL SOCIALISMO
EN LOS PAÍSES ATRASADOS
(12 de enero de 2015) (*)
Por Miguel Aragón
 
En el presente esquema de estudio, trascribo algunos criterios fundamentales para entender el desarrollo inicial del socialismo en los países atrasados, países en los cuales, al iniciarse la nueva etapa histórica, todavía no había concluido   el lento avance por la vía capitalista.
Estos criterios nos pueden servir para entender lo ocurrido en el pasado, durante la década de 1920 en la Rusia soviética, durante la aplicación de la acertada política de la NEP (Nueva Política Económica). También nos pueden servir para entender lo que está ocurriendo en el presente, en China, Viet Nam y Cuba, con la aplicación de las acertadas “políticas de reforma y apertura”.
 
Y lo más importante para nosotros, nos puede servir para entender lo que ocurrirá en un futuro cercano, en el Perú y en toda  América del Sur, cuando necesaria e inevitablemente se inicie la construcción del socialismo. 
 
Más adelante, con un poco más de tiempo y calma, espero que en forma conjunta  podamos comentar y desarrollar estos criterios, desarrollando en primer lugar un amplio estudio y debate sobre “la situación actual y las perspectivas de la construcción del socialismo en Cuba”, cuestión de actual interés y preocupación continental.
 
A continuación una relación de citas escogidas de varios maestros del proletariado mundial.
 
[01]
“El marxismo, del cual todos hablan pero que muy pocos conocen y, sobre todo, comprenden, es un método fundamentalmente dialéctico. Esto es, un método que se apoya íntegramente en la realidad, en los hechos. No es, como algunos erróneamente suponen, un cuerpo de principios de consecuencias rígidas, iguales para todos los climas históricos y todas las latitudes sociales. Marx extrajo su método de la entraña misma de la historia. El marxismo, en cada país, en cada pueblo, opera y acciona sobre el ambiente, sobre el medio, sin descuidar ninguna de sus modalidades. Por eso, después de más de medio siglo de lucha, su fuerza se exhibe cada vez más acrecentada. Los comunistas rusos, los laboristas ingleses, los socialistas alemanes, etc., se reclaman igualmente de Marx. Este solo hecho vale contra todas las objeciones acerca de la validez del método marxista”
José Carlos Mariátegui, Mensaje
 al Congreso Obrero, enero de 1927
[02]
“Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales  para su existencia hayan madurado en el seno  de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos  sólo brotan  cuando ya se dan o, por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización”
Carlos Marx, Prólogo de la Contribución  a la
Crítica de la Economía Política, Enero de 1859
 
[03]
“Una nación puede y debe aprender de otra. Incluso en el caso en que una sociedad haya llegado a descubrir la pista de la ley natural que preside su movimiento –y la finalidad de esta  obra es descubrir la ley económica que mueve la sociedad moderna-- no puede saltar ni suprimir por decreto sus fases naturales del desarrollo. Pero puede acortar y hacer menos doloroso  el parto”
Carlos Marx, Prólogo a la Primera Edición Alemana
del Primer Tomo de El Capital, Julio de 1867
[04]
“El intercambio mercantil y la libertad de comercio implican la aparición ineludible de capitalistas y relaciones capitalistas. Eso no nos debe asustar. El Estado obrero tiene en sus manos medios suficientes para tolerar el desarrollo de esas relaciones en cierta medida nada más, relaciones útiles y necesarias en las condiciones de pequeña producción, y para controlarlas. Todo consiste ahora en estudiar exactamente la magnitud del fenómeno y encontrar procedimientos  adecuados (no restringentes, mejor dicho, no prohibitivos) de control y contabilidad por parte del Estado”
Vladimir Lenin, Instrucciones del Consejo de Trabajo y
Defensa a las Instituciones Locales Soviéticas, Mayo de 1921
 
[05]
“Mentes poco críticas y profundas pueden suponer que la liquidación de la feudalidad es empresa típica y específicamente liberal y burguesa y que pretender convertirla en función socialista es torcer románticamente las leyes de la historia. Este criterio simplista de teóricos de poco calado, se opone al socialismo sin más argumento que el de que el capitalismo no ha agotado su misión en el Perú. La sorpresa de sus sustentadores será extraordinaria cuando se enteren que la función del socialismo en el gobierno de la nación, según la hora y el compás  histórico a que tenga que ajustarse, será en gran parte, la de realizar el capitalismo –vale decir, las posibilidades históricamente vitales todavía del capitalismo – en el sentido que convenga  a los intereses del progreso social”.
José Carlos Mariátegui, Prólogo a
Tempestad en los Andes, Junio de 1927
 
[06]
“El advenimiento político del socialismo no presupone el cumplimiento perfecto y exacto de la etapa económica liberal, según un itinerario universal. Ya he dicho en otra parte que es muy posible que el destino del socialismo en el Perú sea en parte el de realizar, según el ritmo histórico a que se acompase, ciertas tareas teóricamente capitalistas”
José Carlos Mariátegui, Proyecto de Tesis
Sobre la Situación Económica, mayo de 1929
 
(*) Texto enviado inicialmente el 12 de enero, y reenviado el 28 de junio de 2015.
 
 
 
PRESENTACIÓN A LA SERIE “LA CUESTIÓN CHINA”
(13 de marzo de 2015)
Por Miguel Aragón
 
Un grupo de amigos --que nos conocimos en las aulas universitarias en la década de 1970, y  desde entonces participamos en forma conjunta en los debates teóricos y en la lucha social — hace varios años   nos reencontramos, y desde hace algunos  meses  venimos sosteniendo un saludable debate de ideas a través de una selectiva lista de correos.
 
Desde el inicio de nuestro reencuentro, además de nuestro interés en el estudio y debate de varios problemas peruanos de actualidad, hemos abordado varios aspectos  de la actual vida mundial. En nuestro intercambio de opiniones, uno de los temas más recurrentes  es la “Cuestión China”.
 
La preocupación por comprender las perspectivas de la República Popular China en el escenario mundial,  y también por comprender las perspectivas de la República Socialista de Cuba en el continente americano,  son dos cuestiones que en las últimas décadas han venido a ocupar la importante ubicación  que en la década de 1920 tenían    el comprender las perspectivas de la Gran Revolución Rusa, y de la Revolución Mexicana, como lo podemos comprobar revisando  la atención que  José Carlos Mariátegui le dedicó a ambos acontecimientos históricos.
 
Entre fines de 1917 y comienzos de 1930, Mariátegui escribió más de cincuenta artículos analizando, comentando y propagandizando la Gran Revolución Rusa. De manera similar, entre 1923 y 1930 escribió más de diez artículos sobre las vicisitudes de la fallida revolución mexicana. 
 
Últimamente, los amigos Héctor  y Julio, entre los más entusiastas  animadores  de esta lista de correos, han vuelto a retomar este intercambio sobre la “cuestión china”. También recuerdo que Fernando, a comienzos del mes de octubre,  reenvió varios textos alusivos al mismo tema. Me parece muy bien, pero  mejor sería si lo hacemos ordenadamente, pasando de lo superficial a lo profundo, esforzándonos por “buscar la verdad en los hechos”.
 
E incluso, sería mucho mejor todavía, si promovemos un ambiente propicio para el debate amplio de ideas con otros amigos, con el objetivo de extraer lecciones del pasado “para que sirvan al presente”, y con el objetivo de asimilar las experiencias extranjeras para “que sirvan a la lucha por cambio social en el Perú actual”. Sin este doble objetivo, nuestro esfuerzo intelectual carecería de objetivos precisos. Sugiero fijarnos algunas metas para elaborar algunas conclusiones a medida que avancemos en el análisis. Por ejemplo, a corto plazo podría ser el próximo 1° de octubre del presenta año, fecha en la cual se recordará el Aniversario 66 del triunfo de la Gran Revolución China. La segunda meta, a mediano plazo,  podría ser el 7 de noviembre de 2017, oportunidad en la cual se recordará y conmemorará el Centenario de la Gran Revolución Rusa.
 
Como contribución a este necesario intercambio amplio de ideas, a continuación reenviaré “cuatro textos” que fueron escritos entre mediados del año 2011 y comienzos del año 2012. Dos de ellos fueron escritos por Luis Chau, y los otros dos  son de mi autoría. Considero que la mayoría de las  ideas centrales expuestas en los  documentos mencionados continúan vigentes, y solamente algunas pocas ideas  demandan ser ampliadas e incluso replanteadas, introduciendo cambios acordes con las nuevas investigaciones que hemos   realizado en los últimos tres años.
 
Como quinto texto, de esta primera serie, también agregaré una especie de  “colofón”, redactado hace muy poco.
 
La secuencia inicial fue la siguiente. Con fecha 30 de agosto de 2011, Daniel Ibarra divulgó un  artículo publicado por el blog Rebelión. El título del artículo fue Las duras condiciones de trabajo en las fábricas electrónicas chinas. Como “asunto” del reenvío, Daniel Ibarra colocó el título “Elementos para comprender a la China capitalista de hoy”.
 
Ese mismo día, 30 de agosto de 2011, nuestro amigo Luís Chau, a través de varios grupos de correos, reenvió  el mencionado artículo que estamos citando, precedido de unas breves palabras de presentación, que incluían la  pregunta: “Y ahora ¿quién liberará al proletariado chino del nuevo yugo?”
    
         Al leer tan preocupante pregunta, planteada por Luís Chau,  de inmediato me puse a revisar los pocos materiales de referencia que disponía en ese momento  y comencé a borronear las primeras ideas. Desde marzo de 2010 hasta agosto de 2012 yo estuve trabajando y viviendo temporalmente lejos de Lima, primero en una provincia ubicada en el extremo sur oriental (Puno), y después en una provincia ubicada en el extremo nor oriental (Maynas) de nuestro inmenso  país. Alejado durante tanto tiempo de mi biblioteca personal, y por otras múltiples circunstancias que dificultaron avanzar la exposición de mis ideas, recién pude enviar mi primer comentario el día 6 de enero de 2012.
 
Posteriormente,  por ambas partes vinieron otros comentarios. Estos son los materiales primarios, que nuevamente iré divulgando en el transcurso de los próximos días. Abrigo la esperanza que en esta oportunidad, a todos los interesados  nos sirvan para ordenar y exponer algunas primeras conclusiones generales.
 

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