martes, 9 de enero de 2018

HOMENAJE A LA MAESTRA EJEMPLAR HILDA TÍSOC LINDLEY (A un año de su partida)


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HOMENAJE A LA MAESTRA EJEMPLAR
HILDA TÍSOC LINDLEY
(A un año de su partida)






Hace un año (7 Enero 2017) nació a la eternidad nuestra c. Hilda Tisoc Lindley, una maestra forjada en el calor de la lucha y que ha dejado huellas profundas que las nuevas generaciones de combatientes sabrá valorarlo. He aquí algunos párrafos publicado por diversos autores en homenaje a tan digna maestra que entrego su vida a la lucha por una América nueva en el mundo nuevo.(07.01.2018)
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Durante los últimos años de universidad, Hilda leyó “Peregrinaciones de una Paria” de Flora Tristán, quedó impactada con la experiencia personal de Flora Tristán y con su análisis de a mujer peruana de la alta burguesía del siglo XIX. Hilda desarrolló un apasionado interés por la obre de la Tristán y la eligió para elaborar su tesis de bachillerato, optando en su disertación, el calificativo de brillante por unanimidad.
Hilda y yo planeamos salir al extranjero para ampliar nuestros horizontes y para enfrentarnos a retos, nos inspiró Simone de Beauvoir, al decir “las mujeres debemos idearnos para nosotras mismas un proyecto que fuera un reto difícil de realizarlo, así como los retos de los hombres”. La idea era que la mujer desarrollara su potencial y se liberara del proteccionismo de la familia, de la sociedad. A Hilda le fascinaba los viajes, le gustaba explorar otras culturas”.
Sonia Mrva, Montoya

Recuerdo que ella siempre tenía a la mano un libro que devoraba con fruición en las horas libres. Ella era una mujer especial, nuestra conexión fue inmediata, mágica y empática; nos volvimos inseparables, la sentía una hermana del alma.
Coincidíamos también en nuestra rebeldía. Me encantaba su franqueza y sencillez, como su agudeza y visión crítica de la sociedad. Poseía una gran sensibilidad, era generosa, fiel, de una impecabilidad absoluta, nunca admitió la doble moral. Hilda fue sobre todo coherente con sus principios hasta su último suspiro” (…)
Hilda se conectó con el movimiento feminista que lideraba Cristina Portocarrero, artista plástica, como también Ana María Portugal, crítica de arte y cultura; llegarían a ser activas participantes del discurso feminista durante el periodo llamado de la revaloración, de acuerdo a estos puntos: a) reconocía la existencia de discriminación a las mujeres, b) Consideraba que ello era una expresión cultural, social y no provenía de un orden divino o de la naturaleza, c) Trabajaba para transformar el orden patriarcal en uno con igualdad entre mujeres y hombres”.
Luz Bertha Fuentes

Las últimas palabras de Hilda fueron su deseo de volver a la naturaleza del sur, pidió escuchar los versos de Violeta Parra: gracias a la vida que me ha dado tanto…,hábitat y cultura, dos extremos que transparentan su trayectoria vital entre nosotros, que supo unirlos en sus momentos postreros con fuerza y apego a los suyos.
Después de muchos años de residencia mexicana su última morada, la casa verdadera en sus palabras, estuvo siempre en el Perú, en la naturaleza marina de las playas de El Callao, lugar de “…muchos contentos y quereres…”, vividos seguramente en sus años de infancia y juventud. Ese puerto existe decía B. Varela; la mar tiene una fuerte simbología de género, las aguas fueron y seguirán siendo el origen primordial de la vida, la fuente de vida es mujer, es la pachamama…
Sus largos años en México fueron en realidad un exilio, una residencia, un estar, pero su Pacarina está en el Sur, en las movidas aguas de la mar chalaca en sus amaneceres ventosos y grises con colores pacíficos que llaman a reflexión y toma de posesión frente al mar. Aquí unió la vida que siempre vale la pena vivirla, a la cultura marina de más de cinco mil años de historia”.
César Hildebrando Delgado

Nuestra Hilda, vivió intensamente sin transgredir sus principios y siempre con la clara convicción de que su trabajo productivo será la semilla que germinará en las generaciones sucesivas, perseverando en la lucha por un mundo nuevo. He ahí la razón de que vivirá por siempre en el corazón de su pueblo. 

Al igual que el filósofo Miguel de Unamuno, ella consideró que “La vida es lucha, es combate. Agoniza quien vive luchando contra la vida y contra la misma muerte”. De allí que al final, con serenidad, tomo la decisión de partir con el encargo de retornar a su patria y compartir el vaivén de las altas olas en el océano pacífico”.

Su generosidad fraternal es carácter y valor fruto de su noble corazón y la dicha de haber sabido y conocido la buena fortuna del amor y la responsabilidad forjadora.
La certera y directa sinceridad al actuar fue parte esencial de su honestidad acrisolada. En el ejercicio de la libertad jamás dejo dudas y postergaciones; ese espíritu transformador lo ejerció con hidalguía solvente, se reforzó cada instante en el vuelo de su pensamiento y creatividad sin tregua. Praxis probada y consolidada en su vida social de lucha transformadora, profesional escolar docente, y el magisterio universitario, donde la investigación acuciosa la impulsaba a conocer y viajar y poder armar los eslabones ausentes de lo existencial humano que tanto le apasionaba, permitiéndole consolidar sus ideales más puros y de compromiso trascendente, fiel expresión de su constante batalla en el ideal, la esperanza desde la perseverancia. El nuevo ser del mundo nuevo hoy. Luchó ante todo y contra todos al sentir la presencia del abuso, a mentira y mala fe. En esas lides el accionar sincero es característica nuclear de su madura inteligencia sin por ello perder la ternura, guardando la modestia y optimo perfil de sutileza siempre pura y diáfana; la verdad en Hilda tiene peso central e ineludible. El anhelo de conquista y la prosecución dichosa de sus nobles fine le llenaron de sentido y optimismo a su labor”.
Segundo Gil Castro

Entre sus obras selectas está su libro “LA AGONÍA SOCIAL DE FLORA TRISTAN Y EL MOVIMIENTO FEMINISTA”, publicado en 1971 y digitalizado en el 2009. Para que Hilda publique esta obra, está claro la influencia de Flora Tristán, una mujer de lucha, de pensamiento y actitud revolucionaria y precursora del movimiento feminista que paso a la historia difundiendo su tesis “Todas las desgracias del mundo provienen del olvido y el desprecio que hasta hoy se ha hecho de los derechos naturales e imprescindibles del ser mujer”. Algo más, en el folleto “La Unión Obrera”, Flora Tristán enarbola su programa a favor del proletariado. He ahí signos puntuales y motivadores para sistematizar ideas de acuerdo a nuestra realidad. He ahí el valor histórico de la obra de Hilda, como sustento fundamental del feminismo y socialismo en la lucha por el cambio social.
José Félix Damián.

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