viernes, 16 de mayo de 2014

Centenario del Socialismo Peruano (11) COROLARIO

                                                                 --o--

Centenario del Socialismo Peruano (11)
COROLARIO

            Del 7 de enero al 13 de mayo se ha difundido quincenalmente la serie Primer Año, acerca de los preparativos para la Gran Conmemoración del Centenario del Socialismo Peruano. Su relación es:
-Primer Año, Presentación
         Anexo. Debate Inicial
-Patria Nueva y Economía Colonial (1920-1945)
-Cepal y Economía Colonial (1945-1970)
-Neoliberalismo y Economía Colonial (1970-1995)
-Consenso de Washington y Economía Colonial (1995-2014)
-Economía Colonial y Mentalidad Colonial
-Nacionalismo Étnico. Panorama Actual
-Izquierda Protestataria. Panorama Actual
        Anexo. Política-Partido-Frente
-Socialismo Peruano. Panorama Actual. Factor Humano
-Socialismo Peruano. Panorama Actual. Factor Trabajo
       Anexo. Corolario (el presente)
07.01
14.01
21.01
04.02
18.02
04.03
18.03
01.04
15.04
18.04
29.04
13.05
16.05


            Con este material difundido se promueve plantear, sustentar, debatir que tanto 7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana (07.10.28) como el artículo preparatorio de su base, Economía Colonial (08.01.26) no fueron erróneos en su tiempo y están vigentes en el presente de nuestra realidad. ¿Qué significa esto?
            En primer lugar, que 7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana es el análisis insuperado de nuestro devenir histórico.
            En segundo lugar, que Economía Colonial es la radiografía correcta de nuestro país en tiempos de la Patria Nueva, y que sigue siendo la guía para el análisis de las etapas siguientes del proceso histórico de nuestro país hasta el presente.
            En tercer lugar, que seguimos siendo un país políticamente independiente pero económicamente colonial. Formalmente, somos país independiente. Básicamente, somos país colonial. Esto genera en más de un intelectual, sumisa mentalidad colonial.
            En cuarto lugar, que el nacionalismo étnico lucha anacrónicamente por la restauración del pasado, ignorando que es imposible volver atrás.
            En quinto lugar, que la izquierda protestataria lucha anacrónicamente por la restauración del liberalismo, ignorando que democracia (gobierno del pueblo), separada del Estado (dominio de clase) no existió, no existe ni existirá en ninguna parte del mundo. Hubo democracia esclavista (la primigenia) y democracia feudal (aristocracia), hay democracia capitalista (burguesa) y hay democracia socialista (proletaria)
            En sexto lugar, que el Socialismo Peruano reivindicó, reivindica y reivindicará el factor biológico con sus componentes inseparables: el Factor Humano y el Factor Trabajo, como lo más esencial en la teoría y práctica de nuestro devenir histórico.
            En séptimo lugar, que ante la crisis terminal del sistema dominante transnacional (financierismo) y marginal (rentismo), el Socialismo Peruano está en el deber (obligación) y el derecho (potestad) de preparar la organización del pueblo peruano de acuerdo a la experiencia histórica y las condiciones presentes.
            Sabiendo quién es quién, deslindados los campos de modo resuelto y definido, es posible la unidad con otras fuerzas del panorama nacional. Porque la unidad es temporal y la lucha es permanente. Se lucha en busca de la unidad. ¡Así de simple!
                                                                 Ragarro
                                                                16.05.14

SOCIALISMO PERUANO PANORAMA ACTUAL II

                                                                ---0--

Centenario del Socialismo Peruano (10)

SOCIALISMO PERUANO
PANORAMA ACTUAL
II
EL FACTOR TRABAJO


El destino del hombre es la creación. Y el trabajo es creación, vale decir liberación. El hombre se realiza en su trabajo.
JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI
7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana
El Proceso de la Instrucción Pública, 07.10.28


JCM siempre centró su actividad para la transformación de la realidad peruana en la concientización, organización y movilización del pueblo trabajador. Como se recordó en el tema anterior (CSP-09), explicaba que “El error y el pecado de los profetas del progreso peruano y de sus programas han residido siempre en su resistencia o ineptitud para entender la primacía del factor biológico, del factor humano sobre todos los otros factores, si no artificiales, secundarios” (09.10.25) Luego señaló que “En un país donde no se puede contar a los hombres, menos aún se puede contar la producción. Se desconoce el primero de sus factores: el factor humano, el factor trabajo” (01.01.26) En el anterior tema se ha tratado acerca del Factor Humano. Resta ahora tratar acerca del Factor Trabajo, el otro aspecto del mismo tema, del Factor Biológico.
De este factor biológico, humano, el factor trabajo es lo más ajeno a la oposición protestataria de la izquierda oficial y del nacionalismo étnico. Para no ir lejos, basta repasar sus planes y promesas electorales. En cambio, para la oposición contestataria del Socialismo Peruano es y será siempre la piedra basal de su política entendida como ciencia de la producción.
En su polémica con Luis Alberto Sánchez señala que “La reivindicación que sostenemos es la del trabajo. Es la de las clases trabajadoras, sin distinción de costa ni de sierra, de indio ni de cholo” (11.03.27) Abre sus 7 Ensayos señalando que en el Tawantinsuyu “se vivía con bienestar material” y que “El trabajo colectivo, el esfuerzo común, se empleaban fructuosamente en fines sociales” Aun más, en su cuarto ensayo, acerca del proceso de la instrucción pública, labra el pensamiento más profundo de peruano alguno, y que abre este tema y esta página.
En verdad, el destino del hombre es la creación. Precisamente el aporte del marxismo, de la concepción materialista de la historia, lo confirma. Y lo muestra precisamente JCM en su producción acerca del Socialismo Peruano. Artículos específicos del tema son, entre otros, El 1º de Mayo y el Frente Único, Mensaje al Congreso Obrero, Principios Programáticos del PSP, Admonición del 1º de Mayo, Manifiesto a los Trabajadores de la República, La Confederación General de Trabajadores del Perú, Estatutos de la CGTP, La Anécdota Laborista. (Ver JCM, COC, T-13) Recordemos también su labor de Activista en Amauta y Labor. Así se inició el Socialismo Peruano, tomando como guía la verdad universal del proletariado.
En esta guía, acerca del trabajo, actividad humana encaminada a un fin, los Maestros del Proletariado han escrito temas fundamentales. Marx, incluso desde antes de El Manifiesto Comunista y de El Capital, había escrito Trabajo Asalariado y Capital (XII-1847), Salario, Precio y Ganancia (VI-1865), republicados después con ejemplares prólogos de su gran amigo, compañero, camarada. Engels escribió El sistema del trabajo asalariado (VIII-1891) Y en 1876 había escrito específicamente El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre, publicado en 1895, medular y orientador análisis acerca del rol del trabajo en la humanización primero y deshumanización después, de la especie humana, que había tratado de manera global en El Origen de la Familia,… (1884)
El aporte de Engels al respecto es la síntesis de la obra ciclópea de los dos grandes Maestros. Comienza señalando que el trabajo “Es la condición básica y fundamental de toda la vida humana. Y lo es en tal grado que, hasta cierto punto, debemos decir que el trabajo ha creado al propio hombre” Después de un prolijo análisis de este proceso de creación en un período de transición de muchos miles de años, analiza cómo el trabajo ha dado origen a la mano humana, y cómo la necesidad de comunicación ha dado origen al lenguaje articulado. Puntualiza que “El trabajo comienza con la elaboración de instrumentos” Y subraya que “el desarrollo del trabajo, al multiplicar los casos de ayuda mutua y de actividad conjunta, y al mostrar así las ventajas de esta actividad conjunta para cada individuo, tenía que contribuir forzosamente a agrupar aún más a los miembros de la sociedad” Se puede formar un cuadro respecto a estos tipos de trabajo:

Ayuda Mutua
Reciprocidad
Compañero
Mutualismo
Ayni
Actividad Conjunta
Cooperación
Cooperador
Cooperativismo
Minga
Actividad Individual
Promoción
Promotor
Pionerismo
Llankay

Este triple aspecto de la actividad laboral, al comienzo formaba una unidad en la vida cotidiana de la sociedad humana. El buen vecino era un compañero (de cum panis = compartir el pan), al nivel básico de la relación humana. Le seguía la actividad colectiva en provecho de la comunidad, de la región, del país. Y se destacaba la actividad individual, que poco a poco se expresó en la propiedad individual. Sin embargo, su desarrollo dio lugar a que “la propiedad individual basada en el trabajo de uno mismo se convierta necesariamente, al desarrollarse, en la desposesión de los trabajadores de toda propiedad” aparte de la propiedad de su fuerza de trabajo. Así, con el surgimiento de la propiedad privada el derecho de propiedad basado en el trabajo propio pasó a ser derecho de propiedad basado en la apropiación del trabajo ajeno (esclavismo, feudalismo, capitalismo)
Respecto a la cooperación simple, señala Marx que su eficacia “Se acusa con rasgos colosales en las obras gigantescas de los antiguos asiáticos, egipcios, etruscos, etc.” Y que “La cooperación en el proceso de trabajo, que es la forma imperante en los comienzos de la civilización, en los pueblos de cazadores, o en la agricultura de las comunidades indias, se basa, de una parte en la propiedad colectiva sobre las condiciones de producción y de otra parte en el hecho de que el individuo no ha roto todavía el cordón umbilical que le une a la comunidad o a la tribu de la que forma parte como la abeja de la colmena” (El Capital, T. 1, S. IV, Cap. X) Este concepto es muy aplicable al Perú precolombino (restos preincas, andenes, construcciones megalíticas)
Al estudiar la mecánica interna de la comunidad en Bharat, India, señala que junto a la masa entregada a una ocupación homogénea “nos encontramos con el vecino principal, juez, policía y recaudador de impuestos en una pieza; con el tenedor de libros, que lleva la contabilidad agrícola, (…); un tercer funcionario, que persigue a los criminales (…); el guardador de fronteras (…); el vigilante de aguas; el brahmán (…); el maestro de escuela (…); el brahmán del calendario, que señala como astrólogo las épocas de siembra y cosecha y las horas buenas y malas para las faenas agrícolas; un herrero y un carpintero, (…); el alfarero (…); …” Y que “Al aumentar el censo de población, se crea una comunidad nueva y se asienta, calcada sobre la antigua, en tierra sin explotar” (Cap. XII) Esta descripción es muy aplicable al Perú precolombino, sobre todo en el análisis del ayllu ancestral (paqtachaq, yupaykamayoq, khipukamayoq, yachachiq, mitmay; juez, contador, relator, maestro, colono)
El trabajo comienza, pues, con la elaboración de instrumentos. Al analizar los tres elementos de la actividad laboral, Marx pasó de la alienación del trabajo (cuando el trabajador, según el capitalismo, no es una persona en sí misma sino una mano de obra que puede representarse en su equivalente económico) al análisis de la plusvalía (apropiación del trabajo ajeno), al análisis de la cooperación forzada que se da al interior de la fábrica. Y, muy importante, al análisis del desarrollo de los instrumentos de trabajo en máquinas y maquinarias, tema de gran actualidad. (Capítulo XIII)
En nuestra etapa precolombina se conocieron instrumentos, herramientas, armas, (chanpi, puska, chakitaklla, maqana; hacha, huso, arado, porra), pero no máquinas como la más primitiva, el molino de viento. Por eso, aún se conservaba unida la triple actividad laboral. En la cooperación simple, es más productivo pasar unos bultos de mano en mano que llevarlos cada uno del inicio al lugar final. En el viejo mundo esta cooperación generó el paso de la manufactura a la gran industria. “Toda maquinaria un poco desarrollada se compone de tres partes sustancialmente distintas: el mecanismo de movimiento, el mecanismo de transmisión y la máquina-herramienta o la máquina de trabajo”, señala Marx. Si antes la fuerza motriz fue el hombre, luego la bestia o el viento, con la máquina de vapor se pasó al motor, inicio de la gran revolución industrial. Se pasó del taller a la fábrica, a la cooperación forzada del obrero asalariado, con lo que se impuso el trabajo social y la apropiación privada Y aunque la máquina, la maquinaria, por ser capital constante no produce valor, produce plusvalía relativa con la superproducción que incrementa la riqueza por un lado y la miseria por otro lado. Este Capítulo XIII del primer tomo de El Capital (Maquinaria y Gran Industria, 122 páginas) poco se difunde pero debería ser de estudio detenido por el trabajador, sobre todo en nuestro medio donde poco se difunde el por qué de las vicisitudes del trabajo asalariado y por qué estamos como estamos con el capitalismo marginal en bancarrota. Termina este capítulo señalando que “Por tanto, la producción capitalista sólo sabe desarrollar la técnica y la combinación del proceso social de producción socavando al mismo tiempo las dos fuentes originales de toda riqueza: la tierra y el hombre” Es lo que ocurre hasta la actualidad, ¿o no?
Por eso la primera reacción fue la destrucción de la máquina por el trabajador que quedaba sin empleo (luddismo) Marx señala que el empleo capitalista de la maquinaria, por una parte “crea motivos poderosos que determinan la prolongación desmesurada de la jornada de trabajo”, y de otra parte, pone a disposición del capital nuevos sectores de la clase obrera “dejando en la calle a los obreros desplazados por la máquina” Por eso recuerda que “Si las herramientas -soñaba Aristóteles, el más grande de los pensadores de la antigüedad-, obedeciendo a nuestras órdenes o leyendo en nuestros deseos, pudiesen ejecutar los trabajos que les están encomendados, como los artefactos de Dédalo, que se movían por sí solos, o los trípodes de Hefestos, que marchaban por su propio impulso al trabajo sagrado; si las canillas de los tejedores tejiesen ellas solas, como esos mecanismos, el maestro no necesitaría auxiliares ni el señor esclavos” (Cap. XIII) Desde esos tiempo, pues, el problema era la propiedad sobre los medios de producción.
Luego surgió la lucha por “el derecho al trabajo” Señala Marx que “El derecho al trabajo es, en el sentido burgués, un contrasentido, un mezquino deseo piadoso; pero detrás del derecho al trabajo está el poder sobre el capital, la apropiación de los medios de producción, su sumisión a la clase obrera asociada y, por consiguiente, la abolición tanto del trabajo asalariado como del capital y de sus relaciones mutuas” (Las luchas de clases en Francia, XI-1830) Y Engels, en su Prólogo a esta obra comenta que “Aquí se formula, pues -por primera vez-, la tesis por la que el socialismo obrero moderno se distingue tajantemente de todos los distintos matices del socialismo feudal, burgués, pequeñoburgués, etc., al igual que de la confusa comunidad de bienes del comunismo utópico y del comunismo obrero espontáneo” (1895)
En su polémico El Derecho a la Pereza (1880), Paul Lafargue, analizando el “derecho al trabajo” trata el tema desde otro ángulo. Analiza “Un dogma funesto”, sigue con “Una moral perversa”, continúa con “Efectos del exceso de producción”, plantea “Menos horas de trabajo” y en “Palabras a los moralistas” reitera la cita de Marx y concluye que “El sueño de Aristóteles es nuestra realidad. Nuestras máquinas alentadas por el fuego, dotadas de miembros de acero, infatigables, fecundas e inagotables, desempeñan dócilmente, por sí mismas, su trabajo sagrado. Pero, no obstante ello, el genio de los grandes pensadores capitalistas permanece dominado por el prejuicio del asalariado, por la peor de las esclavitudes: todavía no comprende que la máquina es la redentora de la humanidad, el dios que rescatará al hombre de los sordidae artes (oficios) y del trabajo asalariado, en una palabra el dios que le dará ocio y libertad” Es evidente que no se refería al ocio festivo sino al descanso creativo.
Entonces, todo depende de si la máquina es propiedad privada o propiedad social. Es el tema cardinal de ahora, con el agotamiento del sistema capitalista. Así como detrás del reclamo del “derecho al trabajo” está la apropiación de los medios de producción, detrás del derecho al trabajo digno está la misma “expropiación de los expropiadores” Hoy más que ayer el trabajo digno es la reivindicación elemental, cuando se sufre el empleo precario, el desempleo, la “tercerización laboral”, cuando han desaparecido las conquistas laborales logradas tras denodados esfuerzo de generaciones de trabajadores. El derecho al trabajo digno es la expresión de la moral de productores en la que tanto insistió JCM. Es la reivindicación básica, elemental del Socialismo Peruano.
Resumiendo, de la actividad humana Occidente no recordaba sino el trabajo esclavista, el trabajo servil, el trabajo asalariado. Incluso en castellano trabajo es término esclavista; proviene de tripaliare = torturar, y éste de tripalium = instrumento de tortura. Pero, antes del esclavismo, ¿cómo se desarrollaba la actividad humana? Para más de un investigador era un misterio cómo se desarrollaron culturas como la egipcia. Pero está finalmente comprobado que en Egipto no se conoció la moneda ni el trabajo esclavista generalizado. Como en el Tawantinsuyu.
En Sudamérica, el Tawantinsuyu era la etapa superior del socialismo primitivo. Por esta etapa superior, Despotismo, habían pasado antes en el viejo mundo culturas como Egipto. Despotismo es arbitrariedad, tiranía, pero etimológicamente es sinónimo de Señorío, y si una acepción expresa el carácter negativo otra expresa el carácter positivo del mismo fenómeno, de la misma etapa de desarrollo de la humanidad. Incluso un cronista escribió acerca de El Señorío de los Incas, refiriéndose al Estado incaico.
Acerca de este régimen “teocrático y despótico” JCM señaló que “No es posible hablar de tiranía abstractamente. Una tiranía es un hecho concreto. Y es real sólo en la medida en que oprime la voluntad de un pueblo o en que contradice y sofoca su impulso vital. Muchas veces, en la antigüedad, un régimen absolutista y teocrático ha encarnado y representado, por el contrario, esa voluntad y ese impulso. Este parece haber sido el caso del imperio incaico” (18.09.25) Es muy actual este esclarecedor análisis.
Truncado el proceso autónomo, desapareció la organización estatal con sus relaciones internas propias (Ayllu-Marka-Suyu-Tawantinsuyu) pero supervivió la comunidad humana que se reorganizaba en ayllus y que fueron incorporados al nuevo sistema como comunidades adscritas a los feudos. En estas comunidades supervivió y supervive hasta el presente la forma específica de actividad laboral precolombina, de la cual no queda vestigio histórico en otras latitudes. Esta actividad triple es: ayni-minga-llankay. Una expresa reciprocidad, otra expresa cooperación, otra expresa iniciativa. ¿Tiene actualidad este concepto laboral?
Pues, ¡Sí! Esta trilogía reciprocidad-cooperación-iniciativa es la solución del socialismo a la actividad laboral humana cuando la máquina sea propiedad social. Y es la base para comprender la diferencia abismal entre el municipio de viejo tipo de la organización social construida “de arriba abajo” y la organización social de nuevo tipo construida “de abajo arriba” Pero para difundir estas ideas, hay que centrar la propaganda y agitación en el interior de los municipios actuales “hasta que el termómetro del sufragio universal marque el punto de ebullición” tanto para los explotados como para los explotadores.
La primera experiencia duradera de construcción del socialismo no pudo abolir el esquema heredado de trabajo asalariado (zarabótnaia plata), pero introdujo el subbotnik (sábados comunistas) y el stajanovismo (trabajo de punta por iniciativa individual) El Soviet era el “municipio de nuevo tipo”, surgido en un Estado feudal donde no se conocía municipios como en España ni comunas como en Francia, y que no pudo concretizarse por causas históricas conocidas. Pero marca un paso de la Comuna de París (1871) al Soviet Proletario (1917) Incluso la Comuna Popular con la Revolución China (1949) tampoco pudo concretizarse. Sin embargo, la idea pervive y ahora se presenta una nueva oportunidad ante la crisis terminal del sistema dominante transnacional y marginal. Y nuestro país puede hacer su aporte basándose en sus propias tradiciones. Todo reside en atreverse a pensar por cuenta propia, siguiendo el ejemplo de nuestro Amauta Mariátegui y de los grandes revolucionarios.
Entonces, el futuro que aguarda a nuestro país con el Socialismo Peruano es:


“…frente a la vieja sociedad, con sus miserias económicas y su delirio político, está surgiendo una sociedad nueva, cuyo principio de política internacional será la paz, porque su gobernante nacional será el mismo en todas partes: ¡el trabajo!”
Carlos Marx, 23 de julio de 1870


            Un mensaje de JCM abre el presente tema. Y un mensaje de Marx lo cierra. Y en ambos el eje central es el trabajo. Sin trabajo emancipado no hay paz posible en nuestro país, en el mundo entero.
            Por eso, la paz en lo internacional, el trabajo en lo nacional, es el futuro glorioso que nos ofrece el Socialismo Peruano.
            Por eso, en nuestro país de todas las sangres,


¡HAY, HERMANOS, MUCHÍSIMO QUÉ HACER!


                                                                    Ragarro
                                                                   13.05.14

miércoles, 7 de mayo de 2014

Un Tema de Actualidad

----------------------------------------------------------------------------------------------------
Un Tema de Actualidad
1.- BOLIVIA-CHILE
La demanda de Bolivia por una salida al mar en el contexto global
Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)
La demanda boliviana en la Corte Internacional de Justicia para que se le reconozca su derecho de acceso al mar, desde la perspectiva de una institucionalidad internacional dispersa y desacreditada en muchas facetas, aparece favorecida. La idea del gobierno boliviano es persuadir a Chile a negociar un acuerdo para lograr ese objetivo.
Esta iniciativa boliviana coloca en suspenso el futuro desarrollo de la Agenda de 13 puntos acordada durante el anterior gobierno de la actual presidenta Michelle Bachelet, con el propio presidente boliviano Evo Morales. Basado en la reciente experiencia con la demanda peruana ante La Haya, Chile centra su postura en la inmutabilidad de los tratados. Sin embargo el gobierno chileno no descarta múltiples vías para continuar negociando y estimular el criterio de buena vecindad. No obstante en algunos círculos políticos chilenos se habla de que no hay nada que negociar y de que el país debe desprenderse de algunos compromisos internacionales, como el Pacto de Bogotá por ejemplo.
El contexto global está notoriamente revuelto. El naciente derecho internacional ha sido repetidamente violado por acontecimientos post guerra fría de inusitada violencia. Se incluyen en ese escenario la guerra de los Balcanes, el genocidio en Ruanda, la desintegración de Somalia, el permanente acecho al estado Palestino, las invasiones con guerras en Afganistán e Irak. La guerra que lleva más de tres años en Siria es un retrato del deterioro de la institucionalidad internacional para encontrar salidas políticas que abran el camino hacia la paz.
Desde esta perspectiva la demanda boliviana es inteligente y oportuna porque aspira a una situación de mayor igualdad como un derecho y este objetivo está siendo aceptado como un principio para corregir las enormes asimetrías de desarrollo en la globalización actual, caracterizada por falta de regulación y escasa planificación estratégica en materia social. La demanda boliviana por una salida al mar parte de una necesidad y el tiempo la convierte en un derecho por estas condiciones de la globalización que están siendo cuestionadas.
Bolivia ha elevado una demanda a una institucionalidad apremiada, que incluye a la Corte de La Haya, y que forma parte de los problemas que se generan por la ausencia de un orden mundial reconocible por todas las naciones. El Derecho Internacional hay que aproximarlo por la validez sociológica del Derecho y en las relaciones internacionales con mayor razón se hace necesaria una apertura de foco aceptando la existencia de una sociedad internacional con una institucionalidad imperfecta que no se expresa con la nitidez que asume la institucionalidad el estado en cada nación. Más aún, las tendencias en el orden mundial vigente exhiben un sistema de equilibrios de poder todavía centrado en las naciones con mayor poderío económico y bélico lo que impulsa a mayores aprehensiones respecto a protegerse de los desequilibrios. El principio de una igualdad formal con que se manejan las relaciones entre los estados se sostiene por la subjetividad creada en las naciones respeto a “lo nacional” y soberano, y que les ha permitido sobrevivir. Más allá de este rasgo bien primario, lo que existe es un inmenso desequilibrio en los niveles de poder y de recursos de poder entre las naciones.
Se eleva la demanda en los momentos en que Chile deberá enfrentar una transición inevitable en su modelo socioeconómico. El desafío no es una salida al mar pero es extremadamente complejo porque implica una nueva regionalización y adoptar estrategias modernas e integradas de desarrollo. No es concebible para un desarrollo más pleno del llamado norte grande chileno, sin una integración más completa y transversal con Bolivia en las áreas de competencia para el beneficio de ambos países. En una perspectiva concreta de progreso dos naciones con niveles agudos de subdesarrollo en zonas adyacentes y con interdependencia como determinante, deberán negociar con apertura del foco y superando dos reduccionismos: primero, el jurídico/histórico de la vigencia de los tratados; y el otro más subjetivo que es el de la soberanía.
La concentración del poder y la jerarquización que permite ejercer una vía de autoridad en un estado, no se tienen en una sociedad internacional. Hasta la fecha, esta sociedad de naciones es una entidad incompleta y carente de una condición jurídica propia emanada de un pacto global que no existe. Esta situación ha permitido que dividendos no saldados entre naciones, sea por conflictos armados o por los procesos de formar estados, se sometan a una corte internacional como si el planeta fuera un estado unificado con una constitución. Está claro, tratados, convenciones y acuerdos internacionales, conforman ese “comodín” de constitución para el planeta y son administrados en general por Naciones Unidas donde el pináculo para resolver determinado conflicto es su Consejo de Seguridad.
Esta figura “legal” para la justicia global en el 2014, con todo lo que se ha trasquilado a la humanidad para un dudoso progreso en calidad de vida, es bastante patética. La Carta de Naciones Unidas que podría ejercer un papel facilitador, para crear tal estado jurídico global, ha sido maltratada por los propios países y ha servido al límite de sus posibilidades. El bagaje pesado de falencias que arrastra la institucionalidad internacional que arbitra diferendos es el expediente para pensar que existirá siempre la posibilidad de hacerlo mejor. ¿Pero para quién?
Chile, como los países vecinos, deberá enfrentar con definiciones más precisas los problemas medulares de su desarrollo que no fueron resueltos por las políticas económicas y los pactos políticos que han prevalecido en las últimas tres décadas desde la implantación del actual modelo neoconservador. El principio de la igualdad formal con que se manejan las relaciones entre los estados se sostiene por la subjetividad creada en las naciones respeto a “lo nacional y soberano” y que les ha permitido sobrevivir. Más allá de este rasgo que es bien primario, en lo subyacente predominan distorsiones y desequilibrios de todo orden - políticos y socioeconómicos- entre naciones vecinas que en 200 años no han podido integrarse.
Independiente del desarrollo de esta fase en la demanda boliviana, la consideración esencial en el naciente derecho internacional es que todo convenio por el que un Estado se compromete a hacer o no hacer una cosa, trae consigo una restricción al ejercicio de sus derechos soberanos en el sentido de imprimirle una dirección determinada. Esto significa que la facultad de asumir compromisos internacionales lejos de ser un abandono de soberanía es un atributo de la misma.

2.- CHILE-BOLIVIA
Chile rechaza entregar una salida soberana al mar a Bolivia
PL
El ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Heraldo Muñoz, afirmó hoy que está cerrada para siempre la posibilidad de entregar una salida soberana al mar a Bolivia, como insiste el vecino país.
En una entrevista a CNN Chile, el canciller estimó que Santiago no arriesga una cesión de territorio tras la demanda de La Paz ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, Países Bajos.
"La posición de Chile hoy, y ha sido así por mucho tiempo, es que Bolivia no tiene derechos, por tanto una demanda como la que se ha planteado es absolutamente inconducente, probablemente va a ser muy larga, va a ser muy onerosa para ambas partes y ciertamente improductiva", subrayó,
Bolivia perdió 120 mil kilómetros cuadrados de territorio y 400 kilómetros de costas durante la llamada Guerra del Pacífico (1879-1883) y desde entonces reclama una salida al mar.
Esta semana Muñoz inició consultas con varios sectores políticos del país para discutir la querella boliviana.
Chile tiene un plazo de tres meses para presentar excepciones preliminares, entre ellas la opción de pedir la inhabilitación de la CIJ, una postura que gana adeptos, destacó días atrás el diario La Tercera.
Según el rotativo, la clase política chilena coincide en que el Tratado de 1904, que definió los límites entre Chile y Bolivia, se firmó previo al Pacto de Bogotá en 1948, que obliga a los países firmantes a reconocer la competencia de La Haya.
Pero La Paz afirma que el pacto firmado hace 110 años garantizaba a Bolivia una salida soberana al mar, lo cual nunca se cumplió.

de: ARGENPRESS <argenpress@gmail.com>
lista de distribución: argenpress.googlegroups.com
fecha: 25 de abril de 2014, 12:34
enviado por: googlegroups.com
firmado por: googlegroups.com
            Nota.-
El litigio Bolivia-Chile y el litigio Perú-Chile van de la mano. La posición de Chile es una muestra de la aplicación de los “tratados desiguales” Todo país invasor, luego de su victoria militar ha impuesto en el pasado este tipo de tratados.
            Cuando Inglaterra invadió China en la conocida “guerra del opio” de bárbaros occidentales, venció al país y le impuso tratados humillantes. Luego del triunfo de su revolución, China volvió a ser dueña de su destino. Al señalar a Inglaterra la devolución de Hong Kong, la “dama de hierro” Margaret Tatcher, pretendió la vigencia del tratado desigual. Y el gobierno chino sólo respondió que si no hay acuerdo al respecto, “China tomará su propia decisión” Ya era obvio que la diferencia de poder era favorable a China. Por eso Inglaterra “se amansó” y devolvió Hong Kong en ceremonia especial con el retiro a capa caída del cuerpo militar inglés y la entrada marcial del cuerpo del Ejército del Pueblo. El pueblo chino reivindicó sus derechos ante el mundo entero.
            La situación ha cambiado con el surgimiento del gobierno de Evo Morales y la situación jurídica internacional. Chile sólo tiene como respaldo la firma por Bolivia del tratado desigual. La oligarquía boliviana y la oligarquía peruana cedieron ante la prepotencia de la oligarquía chilena. Pero Bolivia está construyendo su propio camino y el gobierno actual ya no es el gobierno de antes, lacayo por fuera y represor por dentro. Por eso, bien puede lograr un acuerdo favorable a su reclamo. O seguir preparándose hasta lograr el cambio de correlación de fuerzas. ¡Aprendamos la lección!
                                                Ragarro
                                                06.05.14

jueves, 1 de mayo de 2014

1o DE MAYO

-------------------------------------------------------------------------------------

                                     1o  DE MAYO
                      

                                   El Poder del Capital y el Poder del Trabajo
  
  Esta fecha aún expresa un hito histórico en el largo proceso de reivindicación del proletariado y su política internacional de unidad de los pueblos de trabajadores explotados contra su enemigo común: el Imperialismo capitalista. Pero también hay que dejar bien en claro, que a lo largo de sus conmemoraciones de año tras año ha  ido desvirtuándose el hecho histórico reivindicativo que le vio nacer. Ahora, interesadamente rebajada a pasiva e inofensiva efemérides por las clases dominantes, sus gobiernos de turno y la oposición protestataria reformista, bueno es, de acuerdo a las condiciones actuales de la lucha del trabajo contra el capital, reivindicarla con la propuesta de un Programa Mínimo Reivindicativo.

 A lo largo de este épico recorrido de reivindicación del Trabajo contra las miserias económicas y demencias políticas del capitalismo marginal, ha cosechado éxitos como ha tenido reveses temporales en el camino que lo conduce a su meta definida. Precisamente, de su propósito definido depende la fuerza y la energía de su lucha. Por eso, generación tras generación continúa su recorrido hasta la lucha final.

 Hace varios años atrás propuso un Programa Mínimo Reivindicativo, que gravite hondamente en las masas trabajadoras, convirtiendo sus luchas espontáneas e inorgánicas, en lucha organizada y disciplinada; autónoma y consciente. Pero ¿en qué consiste esta propuesta de programa? Veamos.

PROGRAMA MÍNIMO REIVINDICATIVO:
  
  El Derecho al Trabajo  Emancipado.- El ser humano llego a ser tal por el trabajo. Sin trabajo, es menos que un animal. Por eso es la primera reivindicación general pues compromete a todo el pueblo trabajador, que sufre ominoso desempleo en un país donde todo está por hacer.
  El Derecho a la Vida Digna, tanto material como espiritual.- Sin salud ni educación, el ser humano es menos que un animal. Por eso es la segunda reivindicación general pues compromete a todo el pueblo trabajador que carece de lo más elemental para su vida digna.
  El Derecho al Cambio Social.- La bancarrota del país es responsabilidad ineludible de la clase dominante, caduca, inepta y corrupta como su sistema mismo. Debe ser sustituida por el Cambio Social. Por eso es la tercera reivindicación general pues  compromete no sólo al pueblo trabajador sino al país entero.     
 
 Hoy que el poder del capital está en crisis terminal, y sus intermediarios en nuestro país, el capitalismo marginal, que se devora y vomita en la corrupción cínica, desenfadada, se impone realistamente estas tres grandes reivindicaciones en el camino del Perú Nuevo en el Mundo Nuevo. Sin un Programa Mínimo Reivindicativo definido no es posible concebir una política seria, fecunda, histórica, de un Frente Unido.
  ¡Proletarios de todos los países, uníos! Sí, en el Frente Unido para Cambio Social. Y como señalara Carlos Marx en uno de sus trabajos, en 1870, que con el paso del tiempo se siente más su lozanía, decía “…frente a la vieja sociedad, con sus miserias económicas y su delirio político, está surgiendo una sociedad nueva, cuyo principio de política internacional será la paz, porque su gobernante nacional será el mismo en todos los países: EL TRABAJO”. Así es: Una nueva sociedad de trabajadores con Moral de Productores. Entonces, hoy más que como nunca, el proletariado peruano asume su deber: LA PREPARACIÓN DE LA ORGANIZACIÓN PARA EL CAMBIO SOCIAL.
                                            ¡¡¡VIVA EL 1o DE MAYO!!!
         Colectivo Perú Integral
        1o DE MAYO - 2014

SOCIALISMO PERUANO PANORAMA ACTUAL

--------------------------------------------------------------------------------------------------

Centenario del Socialismo Peruano (09)

SOCIALISMO PERUANO
PANORAMA ACTUAL
I
EL FACTOR HUMANO

El error y el pecado de los profetas del progreso peruano y de sus programas han residido siempre en su resistencia o ineptitud para entender la primacía del factor biológico, del factor humano sobre todos los otros factores, si no artificiales, secundarios.
JCM, 09.10.25
            ¿Qué futuro le aguarda a nuestro país con el Socialismo Peruano? Como todos los países de nuestra América Nativa, su población está compuesta de población precolombina supérstite (incaica, preincaica, selvícola), de población criolla (descendientes de hispanos y europeos), de población negra (afrodescendientes), de población asiana (chinos y nipones mayormente) Y si bien la población nativa es numerosa, cada vez más predomina el mestizo. Esta es la realidad actual.
            Con la conquista y coloniaje desapareció el Tawantinsuyu incaico, único Estado del que se tiene noticias en el Hemisferio Sur antes de la expansión europea. Y sólo quedó y queda hasta el presente su población aborigen sometida primero a la explotación feudal y luego de la Independencia a la explotación del Estado “criollo”, del gamonalismo, de la burguesía parasitaria y rentista. Del capitalismo marginal. Y así hasta el presente.
            El pueblo peruano, primero como población nativa, y con el devenir histórico como población mestiza, sigue mostrando y demostrando ser un pueblo laborioso y creativo, solidario y digno, disciplinado y combativo. Los restos precolombinos (andenes, embalses, acueductos, caminos, viviendas, cerámicas, tejidos, otros) indican el trabajo esforzado con que se enfrentaba el diario vivir, llegando incluso a crear tierra agrícola para desarrollar la agricultura. Aún se conserva la relación reciprocidad-iniciativa-colaboración de la vida solidaria, pues sin relación comunitaria digna así sea mínima (en ayllus, pueblos, barrios) no se puede sobrevivir ante la crueldad de la explotación externa e interna. La disciplina en la labor diaria es la base para la combatividad contra esta explotación y creciente desigualdad social, demostrada en históricas insurrecciones, en las luchas reivindicativas laborales, en la resistencia ante la agresión externa.
            Sin embargo, si antes vivía sin conocer la miseria, hoy se debate en medio de ella. ¿Por qué?
            En El progreso nacional y el capital humano, ya señalaba JCM que “Los que arbitraria y simplísticamente, reducen el progreso peruano a un problema de capital áureo, razonan y discurren como si no existiese, con derecho a prioridad en el debate, un problema de capital humano. Ignoran u olvidan que, en la historia, el hombre es anterior al dinero” (09.10.25) Ésa es la posición ideológica-teórica-política-orgánica de quienes desprecian al “serrano”, al “chuncho”, al “zambo”, al “injerto”, a “la plebe” Pero ahora es más cierto que antes que “la crisis y la decadencia contemporáneas empezaron justamente, cuando la civilización comenzó a depender casi absolutamente del dinero y a subordinar al dinero su espíritu y su movimiento” Ahora es dependencia absoluta en esta crisis terminal del capitalismo transnacional y capitalismo marginal. ¿O no?
            Hay dos políticas, la política de la renta (que gira en torno al dinero) y la política de la producción (que gira en torno al factor humano) Por eso JCM señalaba que “La política peruana -burguesa en la costa, feudal en la sierra- se ha caracterizado por su desconocimiento del valor del capital humano” y que “Su rectificación, en este plano como en todos los demás, se inicia con la asimilación de la nueva ideología”
            En este panorama actual le toca actuar al Socialismo Peruano con sus Nuevas Oleadas de Activistas NOA. Y es lo que corresponde analizar en primer plano. El problema basal del Activista es su sobrevivencia. Ya Engels sostenía que una situación -que no se había notado antes- era que antes de debatir, participar, el Activista tiene que sobrevivir. Trabajar, formar pareja, cuidar a los hijos, en una palabra sobrevivir. Así cobra validez la concepción materialista de la historia.
            Por eso se forma la relación labor de sobrevivencia-labor de activista. Qué porcentaje prima a favor de una o de otra labor, eso determina si se puede ser amigo, simpatizante, militante, lo que es parte importante en la tarea de preparación de la organización.
            Conforme se despeje el Camino del Socialismo Peruano, convirtiendo piedras en guijarros, seguramente irá incrementando sus amistades entre todas las capas de la población, que serán siempre mayoría. Le siguen los simpatizantes, que por una u otra razón se acercan más y más a la organización y están prestos a colaborar de acuerdo a sus propias capacidades y posibilidades, pero sin poder enrolarse disciplinadamente, por una u otra razón. Conforme crece este número, se fortalecerá la presencia múltiple del Socialismo Peruano. Finalmente están los militantes, que siempre serán minoría pero son los que participan “a tiempo completo” en la actividad orgánica voluntaria, consciente y disciplinadamente. Y por eso sostenía JCM que “no es posible entregarse a medias a la revolución”, refiriéndose al militante orgánico.
            La realidad actual es que se vive una etapa de reflujo, y por eso la dispersión de la mayoría de los grupos de la vida política del país. No es casual que muchos hayan ya desaparecido de la actividad político-social así como de la actividad en la propaganda y agitación (foros, seminarios, cursillos, conferencias, internet, otros)
            Aquí es donde se nota la realidad de nuestro país, formalmente independiente y básicamente colonial. Por eso se incrementa el abandono escolar, técnico, universitario, el trabajo precario, el subempleo, el desempleo. El trabajo de sobrevivencia ocupa casi todo el día. Y por el trabajo precario hasta se tiene que aceptar que haya horario de ingreso pero no de salida. Al mínimo reclamo, se sufre despido y se pasa a engrosar el aberrante desempleo en un país donde está todo por hacer.
            Un problema conexo es la absurda distribución demográfica del país. El desempleo cunde en el campo, y por eso los hacinamientos en la ciudad. Ahora el ir de la casa al trabajo ocupa horas (dos de ida, dos de regreso, mínimo) Así, se dificulta en extremo asistir a reuniones entresemana. Y si la jornada laboral no es de ocho sino de diez o más horas, no queda tiempo libre, y menos para las reuniones tradicionales de estudio o debate. Por eso la inasistencia ante convocatorias a estudio, debate, preparación de la organización, sin contar las reuniones necesarias para la construcción orgánica.
            De esta realidad tenemos que partir para evaluar el proceso de preparación de la organización. Prácticamente, ha desaparecido del lenguaje el tema de organización. El sistema dominante, muy conocedor de esta situación, hasta propagandiza la actividad espontánea y esporádica, muy a favor de su “democracia” (oposición protestataria) y muy en contra de la oposición contestataria (cambio de sistema social) Por eso hasta se difunde la necesidad del Frente pero no del Partido (como si el Frente no requiriera de organización y no estuviera dirigido por una ideología definida)
            Entonces, no hay otro camino que aceptar esta dura realidad. Decía JCM que cuanto más se lucha contra la realidad, más se depende de ella. Este último lustro para llegar al Centenario del Socialismo Peruano (1918-2018) es definitivo. Por eso se requiere diferenciar las tres categorías de Activistas. Y de ahí evaluar si se puede continuar y cómo continuar.
            En esta realidad actual del país actúan dos orientaciones definidas, el nacionalismo étnico y la izquierda protestataria, que han mostrado hasta la saciedad su orfandad de ideas y limitaciones de sus dirigentes y dramatis personae, personajes; y una tercera, el Socialismo Peruano, que está volviendo a la actividad con nombre propio y con perfil definido. Y las tres están ante su propio dilema interno:


-Nacionalismo étnico: restauración anacrónica del Tawantinsuyu o reivindicación histórica del pueblo ancestral.
-Izquierda protestataria: crecimiento extractivista colonial o crecimiento productivo emancipado.
-Socialismo Peruano: Estado de derecho de democracia representativa o Estado Socialista de democracia participativa.


            La restauración anacrónica está mandada a recoger
            El crecimiento extractivista está mandado a recoger
            El Estado de derecho está mandado a recoger
            ¡Así de simple!
            Se impone la reivindicación histórica del pueblo ancestral.
            Se impone el crecimiento productivo emancipado.
            Se impone el Estado Socialista.
            ¡Así de simple!
            En esta crisis terminal del capitalismo marginal, parte de la crisis terminal del capitalismo transnacional, el futuro de nuestro país con el nacionalismo étnico y la izquierda protestataria es seguir siendo políticamente (formalmente) independiente y económicamente (básicamente) colonial. Y hasta dejar de seguir siendo apenas un color en el mapa sudamericano, como lo es en la actualidad.
            En cambio, el futuro de nuestro país con el Socialismo Peruano es

¡¡¡GLO-RIO-SO!!!

            Costó, cuesta, costará hacer realidad este futuro. Pero con el determinismo económico como guía se hará realidad el volitismo político como actividad creadora.
            El siglo XIX vio el derrocamiento del viejo colonialismo. Con todos sus defectos y limitaciones, es mérito indiscutible de quienes avizoraron una realidad imaginaria pese al pesimismo de quienes la consideraban imposible de lograr.
            El siglo XX vio el nacimiento balbuceante de un nuevo sistema social. Con todos sus defectos y limitaciones, es mérito indiscutible de quienes avizoraron una realidad imaginaria pese al pesimismo de quienes la consideraban imposible de lograr.
            Este siglo XXI, pese a todo pesimismo, verá la realidad de un nuevo sistema social con la nueva liberación de las fuerzas productivas, donde se dejará de desconocer el primero de sus factores: el factor humano, el factor trabajo (JCM, 01.01.26)
Ragarro
29.04.14