jueves, 27 de agosto de 2015

Izquierda-Izquierdismo, GRECIA: ¿QUIÉN ES CULPABLE Y DE QUÉ?


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Por Immanuel Wallestein / Resumen Latinoamericano /

La Jornada / 8 de agosto de 2015 – 
Cualquiera que haya estado siguiendo los eventos mundiales recientemente no pudo sino leer en los medios los interminables análisis relacionados con las realidades económicas de Grecia. Lo más notable de tales análisis es lo radicalmente diferentes que son unos de otros. No obstante, podemos dividirlos en dos campos principales.
Uno de los grupos dice que las dificultades de Grecia fueron creadas por sí misma, porque los sucesivos gobiernos y ciudadanos griegos gastaron, con imprudencia, dinero que no tenían –para sostener un estilo de vida colectivo más allá del nivel de sus ingresos colectivos. Este grupo tiene una solución simple a los males de Grecia. Hay que cortar de tajo los gastos colectivos griegos de modo de pagar sus extensos préstamos. Los proponentes de esta postura llaman a este programa reforma y dicen que con el tiempo Grecia emergerá más fuerte. Esta visión es sostenida en varios grados por casi todos los miembros de la zona del euro de la Unión Europea. Su vocero más visible e intransigente ha sido el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble. Él mantiene dos argumentos: Grecia debe abandonar la zona del euro temporalmente y debe someterse al estricto pago de todas sus deudas destacadas.
Los críticos de este programa le llaman austeridad y arguyen que es cruel e insensible, y que fuerza a una creciente franja de la población griega a una pobreza abyecta. Es más, dicen, un régimen de austeridad no conducirá, no puede conducir, a ponerle fin a la aguda depresión actual que atraviesa Grecia. Y afirman que cada préstamo sucesivo incrementa, no disminuye, la tasa de desempleo y ha hecho menos posible el logro del ostensible objetivo de restaurar la competitividad de Grecia en el mercado mundial. Entonces, ellos llaman a una condonación sustancial de la deuda y a revertir las demandas de los acreedores que claman en favor de que Grecia haga recortes en las pensiones y en otras partes de la red de seguridad social. La demanda de condonación de la deuda ha ganado un respaldo creciente de prominentes economistas como Joseph Stiglitz y Christine Lagarde, presidenta del Fondo Monetario Internacional (FMI).
¿Cómo fue que Grecia arribó a tal punto de desasosiego económico? El primer debate se centra en cuándo debemos fechar el punto de partida de las desgracias de Grecia –en sí un punto importante de discusión.
Los militantes de las reformas neoliberales comienzan la historia bastante recientemente, en esencia cuando se derrocó a la dictadura militar de 1974 y emergió con fuerza al escenario un partido de izquierda, Pasok, encabezado por Andreas Papandreu. Los críticos de esas reformas comienzan la historia mucho antes, por ahí de la década de 1930, cuando los gobiernos de Europa occidental, en particular Alemania, impusieron un sistema cuasi colonial en Grecia. Esto pone la culpa, llanamente, en las fuerzas capitalistas e imperiales.
Después de 1974 la política griega siguió en muchos sentidos la división usual entre un partido de centro-derecha, Nueva Democracia, y un partido, Pasok, que de inicio fue de izquierda y que fue transitando, paso a paso, a ser de centro-izquierda. Conforme los sucesivos gobiernos aceptaron las condiciones para los préstamos y por tanto más y más austeridad, el espacio vacante en la izquierda vino a ser ocupado por Syriza, un partido nuevo, fundado en 2004, cuyo nombre es un acrónimo griego de Coalición de Izquierda Radical.
Al principio Syriza fue realmente una coalición que reunía una variedad de pequeños partidos que iban de la extrema izquierda a la centro-izquierda. Este partido se distinguió por su fuerte oposición a la austeridad. Su líder vino a ser Alexis Tsipras. En sucesivas elecciones, Syriza ganó más y más fuerza, hasta que finalmente obtuvo el primer sitio en las elecciones de 2015 con 36 por ciento de los votos. Dado que las reglas electorales griegas confieren un bono al partido más importante, esto fue suficiente para otorgarle 149 de los 300 asientos y permitió que Syriza formara un gobierno con el respaldo de un partido pequeño.
Fue en este punto que Syriza tuvo que enfrentar los dilemas de ser gobierno, que no permiten las posiciones fáciles de ser un movimiento radical de oposición. El nuevo gobierno escogió a Yanis Varoufakis como su ministro de Finanzas y como negociador principal con los acreedores de Grecia.
Una de las promesas electorales de Syriza había sido no negociar con la llamada troika lo que debería hacerse. Varoufakis se encontró con que nadie hablaría con él si no hablaba con latroika. No obstante, Varoufakis fue bastante persistente y locuaz acerca de la necesidad de una condonación de la deuda y de un préstamo de transición que permitiera que los bancos griegos mantuvieran su solvencia. Quería ganar un tiempo que le permitiera a Syriza reducir los daños que habían forjado años de austeridad. Y quiso hacer todo esto sin que Grecia abandonara la zona del euro, la llamada grexit.
Cuando las negociaciones dejaron de tener sentido, Syriza llamó de repente a un referendo en Grecia acerca de si se deberían aceptar o no los términos ofrecidos por la troika. Todo mundo, incluido Syriza, supusieron que los resultados serían apretados. Por el contrario, la votación celebrada el 5 de julio arrojó un no (oxi, en griego) que alcanzó un porcentaje tan alto como 61.3 por ciento.
Qué era lo que había que hacer, fue entonces el dilema de Syriza. Su decisión yacía en un restringido comité de seis personas, incluidos Tsipras y Varoufakis. Varoufakis propuso un llamado plan B que había estado preparando durante cinco meses. Esto implicaba establecer un sistema paralelo de pagos por si ocurría un feriado bancario y un control de capitales. Era una especie de grexit, pero en los términos de Grecia. Esto habría tenido por respuesta un desquite mayúsculo por parte de las fuerzas neoliberales. El pequeño comité de seis votó 4-2 contra la implementación del plan B y Varoufakis renunció como ministro de Finanzas. Syriza fue entonces forzado a aceptar una serie aún más dura de reformas que las que habría enfrentado al inicio de las negociaciones.
El locus de la tormenta política pasó ahora a Syriza mismo. Hay quienes priorizan la sobrevivencia de Syriza como partido. Hay otros, de la llamada Plataforma de Izquierda al interior de Syriza, que denuncian a Tsipras como traidor y tal vez tengan la intención de crear un nuevo partido. Y hay otros, como Varoufakis, que piensan que Tsipras falló gravemente en su táctica pero que se mantiene en su compromiso de terminar con la austeridad.
¿Qué conclusiones puede extraer Syriza (y el resto de nosotros) de lo que ha ocurrido? Lo primero que hay que resaltar es lo que no está siendo debatido. Desde el principio, en 2004, Syriza se comprometió a buscar el poder del Estado para implementar sus objetivos. Parece que no se avizoraron rutas políticas alternativas. Pero, por supuesto, buscar el poder del Estado acarrea consigo ciertos costos muy serios. Uno de tales costos es que los gobiernos, todos los gobiernos en cualquier parte, son forzados a hacer arreglos en su trato con el resto del mundo. Eventualmente esto conduce a la clase de división que Syriza está sufriendo en estos momentos.
Lo que se está debatiendo ahora es si permanecer en la zona del euro es algo que mejorará o empeorará la situación. Y es obvio que esto es un asunto de tácticas de corto plazo. A como está construida en la actualidad, la zona del euro es una presión para asumir más políticas neoliberales. Pero retirarse de ella implica serios impactos negativos de corto plazo para las vidas de los griegos. El enorme respaldo al oxi fue un voto en favor de la dignidad de Grecia contra la austeridad y, al mismo tiempo, en favor de mantenerse en la zona del euro.
Podemos esperar que habrá elecciones parlamentarias tempranas, en las cuales Syriza, con Tsipras a la cabeza, enfrentará tiempos difíciles para renovar su mandato. Pero no hay alternativa para Tsipras. Está atrapado en sus decisiones previas y en las prioridades de un partido que desea mantenerse en el poder.
Traducción: Ramón Vera Herrera
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de: Resumen Latinoamericano <resumen@nodo50.org>
responder a: resumen@nodo50.org
fecha: 10 de agosto de 2015, 21:17
asunto: [Diariodeurgencia] 10 de agosto de 2015
lista de distribución: diariodeurgencia.listas.nodo50.org
enviado por: listas.nodo50.org
firmado por: nodo50.org
Mensaje importante principalmente por los integrantes de la conversación
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Colectivo Perú Integral
  24 de agosto de 2015



viernes, 21 de agosto de 2015

El caso de Miguel Ángel Beltrán - El terrorismo de estado en tres actos






“Muchos son los santos que están
entre rejas de Dios
y tantos asesinos gozando de este sol”.
León Gieco, Las madres del amor.

El 18 de diciembre de 2014, en plena huelga judicial, la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá condenó en segunda instancia al profesor e investigador Miguel Ángel Beltrán a 100 meses de cárcel, acusándolo del delito de rebelión. El pasado 31 de julio fue detenido y ha sido conducido a la Cárcel de La Picota, en Bogotá. Este hecho rubrica un sistemático proceso de persecución contra un intelectual crítico durante los últimos seis años, en que el Estado y sus diversos órganos han dado muestras de lo que significa el terrorismo oficial y pone de presente la certeza del dicho popular de que “la justicia es para los de ruana”. Analicemos tres actos de esta persecución.
Primer acto: secuestro en México
Miguel Ángel Beltrán se encontraba hacía nueve meses en México adelantando sus estudios de posdoctorado en la Universidad Nacional Autónoma, país en el que antes había vivido durante varios años. Su visa se le había vencido hacia quince días y para permanecer en el país necesitaba una visa definitiva y a Miguel Ángel le preocupaba que desde el Instituto Nacional de Migración (INM) lo llamaran con insistencia por teléfono. Era, como luego se comprobó, un señuelo para obligarlo a ir a esas oficinas a donde se tenía previsto secuestrarlo, como en efecto sucedió. El 22 de mayo de 2009 en compañía del abogado Jorge Becerril y de su esposa Luisa Natalia se dirigió a la sede del INM, a una cita previamente concertada con el Subdirector de Migraciones. Ingresó solo, mientras sus dos acompañantes lo esperaban afuera. Pasaron las horas y Miguel Ángel no salía, por lo que su esposa y el abogado demandaron por lo sucedido, a lo que un funcionario les respondió que aquél había sido trasladado a otra dependencia porque estaba en condiciones de ilegalidad, pero que no se preocuparan que pronto regresaría a su casa.
Sin imaginarse lo que había sucedido, Natalia se fue a su apartamento, encendió el televisor y vio con estupor imágenes que se transmitían desde Bogotá en las que se informaba que había sido capturado y traído a Bogotá un tal Jaime Cienfuegos, miembro de la Comisión Internacional de las FARC, que no es otro sino Miguel Ángel Beltrán.
En forma acelerada, algo que no suele caracterizar ni a los burócratas de México ni de Colombia, Miguel Ángel Beltrán fue agredido y sacado de las instalaciones del INM, metido a la fuerza en una camioneta y llevado al aeropuerto, donde un avión militar colombiano lo esperaba para traerlo, como producto del secuestro, a Bogotá. El régimen criminal de la “Seguridad Democrática” presentó al profesor como un peligroso terrorista y en persona el patrón del Ubérrimo se apresuró a decir que se había capturado “a uno de los terroristas más peligrosos de la organización narcoterrorista de las FARC”, regodeándose “porque este profesor de sociología dedicado a ser profesor del crimen esté hoy en las cárceles colombianas. Gracias por la buena voluntad del presidente de México”.
Estamos diciendo que el día 22 de mayo de 2009 aconteció un hecho vergonzoso en la historia de América Latina y de México en particular, puesto que dentro de las instalaciones del INM se secuestró en forma conjunta entre la DIJIN de Colombia y el Estado mexicano a un ciudadano colombiano. Violando los más elementales procedimientos diplomáticos, y echando por la borda una tradición centenaria de refugio a intelectuales y perseguidos políticos, el gobierno de Felipe Calderón autorizó el secuestro y la posterior entrega al régimen criminal de Álvaro Uribe Vélez de un intelectual colombiano, y en la práctica intentó resucitar el Plan Cóndor de las décadas de 1970 y 1980, mediante el cual las dictaduras de Seguridad Nacional del Cono Sur intercambiaban personas que luego eran torturadas, asesinadas y desaparecidas.
Paralelamente, los medios de desinformación (RCN, Caracol, El Tiempo, El Espectador…) se encargaron de reproducir la versión oficial –ocultando la magnitud de los crímenes del Estado colombiano y reproduciendo, sin ningún sentido crítico, las mentiras propaladas por el régimen de Álvaro Uribe Vélez.
Miguel Ángel fue encarcelado, aduciendo como “pruebas reinas” los supuestos correos encontrados en el computador mágico de Raúl Reyes y sin ningún tipo de juicio, tanto los medios de desinformación como el inquilino de la Casa de Narquiño, ya lo habían condenado. Luego se efectuó una parodia de juicio, con pruebas deleznables y testigos amañados y torpes, en una burda acción en la que la defensa de Miguel Ángel desmontó una a una las mentiras y logró que fuera declarado inocente y saliera de prisión, tras dos años de encarcelamiento arbitrario.
Segundo acto: la muerte laboral
Cuando Miguel Ángel Beltrán fue secuestrado y traído en forma ilegal a Colombia, la Universidad Nacional, institución en la que se desempeñaba como profesor, no realizó ninguna acción de apoyo ni de solidaridad y tampoco le brindo ningún respaldo legal mientras estuvo en la prisión. Durante ese tiempo lo desvinculó de su nómina docente y tuvo el descaro, casi kafkiano, de enviar a un abogado a la cárcel, pero no para brindarle asesoría jurídica sino para comunicarle que debía responder por el inventario de las cosas que la UN le había adjudicado en su oficina o de lo contrario le abriría un proceso disciplinario.
Las directivas de la UN se plegaron a las decisiones arbitrarias de la “justicia colombiana” y nunca cuestionaron ni denunciaron los procedimientos terroristas del Estado colombiano. Aún peor, los académicos e investigadores de la UN –con honrosas excepciones– no se manifestaron para defender a uno de sus colegas, asumiendo una actitud cómplice con el terrorismo de Estado. Incluso, hubo profesores universitarios, incluyendo a miembros del Departamento de Sociología, que aplaudieron el secuestro oficial de Miguel Ángel, algo que se entiende porque éste les resultaba incomodo por sus posturas políticas y por los temas que investiga, relacionados con los problemas sociales de Colombia y América Latina.
Esa incomodidad aumentó cuando, tras salir de la cárcel, Miguel Ángel se reintegró a su cargo de profesor de la UN. El día que se presentó al Departamento de Sociología muy pocos se atrevieron a saludarlo y casi todos le dieron la espalda, literalmente hablando, en forma desdeñosa. Luego llegaron amenazas de muerte y Miguel Ángel partió al exilio, una terrible situación en la que el respaldo de la UN fue casi simbólico.
Estando en el exilio, el 3 septiembre de 2013 el Procurador General de la Nación, Alejandro Ordoñez, lo destituyó de su cargo de profesor, basándose en las mismas evidencias por las que había sido absuelto, principalmente en el supuesto computador mágico e indestructible de Raúl Reyes. Durante varios meses estuvo en suspenso la destitución, tiempo durante el cual unos cuantos profesores y estudiantes de la UN y otras universidades se movilizaron y denunciaron la persecución al pensamiento crítico y a la libertad de pensamiento. En este lapso, Miguel Ángel se reintegró a su trabajo a comienzos de 2014 e impartió cátedra durante el primer semestre académico de ese año.
Pero Ordóñez no cesó en su empeño inquisitorial y el 24 de julio de 2014 confirmó la destitución de Miguel Ángel Beltrán y la prohibición de ejercer algún cargo público por los próximos trece años. El rector de la UN, Ignacio Mantilla, dando muestras de una vergonzosa postración ante la Procuraduría procedió a destituirlo, sin cuestionar la decisión de Ordóñez ni reivindicar el derecho a la autonomía de que goza la universidad. Se basó en conceptos jurídicos de abogados “progresistas” para quienes era preferible la destitución de Miguel Ángel Beltrán a oponerse a la decisión de la Procuraduría, puesto que según su retórica sofística esta última posibilidad implicaba cuestionar el Estado de Derecho, algo inaudito para su cretinismo jurídico. Lo lamentable radica en que una institución universitaria, uno de cuyas banderas es la libertad de opinión y pensamiento, haya asumido como válidos los pobres argumentos del Procurador que acusó a Miguel Ángel de formar grupos de investigación y de escribir artículos y foros con “sentido político”, en los que se admitía que el conflicto armado en Colombia se había originado en la lucha de los campesinos, lo que la Procuraduría consideró como una instigación al terrorismo.
De esta forma, las autoridades universitarias –con el apoyo tácito del grueso de la comunidad académica– pusieron en juego un nuevo engranaje del terrorismo de Estado: la muerte laboral. En efecto, la destitución de su cargo de profesor en la UN significa en la práctica para Miguel Ángel Beltrán la muerte laboral, porque está inhabilitado para ejercer cualquier cargo público durante 13 años (toda una vida en términos laborales) y después de esa destitución es dudoso que alguna otra universidad quiera contratar a un profesor destituido por la Procuraduría, sobre el cual además se han difundido toda clase de mentiras y calumnias.
Tercer acto: la condena
Lo que faltaba, luego de la destitución de la UN, a finales del 2014 se conoció la condena proferida por un miembro de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá a 100 meses de cárcel por el delito de rebelión. Esta segunda instancia se derivó de la apelación que hizo un Fiscal a la decisión de dejar libre a Miguel Ángel Beltrán. Aunque en apariencia esta decisión no se basa en las pruebas “mágicas” que se esgrimieron luego del secuestro en México, a la larga las avala, como lo señala una información de El Espectador: “Según la Fiscalía General, el profesor universitario era alias ‘Jaime Cienfuegos’, ideólogo de la comisión internacional de las Farc. El ente acusador llegó a esa conclusión luego de revisar los documentos que se encontraron en el computador del jefe guerrillero alias ‘Raúl Reyes’, abatido el 2 de marzo de 2008 en la frontera entre Colombia y Ecuador”. Esto fue lo que dijo la Fiscalía y eso fue lo que asumió como valido el Tribunal Superior de Bogotá.
No deja de ser sintomático que la condena se haya dado en pleno paro judicial en el país, lo que indica que los miembros de la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá son esquiroles. Aparte de esta curiosidad, queda claro que el aparato judicial en Colombia es otra instancia propia del terrorismo de Estado, y no es ningún poder independiente, como lo afirma la teoría liberal sobre la separación de las ramas del Estado y por eso actúa con claro criterio de clase para perseguir a estudiantes, profesores, campesinos, trabajadores, mujeres pobres… Mientras sobre estos recae la fuerza del Estado, como se evidencia con el origen social de los miles de presos comunes y políticos que abarrotan las cárceles en el país y a los que se trata peor que animales, a los delincuentes y criminales de cuello blanco se les conceden todo tipo de gabelas para que huyan, como ha sucedido con Luis Carlos Restrepo, Andrés Felipe Arias, Pilar Hurtado, Sandra Morelli… para no hablar de la impunidad que cobija los crímenes de ex presidentes, ministros, generales y sus familiares, como sucede con los responsables de los “falsos positivos”.
El aparato judicial colombiano funciona a la perfección cuando se trata de castigar trabajadores en huelga, campesinos que protestan en las carreteras, estudiantes que hacen manifestaciones… y lo mismo cuando persigue y castiga a aquellos que se oponen al régimen, sometidos a un inagotable terrorismo de Estado. Eso es lo que ha sucedido a Miguel Ángel Beltrán, por atreverse a pensar, a disentir, a dudar de las falsas verdades del establecimiento y de sus intelectuales orgánicos. Para que esto no quede en generalidades, recordemos que el fiscal que inicialmente acusó a Miguel Ángel, cuyo nombre es Ricardo Bejarano Beltrán, suele posar en las redes sociales con uniforme militar y entre sus páginas favoritas se encuentran las de la Escuela Militar, los Veteranos de guerra de Vietnam, y entre sus fetiches se encuentran las operaciones contraguerrilla ‘Fénix’ y ‘Sodoma’. Esa es una buena muestra de la “imparcialidad de la justicia” colombiana. Por eso será que, volviendo al paro judicial, se dice en son de chiste que nadie se enteró de esa protesta, porque en Colombia la justicia vive eternamente paralizada, salvo cuando se trata de joder a los pobres e insumisos.
 

jueves, 20 de agosto de 2015

Medicina Matasanos

"Los ricos mueren por exceso de atención médica"
 http://www.lavanguardia.com/lacontra/20130207/54365145790/la-contra-juan-gervas.html

INTERESANTE COMENTARIO DE UN MEDICO

by jubiladosaportantes
Jubilados portantes publicó: Los ricos mueren por exceso de atención médica. Entrevista realizada a Juan Gérvas, doctor en Medicina por Inma Sancis, publicada en La Vanguardia, en la que nos advierte de los peligros de la medicina preventiva. Juan Gervás de 64 años, vive en Madrid"
















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Colectivo Perú Integral
  18 de agosto de 2015
       

lunes, 17 de agosto de 2015

WOLA y DPLF se pronuncian a 30 años de la masacre de Accomarca


Expertas de WOLA y DPLF se pronuncian sobre caso emblemático
del conflicto interno peruano

A 30 años de la masacre de Accomarca,  el juicio del caso se encuentra en la recta final

Washington, D.C. y Lima, Perú – Este viernes 14 de agosto, justo cuando se cumplen 30 años de una de las peores masacres del conflicto armado interno peruano, se acerca el final de su emblemático y revelador proceso judicial.
En el poblado de Accomarca, ubicado en el departamento de Ayacucho,  fueron asesinados 69 campesinos por miembros del Ejército peruano. El caso se mantuvo en la impunidad  por muchos años hasta que en noviembre de 2010 se abrió un proceso judicial contra 29 militares acusados de ser los autores materiales del crimen, así como los autores mediatos (quienes planificaron el operativo y dieron las órdenes).
“La masacre de Accomarca fue uno de los hechos que más conmovió el país durante el conflicto armado interno”, dijo Jo-Marie Burt, Asesora Principal de la Oficina en Washington sobre Asuntos Latinomericanos (WOLA), quien ha estado monitoreando el proceso judicial desde que comenzó hace casi cinco años. “Murieron 69 campesinos, 26 de ellos niños, en un operativo de tierra arrasada planificado, ordenado, y ejecutado por el ejército peruano”, agregó Burt.
Para más información sobre los hechos y antecedentes del caso, véase el documento de contexto adjunto (disponible aquí), preparado por Jo-Marie Burt.
El caso Accomarca fue uno de los 43 casos investigados por la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) del Perú, la cual hizo llegar sus conclusiones al sistema de justicia para que este juzgara y en su caso  sancionara a los responsables.  De los 29 militares acusados, el General (r) Wilfredo Mori Orzo, quien en 1985 fue el jefe del Comando Político Militar de Ayacucho  junto con otros miembros del Estado Mayor, se han señalado  como autores mediatos; y  como autores materiales, Telmo Hurtado Hurtado y Juan Rivera Rondón, jefes de las patrullas “Lince” que ejecutaron el operativo militar en el que se dio la masacre. Estos últimos fueron extraditados   a Perú desde Estados Unidos, donde intentaban resguardarse  para no enfrentar sus cargos.
El proceso judicial  se encuentra en la recta final. Los fiscales del caso y la parte civil, en representación de las víctimas, ya ofrecieron sus alegatos finales, y en los próximos días la defensa presentará sus alegatos. Se espera una sentencia para octubre del año en curso.
“Los testimonios recibidos durante el proceso han dado cuenta de la gravedad de los hechos,” asegura Leonor Arteaga, Oficial de Programa de la Fundación para el Debido Proceso (DPLF). “Han testificado sobrevivientes de la masacre, familiares de las víctimas, y varios ex congresistas de la República que en 1985 fueron a Accomarca para investigar los hechos”, agregó Arteaga.
La declaración más reveladora  ha venido de Telmo Hurtado. Hurtado no sólo aceptó haber asesinado a más de 30 pobladores, sino también afirmó que el operativo que derivó en la matanza de Accomarca fue una orden de los altos mandos del Ejército peruano, quienes además le ordenaron eliminar a los testigos de la masacre.
“El testimonio de Hurtado es algo inédito en la historia peruana: es la primera vez que un oficial del ejército reconoce su responsabilidad por graves violaciones a los derechos humanos en juicio oral, y acusa a sus superiores de haber planificado y ordenado la masacre,” observa Burt, de WOLA. “Además, sus declaraciones coinciden con la tesis del Ministerio Público: la masacre de Accomarca no fue un exceso de la lucha contrasubversiva ni la reacción desmedida de un soldado agobiado por la guerra, sino parte de una política estatal de luchar contra la subversión utilizando la violencia indiscriminada contra la población civil.”, continuó Burt.
“Exhortamos al tribunal a  a ponderar el caso según las evidencias sin tomar en cuenta influencias externas”, dijo Arteaga de DPLF. “Esperamos que den respuesta a las reclamos de justicia de los familiares de la masacre de Accomarca con una sentencia imparcial y acorde con el derecho internacional de los derechos humanos”.
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Contactos:
Jo-Marie Burt
Asesora Principal, WOLA
Celular en Lima: +51 994-950-426;
En EE.UU: +1 703 946 9714
jmburt.wola@gmail.com
Leonor Arteaga
Oficial de Programa Senior, DPLF
+1 202- 4627701/+1 703-5987085
larteaga@dplf.org

domingo, 16 de agosto de 2015

A la muerte del siniestro verdugo de Pinochet


Vicky Peláez
Vicky Peláez

La muerte es un castigo para algunos, para otros un regalo, y para muchos un favor
(Séneca, 4 a.C.-65 d.C.)
El deceso de cada ser humano nos hace reflexionar sobre el significado de la vida y la huella que ha dejado el difunto en esta tierra. Pero hay casos escalofriantes de personas que hacen inolvidables el sendero de sangre y sufrimiento que dejaron detrás de cada paso en el que avanzaban.
El caso del ex jefe de la Dirección de la Inteligencia Nacional (DINA) de Chile, Juan Manuel “Mamo” Contreras, alias “Cóndor Uno”, que falleció el pasado siete de agosto, fue uno estos personajes siniestros que se convirtió en Chile y en toda América Latina en el símbolo de la muerte y el dolor.
Llamado popularmente el “torturador de Pinochet”, Contreras, de acuerdo a la senadora por el Partido Socialista (PS) de Chile Isabel Allende, “fue uno de los mayores criminales que conoció la historia de Chile involucrado en causas dramáticas de asesinatos, secuestros, de torturas e incluso fuera del país”. Solía jactarse “Mamo” que logró “pacificar el país en cuatro años” y que su “DINA tenía 50.000 informantes” que no dejaban caer ni una hoja sin que no lo sepa Augusto Pinochet.
La huella que dejó Contreras como el brazo siniestro de Pinochet consiste en unas 40.000 víctimas, según la Comisión Valech, y de ellos más de 3.000 muertos y desaparecidos. Sin embargo, la Agrupación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos considera que el número de víctimas supera más de 100.000 personas. Todo es cuestión de poner fin al “Pacto de Silencio” que adoptaron los militares y que el gobierno chileno no se atreve a romper.
Para darnos cuenta de las barbaridades que cometió la Dina  de Mamo, entre 1973 y 1977 vale la pena leer el escalofriante testimonio de la ex prisionera política de la dictadura Luz de las Nieves Ayres Moreno a quien entrevisté en New York cuando trabajaba en el Diario la Prensa. Ella nos contó que “en el lugar de detención “Tejas Verdes” donde entrenaban a los militares para ser torturadores, me forzaban a hacer actos sexuales con un perro que había sido entrenado para participar en las torturas. Colocaban ratas adentro de mi vagina y luego me daban choques con electricidad. Al recibir el choque, las ratas se desesperaban y hundían sus garras en la carne de mi vagina. Se orinaban y defecaban en mi cuerpo. Los torturadores me violaron en muchas oportunidades y me tocaban sexualmente, forzándome a tener sexo oral con ellos”.
También Luz de la Nieves fue torturada en presencia de su padre y hermano y una vez la forzaron a “intentar el acto sexual con su padre y hermano”. En su denuncia esta mujer vejada también señaló que “una vez fue torturada por Manuel Contreras a quien lo pude divisar porque la venda que cubría mis ojos estaba floja. Después lo reconocí en fotos… Contreras daba órdenes y supervisaba, pero también participaba directamente en las torturas. En esta sesión, él me golpeó, me dio cachetazos y me insultó”.
Luz de las Nieves logró sobrevivir y salir de Chile en 1977 debido a la intervención de la Cruz Roja y al Alto Comisionado de las Naciones Unidas, pero miles de otros detenidos por la “Caravana de la Muerte” de la DINA y posteriormente durante la “Operación Cóndor” que se extendió a Bolivia, Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Perú terminaron en los vuelos de la muerte. Les aplicaban a los reclusos la inyección de pentotal y cianuro, luego les amarraban rieles al cuerpo y los lanzaban al mar. Según la abogada experta en los Derechos Humanos Carmen Hertz, “este fue el método favorito de la DINA. En otras ocasiones… los enterraban, para posteriormente hacer desaparecer estos restos”. Se calcula que entre 1973 a 1978 fueron lanzados al mar desde helicópteros Puma unos 500 cuerpos en la Operación Puerto Montt.
Manuel “Mamo” Contreras era el hombre que dirigía todas estas operaciones y ordenaba sus ejecuciones con la venia y aprobación de Augusto Pinochet que según el jefe de la DINA, “estaba al tanto de todo de la DINA, era el jefe de la DINA”. De lo que se sabe, el instinto sádico de un “buen alumno” de la Escuela Militar de Chile se rebeló en el ejército. Obligaba a sus subalternos en casos de una mínima falta a la disciplina, según el capitán del ejército Alejandro Barros, “introducir la cabeza en las tazas de los baños y después tiraba la cadena, acción que él llamaba ‘el shampoo”.
Posteriormente en la Academia de Guerra, el capitán Contreras se convirtió en uno de los alumnos preferidos del profesor del curso de Estrategia, coronel Pinochet que le transmitió a “Mamo” su preocupación por el triunfo de la revolución cubana. Fue precisamente el coronel Pinochet quien dio recomendación al capitán Contreras para que ingresara a los cursos para los militares latinos en EEUU llamados Foreign Military Training (FMT) que fueron impartidos en la Escuela de las Américas (US Army School of the Américas) situada en Fort Gulick.  Allí ya el mayor Contreras fue reclutado por la CIA y se especializó en la lucha antisubversiva y se instruyó en las técnicas de torturas.
Al retornar al país bien adoctrinado por sus profesores norteamericanos, “Mamo” se dedicó con un grupo de capitanes y coroneles a preparar condiciones para un golpe militar para poner fin al régimen de Salvador Allende que intentaba a construir un “socialismo chileno” con el apoyo de la Unidad Popular- un conglomerado de partidos de izquierda. El oficial de inteligencia Contreras se dedicó a recolectar información y diseñar un aparato de inteligencia, en coordinación con los agentes de la CIA que operaban en Chile,  que sea capaz de infiltrar y desarticular la Unidad Popular y neutralizar los Cordones Industriales en Santiago de Chile. Seguía instrucciones de la CIA que en un documento de octubre de 1970 afirmó que “es imperativo de poner fin al gobierno de Allende a través de un golpe militar”.
El 11 de setiembre de 1973 al producirse el golpe militar, el coronel Contreras puso en práctica su plan de aniquilación de los movimientos y partidos de la izquierda “para extirpar el cáncer del comunismo” en Chile con una frialdad y aprobación de su mentor Pinochet que produjo admiración y envidia de sus colegas. La formación de la DINA fue ordenada por Pinochet en 1974 y fue supervisada por uno de los más siniestros e inteligentes oficiales de la inteligencia norteamericana, el subdirector de la CIA Vernon Walters que mandó ocho agentes que daban instrucciones a sus homólogos chilenos hasta agosto de 1975 para las operaciones de persecución, secuestro, tortura y asesinatos de los opositores al régimen.
Según el libro “Archivo Pinochet” del historiador estadounidense Peter Kombluh, la CIA le pagaba 160 mil dólares a “Mamo” que el depositaba al Banco Riggs igual como su jefe Pinochet. De acuerdo a los documentos oficiales, este banco fue utilizado por la DINA para la transferencia de millones de dólares diarios que requisaban a sus víctimas y otros millones que recibían a la vez de los EEUU por su trabajo de “erradicación del comunismo” en Chile y en América Latina. También Washington no descuidó su business y le pidió a “Mamo” a intervenir en Chile a favor de la Anaconda Copper Company y la General Motors, por supuesto con una suculenta contribución corporativa.
También por el encargo de la CIA, Contreras participó en el canje de prisioneros con la KGB de la Unión Soviética en 1976 intercambiando en Suiza al secretario general del Partido Comunista de Chile Luis Corvalán por el escritor disidente soviético Vladimir Bukovski que según el jefe de la DINA “ni siquiera vino a darme las gracias”. Posteriormente “Mamo” participó en una operación parecida canjeando en Berlín el senador chileno Jorge Montes por ocho agentes de la CIA detenidos por el KGB y la STASI de la República Democrática Alemana.
Lo que no calculó el jefe de la DINA, Manuel Contreras, igual que todos los esbirros al servicio de Estados Unidos que crean en la lealtad eterna del Gran Patrón, fue que en el vocabulario de Washington no existe la palabra lealtad. Solamente creen en sus propios intereses. Así llegó el tiempo cuando los mentores norteamericanos consideraron a “Mamo” como un agente “quemado” y en 1978 el departamento de Estado pidió a Chile su extradición por el asesinato del ex canciller chileno Orlando Letelier en Washington D.C. Por supuesto el gobierno de Pinochet con la venia de EEUU rechazó aquella solicitud. Pero desde aquel momento empezó su ocaso como un personaje importante en el gobierno de Pinochet quien se distanció de “Mamo” pues ya no lo necesitaba más.
Empezó a recluirse en su fundo “Rancho Verde” abandonado por su “padrino” Pinochet y la derecha, a excepción del movimiento Patria y Libertad,  temeroso del largo brazo de la justicia que lo alcanzó finalmente en 1993 cuando fue recluido dos años después en la cárcel de Punta de Peuco condenado a siete años de prisión por el caso Letelier. En 2005 ingresa la cárcel Cordillera para cumplir otra condena de 12 años. En el día de su muerte el pasado siete de agosto le faltaba a Manuel Contreras cumplir 500 años y 21 días de cárcel responsable de la tortura de 7.000 chilenos y la desaparición de otras 200 personas. El siniestro “Mamo”, bravo y brutal con los detenidos era cobarde en la vida, igual como su “padrino” Pinochet.
Durante su detención en Londres, Augusto Pinochet se hacía el enfermo e incapacitado,  se defecaba en sus pantalones para causar pena hasta lograr que lo devolvieran a Chile, como sucedió. Manuel Contreras, según rememora la abogada Carmen Hertz, cuando estaba en los Tribunales en 2005, “literalmente tenía los pantalones mojados. Parece que se hizo pipi del susto porque estábamos funándolo,  le gritábamos asesino y cobarde. Esto le provocó un miedo atroz, atroz”.
Durante los últimos cinco años de vida este siniestro personaje estaba en una profunda depresión, sintiéndose traicionado por todos. Murió el pasado siete de agosto a la edad de 86 años al no soportar las 32 enfermedades que lo aquejaban y lo mantenían internado en estado grave en el Hospital Militar donde  le inyectaban permanentemente la morfina.
Juan Manuel “Mamo” Contreras Sepúlveda, uno de los más sanguinario exponentes de las violaciones a los derechos humano solía decir antes de su deceso que “seguramente iré al cielo cuando me muera pero no sé si me encontraré con Pinochet”. Sin duda alguna y por una lógica simple “Mamo” se encontrará con Pinochet en el infierno, empujado, por todos los muertos y desaparecidos que provocó, al “séptimo círculo” del infierno destinado, según el autor de Divina Comedia Dante Aligieri, a las personas que cometieron violencia contra otros seres humanos.
El monstruo de la dictadura se fue para siempre pero su herencia sigue vigente en un 20 por ciento de los chilenos, según la reciente encuesta de la consultora CERC-MORI, quienes siguen prendiendo velas a Pinochet y a su cuadrilla de represores encabezados por Contreras. Esto significa que Chile sigue dividido y sin atreverse a dar vuelta a la siniestra página de su historia. Mientras tanto los espectros de los desaparecidos siguen clamando la justicia sin ser escuchados por las nuevas generaciones de los chilenos atrapados por las redes del individualismo neoliberal.

Fuente: Sputnik

viernes, 14 de agosto de 2015

EL LENGUAJE


Por Eduardo Galeano
En la época victoriana, no se podían mencionar los pantalones en presencia de una señorita. Hoy por hoy, no queda bien decir ciertas cosas en presencia de la opinión pública:
-el capitalismo luce el nombre artístico de economía de mercado;
        -el imperialismo se llama globalización;
       -las víctimas del imperialismo se llaman países en vías de desarrollo, que es como llamar niños a los enanos;
       -el oportunismo se llama pragmatismo;
       -la traición se llama realismo;
       -los pobres se llaman carentes, o carenciados, o personas de escasos recursos;
      -la expulsión de los niños pobres por el sistema educativo se conoce bajo el nombre de deserción escolar;
     -el derecho del patrón a despedir al obrero sin indemnización ni explicación se llama flexibilización del mercado laboral;
     -el lenguaje oficial reconoce los derechos de las mujeres, entre los derechos de las minorías, como si la mitad masculina de la humanidad fuera la mayoría;
    -en lugar de dictadura militar, se dice proceso;
    -las torturas se llaman apremios ilegales, o también presiones físicas y psicológicas;
    -cuando los ladrones son de buena familia, no son ladrones, sino cleptómanos;
   -el saqueo de los fondos públicos por los políticos corruptos responde al nombre de enriquecimiento ilícito;
   -se llaman accidentes los crímenes que cometen los automóviles;
   -para decir ciegos, se dice no videntes;
   -un negro es un hombre de color;
   -donde dice larga y penosa enfermedad, debe leerse cáncer o sida;
   -repentina dolencia significa infarto;
   -nunca se dice muerto, sino desaparición física;
  -tampoco son muertos los seres humanos aniquilados en las operaciones militares:
  -los muertos en batalla son bajas, y los civiles que se la ligan sin comerla ni beberla, son daños colaterales;
  -en 1995, cuando las explosiones nucleares de Francia en el Pacífico sur, el embajador francés en Nueva Zelanda declaró: «No me gusta esa palabra bomba. No son bombas. Son artefactos que explotan»;
 -Se llaman Convivir algunas de las bandas que asesinan gente en Colombia, a la sombra de la protección militar;
 -Dignidad era el nombre de unos de los campos de concentración de la dictadura chilena y Libertad la mayor cárcel de la dictadura uruguaya;
 -se llama Paz y Justicia el grupo paramilitar que, en 1997, acribilló por la espalda a cuarenta y cinco campesinos, casi todos mujeres y niños, mientras rezaban en una iglesia del pueblo de Acteal, en Chiapas.
Patas arriba. La escuela del mundo al revés.
-.o0o.
Habría que añadir que:
 -a los desplazados les dicen migrantes
 -a la privatización de la Universidad, Proceso de Transformación Organizacional
 -a los profesores socios estratégicos y a los estudiantes clientes o usuarios...
Gabriel Ruiz Santamaría
-.o0o.-
Re: FW: Rv: EL LENGUAJE por Eduardo Galeano
de: Jose Gabriel ruiz santamaria <comasolven8@gmail.com>
para: Graciela Adarme <graciela.adarme@gmail.com>, (…)
fecha: 13 de julio de 2015, 14:41
asunto: Re: FW: Rv: EL LENGUAJE por Eduardo Galeano
enviado por: gmail.com
firmado por: gmail.com
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Colectivo Perú Integral
14 de agosto de 2015