sábado, 8 de diciembre de 2018

¿CÓMO CAMBIAR LA CONSTITUCIÓN?


Miguel Aragon

(07 de diciembre de 2018)


Por Miguel Aragón

Estimada Maritza, la historia (nuestra mejor maestra) nos enseña lo siguiente:

1.- Todo cambio constitucional “dentro del sistema”, solo sirve para fortalecer a la clase dominante en el poder.

Perú es uno de los países del mundo que ha tenido la mayor cantidad de cambios constitucionales, en escasamente 200 años de vida republicana.

Solamente en el siglo XX se decretaron e impusieron cuatro constituciones diferentes (la de 1920, la de 1933, la de 1979 y la de 1993). En el transcurso del siglo anterior, del inestable siglo XIX, las constituciones “nuevas” fueron una cantidad mayor (me parece que cerca de ocho).

Y lo más significativo, todas esas constituciones fueron decretadas por gobiernos impuestos tras un previo “golpe de estado” militar, o cívico militar.

La Constitución de 1920 fue impuesta tras el golpe de estado de Augusto Leguía de julio de 1919; la Constitución de 1933 tras el golpe de estado de Miguel Sánchez Cerro de agosto de 1930; la Constitución de 1979 tras el golpe de estado de Velasco de octubre de 1968; y Constitución de 1993 tras el autogolpe de estado de Fujimori de abril de 1992.

No hay necesidad de ser adivino, para poder prever que la próxima constitución en Perú será impuesta por un nuevo golpe de estado, golpe de estado PARA CONTINUAR FORTALECIENDO A LA CLASE DOMINANTE EN EL PODER.

¿O me equivoco?

2.- Otra cosa muy diferente son las CONSTITUCIONES realmente nuevas, que a lo largo de la historia realmente han impulsado cambios políticos y sociales diferentes, para desplazar del poder a la vieja clase dominante, e imponer la dictadura de una clase dirigente nueva.

Hace más de doscientos años, entre fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX, en casi todo el mundo desarrollado se impusieron las Constituciones democrático burguesas, en EEUU, Francia, y otros países. En todos esos países PRIMERO se desarrollaron las revoluciones democrático burguesas, y DESPUES la nueva clase en el poder (la burguesía) impuso su constitución burguesa. (En ningún país del mundo, “primero se cambió la constitución y después se cambió el poder”).

En el transcurso del siglo XX ocurrió algo similar. En el siglo pasado se realizaron las primeras revoluciones dirigidas por el proletariado, primero en Rusia (1917), y luego en China (1949), Cuba (1959), Viet Nam (1975) y otros países en Europa y Asia.

En todas estas revoluciones dirigidas por el proletariado, PRIMERO se impuso el nuevo poder, y DESPUÉS de estar en el poder, la nueva clase dirigente IMPUSO las nuevas constituciones socialistas (o democráticas de nuevo tipo). En ninguno de esos países “primero se cambió la constitución y después se cambió el poder”.

3.- A la luz de estas pocas experiencias históricas, habría que preguntarles, a los confusos y confusionistas que están proponiendo “Nueva Constitución” ¿cómo piensan lograrlo?

Tal vez, convocarán una Asamblea Constituyente (radical o revolucionaria) con la CONFIEP en el control económico del país, y con el actual Comando Conjunto de las FFAA en el control militar del país, y con los actuales jueces (tipo Chavarri), en el control de la magistratura. Y ellos (la CONFIEP, el comando conjunto y los jueces) que actualmente detentan el poder “aplaudirán y se someterán” pasivamente a los acuerdos “revolucionarios” de la demagógica Asamblea Constituyente.

Bueno pues, YO NO ENTIENDO.

¿Tu entiendes, qué y cómo piensan hacer, los que proponen “cambio de constitución” ahora?

O tal vez será que ellos tienen un “plan conspirativo ultra secreto”, que solamente ellos conocen. Si es así, entonces mejor ME QUEDO CALLADO.

Mientras tanto, tenemos que continuar luchando, dentro de los escasos márgenes democráticos de la actual Constitución de 1993.

jueves, 6 de diciembre de 2018

Revista el Pitagorino - Noviembre 2018


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martes, 4 de diciembre de 2018

PROPIEDAD PRIVADA, COMPETENCIA Y CORRUPCIÓN (I)


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PROPIEDAD PRIVADA, COMPETENCIA Y CORRUPCIÓN (I)
(02 de diciembre de 2018)
Por Miguel Aragón  
En todos los países en los cuales se ha desarrollado  la propiedad privada sobre los medios de producción, necesariamente hay competencia entre los productores, y por lo mismo, en todos esos países se desarrolla una competencia enconada entre todos los proveedores de bienes y de servicios.
Actualmente, en los comienzos del siglo XXI,  la propiedad privada se ha impuesto y se desarrolla  en todos los países del mundo, con excepción de algunas pocas regiones selváticas perdidas en medio de la Oceanía y  la Amazonía.
La llamada “economía de mercado” es una característica propia de toda sociedad en la cual la propiedad privada se ha impuesto a través de la historia. Esta economía de mercado, a través del tiempo,   ha adoptado varias modalidades.
Desde los comienzos de la época moderna, de la época capitalista, se ha desarrollado la llamada “economía de libre mercado” (el ejemplo  típico fue Inglaterra); así como,  desde los comienzos de la actual época contemporánea, de la época socialista, se está desarrollando la llamada “economía mercantil planificada” (el ejemplo  típico es la actual República Popular China).
Otra variante, que temporalmente duró varias décadas en el siglo XX, fue la llamada “economía social de mercado”, que no fue otra cosa que un disfraz de la “economía de libre mercado”.     
En los países en los cuales predomina la propiedad privada sobre los medios de producción,  la competencia se desarrolla a todos los niveles, tanto entre los pequeños y los medianos, como entre los grandes propietarios.
Esta competencia la vemos todos los días, desde la vulgar pugna entre los “prepotentes” choferes de colectivos tipo  combi  “por ganarse un pasajero” que está parado en la esquina, hasta la competencia “alturada” entre las grandes empresas constructoras que se disputan el derecho a construir las grandes obras públicas, como son las  carreteras, centrales hidroeléctricas, hospitales o grandes centros educativos. Los primeros compiten por “ganar una moneda de un sol”, mientras que los segundos compiten por meterse al bolsillo “varios millones de dólares”.
Igualmente,  lo observamos en la programación diaria de todos los canales de televisión, que cada cinco minutos interrumpen la trasmisión de los programas para pasar las tediosas tandas comerciales, con sus conocidas frases “compre tal o cual automóvil”, “compre este o el otro detergente”, y las ofertas de las grandes casas comerciales “compre aquí o compre allá”. Toda esa propaganda comercial es motivada por la competencia, porque “o le compras a la empresa A,  o le compras a la empresa B”.
En estas condiciones, de predominio de la propiedad privada,  la competencia es necesaria e inevitable,  y además tenemos que reconocer que ésta cumple una doble función, tanto positiva como negativa.

Doble función de la competencia.-
A lo largo de la historia de los últimos cinco siglos, la competencia libre  entre productores y entre comerciantes,  ha impulsado, y continúa  impulsando,   el desarrollo de la productividad y el crecimiento de la producción, aportando además de manera significativa al desarrollo técnico y científico. Esta función positiva fue  una de las características del modo capitalista de producción en su fase ascendente, desde los tiempos del descubrimiento de América a fines del siglo XV, hasta fines del siglo XIX.
En su lucha contra el viejo modo feudal de producción, la principal arma del moderno capitalismo en crecimiento fue “la libertad de comercio”.   
 
Por otro lado, la competencia es la causa principal del desarrollo de la corrupción generalizada, que actualmente se ha impuesto en todos los países del mundo sin excepción, sean países capitalistas en decadencia, o países socialistas en formación.    
En Perú,  y otros países vecinos, los casos más notorios de corrupción (pero no únicos), se presentan en la construcción de las grandes obras públicas.
Cuando alguna  entidad gubernamental  convoca  una licitación pública,  a la competencia se presentan varias grandes empresas. Todas ellas tienen la necesidad de ganar, porque esa es la fuente principal de sus ingresos. Y al presentarse varias empresas, necesariamente tienen que competir entre ellas. En esta competencia entre empresas, que supuestamente es “una competencia equitativa y perfecta”, al final   se impone la ley del “todo vale”, porque en última instancia es una lucha por la supervivencia, “o ganas tú, o gano yo”.   
Para sacar de competencia a la empresa rival, los propietarios de las grandes empresas sobornan a los funcionarios públicos, para que sus propias empresas reciban algunas “facilidades” en esta competencia desleal, pero legal.   
Ante la posibilidad de recibir un “ingreso extra”, bajo la modalidad de soborno o “coima”,  la formación “ética” y “moral” de los funcionarios pasan a segundo plano. Todas las grandes empresas emplean el mismo método, aquí no hay excepciones notables por destacar.
Esta competencia desleal “pero legal”, se presenta tanto en los contratos con  empresas públicas, como también en las negociaciones entre empresas privadas. El puesto más codiciado en las grandes empresas privadas es el puesto de “gerente de compras”, porque ellos saben muy bien, que ante cualquier requerimiento   de cierta importancia, postularan varios proveedores de bienes y servicios, y por lo general,  todos ellos le ofrecerán algunos “beneficios” para ser ellos los elegidos.
A manera de resumen.-
Resumiendo en forma esquemática:
1.- Mientras exista propiedad privada de los medios de producción, necesaria e inevitablemente existirá competencia entre proveedores de bienes y servicios.
2.- Mientras exista competencia entre proveedores de bienes y servicios, necesaria e inevitablemente se desarrollará la corrupción de funcionarios.
3.- La corrupción “en gran escala” de funcionarios públicos,  es promovida por los propietarios de las grandes empresas.   
4.- La lucha contra la corrupción,  también es promovida por los propios  propietarios de las grandes empresas.
Primero corrompen a los funcionarios, y después los denuncian. Ese es el fondo de la actual comedia a la peruana.
 
Algunas preguntas pendientes.-
Para no perdernos en divagaciones, y mucho menos ser utilizados ingenuamente, por lo menos deberíamos preguntarnos:
A.-¿Siempre ha existido, y siempre existirá,  propiedad privada sobre los medios de producción?
B.- En Perú ¿la corrupción generalizada comenzó recién hace tres décadas,  con la participación de la empresa Odebrecht?
C.- Con el desarrollo del juicio llamado “Lava Jato”, ¿está terminando definitivamente la corrupción en Perú?
D.- Ahora que Odebrecht ha sido temporalmente retirada de la competencia en Perú ¿hay o no hay corrupción en las grandes obras públicas que actualmente se están construyendo en el país?
Estas preguntas las iré respondiendo en próximos comentarios.

domingo, 2 de diciembre de 2018

¿ESTE ES EL EJECUTIVO QUE DEFENDEMOS EN LAS CALLES CONTRA UN CONGRESO IGUAL O PEOR ENEMIGO DE LOS TRABAJADORES?


Estado reconoce que limitación a los ceses colectivos es una rigidez laboral
Indemnización por despido
Otro factor relacionado a la falta de dinamismo en el mercado laboral peruano, apunta el borrador, se refiere al costo de la indemnización por despido arbitrario, que el del Perú, comparado con los países miembros de la Alianza del Pacífico, Chile, Colombia y México, es el más alto.
Toyama explicó que existe una triple protección frente a un despido cuando la OIT recomienda solo un pago.
Así, los costos por despidos del trabajador incluyen el pago de una compensación por tiempo de servicios (especie de seguro de desempleo), la indemnización por despido arbitrario y la posibilidad de reposición del trabajador en aplicación de un precedente vinculante del Tribunal Constitucional (ver cuadro al final de la nota).
Y a este monto se puede adicionar la reparación por daños y perjuicios, anotó.
Conclusiones
Por esa razón, el documento de trabajo explica que la aplicación de políticas que fomentan la rigidez en los procesos de contratación y despido, tiene un efecto opuesto, ya que reducen la demanda laboral, la productividad y el bienestar de los trabajadores.
Y, por el contrario, afirma, esto es distinto en los mercados laborales dinámicos que permiten que los trabajadores puedan migrar de empresas o sectores con bajo desempeño.
Y agrega: “El costo de la desvinculación laboral limita el crecimiento del empleo ante un escenario de crecimiento económico y mantiene invariable la tasa de desempleo ante una recesión”.
GESTION, informa.
CONCLUSION : ¡NO SOLO QUIEREN ELIMINAR LA REPOSICIÓN SINO QUE ADEMÁS QUIEREN INDEMNIZACION BARATA POR EL DESPIDO!.
¡COMPAÑEROS SINO TIENEN CORAJE PARA DEFENDERSE POR SI MISMOS HAGANLO POR LA MUJER Y LOS HIJOS QUE SUBSISTEN DE TRABAJO Y TU SALARIO!
Fuente: 
Gustavo Pérez Hinojosa

domingo, 25 de noviembre de 2018

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Siwar Q'ente - Kuntur, Kuntur - Cóndor, Cóndor - Lírica Andina (Subtitulado Quechua)


Kuntur, Kuntur - Cóndor, Cóndor - Siwar Q'ente ( Ana Condori Sulca )
CUSCO - PERU - MACHU PICCHU 
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Imapaqraq khuyallarqayki?
Quién sabe por qué seguí amándote?

Imapaqraq wayllullarqayki?
Quién sabe por qué seguí queriéndote?

Kunan hinalla, waqakunallaypaq!
Siempre así como ahora, para seguir lamentándome!

Imapaqraq khuyallarqayki?
Quién sabe por qué seguí amándote?

Imapaqraq wayllullarqayki?
Quién sabe por qué seguí queriéndote?

Kunan hinalla, waqakunallaypaq!
Siempre así como ahora, para seguir lamentándome!

Kuntur, kuntur hina, phawallaspachu,
Cóndor, como el cóndor, volando siempre,

llaqtan llaqtanlla purikullarqanki?
de pueblo en pueblo te fuiste paseando?

Kuntur, kuntur hina, phawallaspachu,
Cóndor, como el cóndor, volando siempre,

wasin wasilla pasiakullarqanki?
de casa en casa te fuiste paseando?

¡Ay! Kunturcha(y), khuyallaway!
¡Ay! Adorable cóndor, continúa amándome!

¡Ay! Kunturcha(y), wayllullaway!
¡Ay! Adorable cóndor, continúa queriéndome!

Kunturchan kani ñoqapas!
Soy un adorable cóndor yo también!

martes, 20 de noviembre de 2018

APPs huelen mal – pero igual ajustan para privatizar

Encubiertos en propaganda defensora del “libre mercado”, poderosos grupos económico en el Perú han hecho negociazos en concesiones otorgadas a Alianzas Público- Privadas (APPs). Tremendos negociados de los que han sacado cientos de millones de Odebrecht, constructoras brasileñas y sus socias peruanas, pero también otros como LAP – la concesionaria del aeropuerto Jorge Chávez. La ideología neoliberal sirve bien a la defensa de abultados negocios.
Para promover esta privatización de carreteras, aeropuertos, puertos, hospitales y demás infraestructuras mediante estas muy rentables y poco transparentes APPs, la derecha pro-Confiep desarrolla también otra movida política. Esta consiste en desde el MEF ahogar presupuestalmente a la inversión pública para luego sustentar que “el estado es muy ineficiente” y que “no hay más alternativa” que la privatización. Se trata en suma de lo que en terminología militar podemos llamar un “movimiento de pinzas”: mientras por un flanco se insiste en las grandes ventajas del “libre mercado”, por el otro se establecen las condiciones para desprestigiar la inversión pública y considerarla inviable.
LA OPINIÓN PÚBLICA NO IMPORTA
En este momento el desprestigio de algunas APPs es tremendo. El rechazo al aumento de los peajes en la “Línea Amarilla” y en “Rutas Nuevas de Lima”, la primera iniciada con la brasileña OAS y la segunda bajo propiedad mayoritaria de Odebrecht, es enorme. En el segundo caso, insisten en cobrar más en peajes (exceptuando el de Puente Piedra por las protestas pasadas) aunque no han hecho casi nada de inversión, como lo pueden atestiguar los miles de limeños que deben enfrentarse al caos que hay cotidianamente en varias partes de la autopista “Ramiro Prialé”. En varios de estos casos la corrupción es rampante y ha sido incluso reconocida por Odebrecht, pero increíblemente los contratos firmados con tremendas coimas no se modifican y los peajes suben igual. ¡Qué tal raza! Por cierto, no invierten todo lo que nos cobran: la empresa “Nuevas Rutas de Lima” aún parcialmente de propiedad de Odebrecht, ha reconocido que de los 971 millones de soles recaudados en los últimos cinco años, apenas ha invertido la mitad.
En el caso del aeropuerto Jorge Chávez ya en el 2002 la concesionaria  Lima Airport Partners (LAP)  se comprometió a que la segunda pista entre en operación el 2012, pero ha habido nada menos que 7 adendas al contrato, todas en favor de la trasnacional que tiene la concesión; la última de PPK posterga la pista 2 al 2024 y les otorga 10 años más de control del aeropuerto y sus ganancias, década durante la cual LAP seguirá cobrando más de 300 millones anuales aunque no haya hecho la inversión a la que estaban obligados por contrato. Mientras tanto, los peruanos somos los “paganos” que sufrimos la congestión del aeropuerto, rutas que no se abren por falta de espacio y miles de turistas que no vendrán.
A pesar del rechazo de la opinión pública, el MEF y los neoliberales siguen firmes en su defensa de las APPs y en su política de “destrabarlas” para “promover la inversión privada”, pidiéndole a gritos a Vizcarra que siga ese camino. Como si el escándalo del aeropuerto de Chinchero no estuviera salpicando a nuestro actual presidente, habiendo sido una APP con una trafa fue demasiado sinvergüenza apoyada por el mismo PPK y sus amigas íntimas. Como si Odebrecht no estuviera todavía cobrándonos en cada recibo de luz por su concesión sobrevaluada al doble (700 millones de dólares de más!) de la central hidroeléctrica Chaglla. Como si las trasnacionales no nos estuvieran cobrando 10 o 12 por ciento de intereses sin asco mientras el tesoro vende bonos al 5 por ciento anual. Con el MEF al mando, mantenemos una política neoliberal de APPs diseñada por Alan García y reforzada por PPK donde pasan proyectos por fuera de una planificación nacional mínima.
EL MANEJO PRESUPUESTAL
Dadas las condiciones de desprestigio de las APPs, la principal medida del neoliberalismo para promoverlas es mantener frenada la inversión pública. En efecto, más allá de los titulares engañosos, lo cierto es que el estado invertía entre 5.4 y 5.7 por ciento del PBI entre los años 2012-2014 y este año y el próximo solo invertirá 4.6 por ciento. Ese recorte de la inversión pública de 1 punto del PBI equivale a 7 mil millones de soles anuales de inversión, nada menos. Ojo que dedicar entre 5 y 6 por ciento de los ingresos nacionales a la inversión pública no es nada extraordinario; en los años 70s el estado invirtió 6.4 por ciento del PBI y durante el segundo belaundismo (1980 – 1985) la inversión pública alcanzó 9 por ciento del PBI, habiendo sido un gobierno al que nadie puede acusar de socialista ni nada parecido. El promedio de los países asiáticos de la ASEAN, que logran altos niveles de crecimiento económico, es de 6 por ciento del PBI de inversión pública durante este milenio.
Insisto: por ahí salen titulares de que la inversión del gobierno ha crecido mucho en octubre. Mentiras estadísticas, de esas que enmascaran la verdad: el INEI informa que en octubre el consumo de cemento apenas si creció 1 por ciento. Mientras tanto,  ni el BCR ni el INEI han publicado los datos del gasto público de octubre y las proyecciones oficiales indican una inversión pública que seguirá anémica este año y el próximo.
En unos meses seguramente nos dirán que el problema es el cambio de gobierno a nivel regional y municipal, que retrasa la inversión por la inexperiencia de los entrantes. Mientras tanto nos ocultarán que el MEF les mantendrá cerrado el caño presupuestal aunque bien podría abrírselo y de esa manera permitir que gobernadores regionales y alcaldes que tienen experiencia de gobierno, inviertan en mejorar pistas y obras que es algo que necesitamos a gritos. Decenas de gobernadores regionales y alcaldes electos, como Jorge Muñoz, tienen experiencia de gobierno previa, pero el Presupuesto 2019 presentado por el MEF de Carlos Oliva no les dará los fondos requeridos. ¿Por qué? Porque su política consiste en mantener las exoneraciones tributarias a la minería, el petróleo, la agroindustria, las universidades-negocio de medio pelo, los bancos y aseguradoras y hasta a las aceiteras y los aserraderos que deforestan nuestra selva. Sin cambiar eso el estado no tendrá más ingresos para aumentar su inversión. La otra opción, que es usar más del “chanchito fiscal” que tiene guardado (y que supera los 109 mil millones de soles) también está negada al insistir el MEF en la reducción inmediata del déficit fiscal.
En suma Carlos Oliva prefiere que los amigos y aportantes clandestinos a la campaña de Keiko que tienen grandes empresas en la agroindustria, la banca, la minería, el petróleo y las universidades-negocio mantengan los 16 mil millones de soles anuales de exoneraciones tributarias, a darle un empujón a la inversión pública. También mantienen en la SUNAT a Claudia Suárez, nombrada por el fujimorista Shiguiyama y abogada especializada en aconsejar a empresas trasnacionales sobre cómo pagar menos impuestos; habiendo siendo vicepresidenta del “comité de asuntos tributarios de la Sociedad de Minería” ella seguramente mantendrá la rapidísima devolución privilegiada de impuestos a este sector por 6 mil millones de soles anuales. Es la línea del continuismo Confiepista. En el fondo prefieren que la infraestructura pública esté en malas condiciones para así sustentar lo mala, negativa e inviable que es la intervención estatal y promover los negociazos de constructoras del “club” y financistas campeones del lobby. El que mientras tanto nos quedemos con una Carretera Central hecha trizas y una economía paralizada no les quita el sueño.
LA TERCERA PATA DE LA MESA
Así, la estrategia promotora de APPs truchas hace dos movimientos en pinzas: por un lado, la propaganda neoliberal que alaba los “mercados libres” (en realidad bajo dominio monopólico). Por otro lado, una política de ajuste fiscal que se trae abajo la infraestructura estatal y desprestigiar la inversión pública para sustentar que no hay alternativa a la privatización.
Han tenido además brazos políticos directos para promover sus negociados. Uno fue, sin duda, PPK, en sus varios puestos de gobierno. Otra ha sido Keiko, también defensora de las exoneraciones tributarias y otros privilegios multimillonarios a la agroindustria, la minería, el petróleo y las finanzas, grupos económicos de los que había recibido aportes a escondidas para su campaña. Con esa política, de paso ahoga las posibilidades de inversión pública, favoreciendo así las Alianzas Público-Privadas. Keiko también ha tenido lazos directos con Odebrecht quien le dió un millón 200 mil dólares tras haber antes recibido el voto a favor de Keko para su negociazo de la Interoceánica.
Hoy vemos de cerca estas movidas corruptas y Vizcarra ha mostrado decisión en tirarse abajo esta pata de la mesa corrupta de las APPs. Pero ojo al piojo: las políticas fundamentales que promueven estos negociados de las privatizaciones siguen en pie, así como el ajuste de la inversión pública. Eso también tiene que cambiar.