viernes, 6 de marzo de 2026

LAS DOS ORILLAS EL FIN DE UNA EPOCA.

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 LAS DOS ORILLAS              

EL FIN DE UNA EPOCA.

 Antes de la pandemia, el mundo se veía sacudido por movilizaciones de abajo, de las masas populares. Neutralizo estas movilizaciones la pandemia del Coronavirus, encerrando al mundo en casa, bajo la vigilancia de las fuerzas armadas, cual una guerra en marcha y los ejércitos de cada país, devinieron en lo que son: un ejército de ocupación interna, como siempre, siendo el pueblo trabajador el más golpeado y perjudicado.

  El mundo sabe de las vicisitudes que vivió durante esos años de pandemia.

 Recobrado el sentido, pasado el miedo masivo generado por los Estados y la Organización Mundial de la Salud (OMS), la vida cuotidiana recobro su nivel habitual, no sin antes evaluar el aumento de la pobreza y extrema pobreza en los pueblos denominados del “tercer mundo”.

 A siete años (2020-2026) de aquellos sucesos del drama humano vivido por los pueblos de productores o trabajadores, hoy, las condiciones del movimiento de aquellos pueblos han cambiado notoriamente y les pone frente a ellos dos caminos a seguir. No existe un camino neutral.

 Por un lado, es el fin de la época capitalista-imperialista. Su sistema individualista como sus valores materiales y espirituales inherentes a él, han dejado de corresponder al progreso. A agotado sus fuerzas a tal punto que carece de energías para renovar su impulso. Ya no puede más. Su mito liberal y todas las vías que le aportaban vida, ha colapsado, ha muerto. Es una clase sin una fe, y lo dice la actitud asumida en el contexto internacional por el paladín de su clase en el viejo orden mundial: el imperialismo estadounidense, que ha sido el primero y único en zurrarse con las organizaciones internacionales como con los convenios o tratados internacionales entre los pueblos y sus Estados.

 Del modo más brutal y criminal pregona por el mundo como un depredador sediento de sangre, sin un objeto, sin un sentido, solo destruirlo todo, quemarlo todo.  Sus relaciones diplomáticas se han convertido en relaciones de sangre y fuego; de amenazas con chantaje y extorción. Los que no están con él, están contra él. ¿Sera, así como llega a su fin la época capitalista, individualista?  La moral, la ética burguesa, sostenida por la opresión política y explotación económica de los pueblos dependientes, se ha quitado definitivamente la máscara de la hipocresía, de la farsa. Su más alta ilusión o aspiración: la acumulación monetaria, por fin se ha mostrado cual es: un ídolo con pies de barro. Se desplomo. Ya no tiene nada que lo sostenga. Se está muriendo en el más grande vacío de la historia de la humanidad. 

 EL ALBA: LA EPOCA SOCIALISTA.

Por otro lado, como ya lo había advertido en su momento el Amauta José Carlos Mariátegui cuando afirmaba de modo rotundo y muy actual: “Con la Revolución Rusa ha comenzado la Revolución Social” (Rev. Rusa 1917). 

 Hasta donde ha llegado hoy el mundo nuevo, la nueva época, es precisamente, la continuidad acelerada de esa construcción de la “Revolución Social”. A este respecto, ¿acaso no es muy sugerente lo promovido como un nuevo orden mundial?, lo mismo ¿Qué sugestivo es el mundo multipolar?  Y en ese mismo orden, los BRICS.

 El movimiento de las masas productoras en el mundo ha cambiado de dirección. Se mueve apasionadamente por el TRABAJO en colectividad, de cooperación y beneficio reciproco. Por una EDUCACION POR EL TRABAJO Y PARA EL TRABAJO. Por SALUD digna de los productores o trabajadores: “mente sana en cuerpo sano”. 

 El caos que vive la nueva humanidad, es momentánea, temporal. Lo que esta preciso y claro, es el camino a seguir. Solo hace falta amasar el caos en ORGANIZACIÓN PARA EL CAMBIO SOCIAL. Tratándose del Perú, está a la orden del día: LA CONFERENCIA CONSULTIVA POLITICA DEL PUEBLO PERUANO. Conferencia Consultiva para el trabajo sobre un Programa de Acción: TRABAJO-EDUCACION-SALUD.

Héctor Félix D.

06.02.26

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