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El Amauta José Carlos Mariátegui, nos recuerda:
LA FUERZA ES ASI
Han pasado tres días terribles.
Tres días terribles para la república. Tres días terribles para el periodismo. Tres días terribles, sobre todo, para el gobierno del señor Pardo.
El primer día un grupo de oficiales, enfadado contra “Nuestra Época”, vino a esta imprenta en son de combate.
Y entonces el gobierno del señor Pardo ordeno.
- ¡Sumaria investigación! ¡Arresto inmediato! ¡Orden general de censura!
Y clamo al cielo:
- ¿Dónde estamos?
El segundo día los oficiales arrugaron el ceño, miraron de mal modo a Palacio y se encogieron de hombros.
Y entonces el gobierno del señor Pardo bajo la voz:
-Bueno. Arresto no. Pero orden general sí. Orden general de censura. Censura para “Nuestra Época” y censura para la agresión. Una mano de cal y otra de arena.
El tercer día los oficiales se juntaron en el Paláis Concert, tomaron champaña, chocaron sus copas, sonaron sus espadas y se encaminaron en corporación a Palacio silbando una Polka.
Y entonces el gobierno del señor Pardo se echó en sus hombres:
Yo los acompaño a ustedes. Yo soy todo suyo. Suyo afectísimo.
Y ni una palabra de la sumaria investigación, ni una palabra del arresto, ni una palabra de la orden general.
Solo una palabra de despedida para el coronel La Fuente caído digna y pundonorosamente. Pero una palabra a la sordina. Una palabra sin eco. Una palabra muy queda.
Total: una comedia gubernativa en tres jornadas. Una comedia con un poco de drama. Y con final de tragedia muda.
Una comedia que ni siquiera es original. Que es muy vieja. Que es muy corriente. Que es muy conocida.
Y que –según la gente que se refocila con las misceláneas de la tradición-, fue estrenada en Paris hace muchos años, en los tiempos de Napoleón el Grande, por una gaceta ilustre: “El Monitor” órgano de la monarquía. El primer día anuncio esa gaceta la fuga de Napoleón de la isla de Elba.
Y lo hizo con este rubro: “El usurpador se ha evadido”. El segundo día anuncio el desembarco de Napoleón en Francia.
Y lo hizo con este rubro: “Bonaparte ha pisado suelo francés”. El tercer día anuncio la entrada de Bonaparte a París.
Y lo hizo con este rubro: “Nuestro querido emperador esta entre nosotros”.
Todo como mandado hacer para que el señor Corbacho nos diga desde el fondo de sus archivos:
La historia se repite.
José Carlos Mariátegui.
En El Tiempo: Lima ,28-VI-1918.
Comentario aparte.
“La Fuerza es Así”, es un artículo del Amauta José Carlos Mariátegui, publicado en el diario “El Tiempo, Lima, 28.VI.1918”, a raíz de la censura de los poderes del Estado de ese entonces a “Nuestra Época”, en cuyas páginas publicara el Amauta JCM, su artículo sobre “El deber del Ejercito y el deber del Estado”.
Transcrito al público lector dicho artículo, me doy el atrevimiento de comentarlo con un brevísimo punto de vista del día.
Como ya es de conocimiento, a nivel nacional, la promulgación de una ley realizado por el desacreditado Congreso actual- con las horas contadas en su relevo del poder burocrático de los mismos con las mismas-, manda en esa ley, en sentido general, que “los militares y policías, solo serán juzgados en el Fuero Militar”, ya no en el Fuero Civil. No es necesario ser jurista profesional para no darse cuenta que la orden de la susodicha ley hace de los uniformados “inmunes respecto a los delitos, tanto en el Fuero Militar como en el Fuero Civil”. Demás está decir cuál es el motivo: la Represión Social como prevención contra el recrudecimiento de las contradicciones que en adelante subirán sus niveles sobre la base económica, político, social, de un Estado en banca rota y absolutamente sumisa al poder del capital transnacional. Como se aprecia, la fuerza es así: lacayuna ante el poderoso y despótica con el más débil. El Perú superficial u oficial, nos dice también, desde el fondo de sus apolillados archivos: la historia se repite.
Héctor Félix D.
26.06.26
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