jueves, 1 de septiembre de 2016

DEMÓCRATAS Y REPUBLICANOS: ¿LAS DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA? (I)


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Trump el malo le está alfombrando el camino a Hillary la buena, asesina de Gadafi
 
DEMÓCRATAS Y REPUBLICANOS:
¿LAS DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA? (I)
 
09/08/2016
Opinión
 

Foto: OtraMirada
 
En Estados Unidos hay básicamente un partido político; el partido de los negocios. Tiene dos facciones: el partido Demócrata y el Republicano, que tienen diferencias entre sí, pero son solo variantes de la misma política. Yo estoy claramente opuesto a esta política, como lo está la mayoría de la población.
-Noam Chomsky1
La postura de Noam Chomsky, uno de los intelectuales estadounidenses más lúcidos, frente a este punto crucial de la política estadounidense es clara. En coyunturas preelectorales es inevitable el debate interno e internacional en torno a las preguntas: ¿Hay diferencias entre el partido Demócrata y el Republicano? ¿Los trabajadores, las comunidades afro, latinas, asiáticas, los inmigrantes están mejor representados por los demócratas (quienes reclaman para sí este atributo)?
Cuando en los noventa Ralph Nader presentó su candidatura como independiente, y fue atacado por “dividir el voto progresista”, respondió que en algún momento había que trazar la raya en la arena. ¿A qué se refería? A que el Partido Demócrata desde la derrota electoral de 1984 y bajo el liderazgo de Bill Clinton fue moviéndose aceleradamente hacia la derecha. Como presidente, Clinton recortó drásticamente la ayuda social (Welfare) incrementando la pobreza en las comunidades pobres, mayoritariamente afroamericanas y latinas. De la misma manera, modificó las leyes de encarcelamiento causando un explosivo incremento en las detenciones masivas, otra medida que perjudicó particularmente a las comunidades afro y latinas. Además, Clinton promovió enérgicamente los acuerdos de “libre comercio” (firmando NAFTA), que brindaron inmensos beneficios a las corporaciones y perjudicaron a la clase trabajadora. Con NAFTA se perdieron 9.2 millones de puestos de trabajo en EE.UU.
El próximo paso de Clinton fue beneficiar al gran sector financiero representado por Wall Street. En 1995, el entonces presidente Bill Clinton nombró como Secretario del Tesoro a Robert Rubin, co-director de Goldman Sachs (una de las tres grandes compañías financieras de Wall Street). Desde su nombramiento, Rubin trabajó ardua y exitosamente para eliminar toda forma de regulación y control del sector financiero. Esta desregulación sentó las bases para la “crisis financiera” con las hipotecas de alto riesgo que estalló en 2008, y que fue resuelta por los sucesivos gobiernos, entregando a los bancos millones procedentes de las arcas del Estado. Tanto los gobiernos de Bush hijo (republicano) como de Obama (demócrata) tuvieron en los puestos económicos clave, como es la secretaría del Tesoro, a hombres de Wall Street. “En los últimos 24 años, Wall Street ha extendido sus tentáculos y ha saqueado la economía, a los contribuyentes y la ley de Estados Unidos… Durante ese periodo, los Clinton han cultivado una relación carnal con Wall Street, que ha beneficiado enormemente a ambas partes. Han recibido 68,72 millones de los bancos de Nueva York como contribuciones a sus campañas políticas, y 8,85 millones en pago por conferencias. Y a su vez, los bancos han ganado cientos de miles de millones de dólares con la desregulación impuesta por Bill Clinton”, señala Richard Behan.2
La Convención del Partido Demócrata acaba de nominar a otro Clinton como candidato presidencial. Hillary, quien será probablemente la primera mujer en llegar a la presidencia de EE.UU., cuenta con el apoyo de la burocracia de su partido (que la ayudó en las primarias orquestando una campaña de desprestigio contra su rival Bernie Sanders), las grandes corporaciones incluyendo el poder financiero de Wall Street, y los medios de prensa hegemónicos (de CNN a The New York Times, prácticamente todos los grandes conglomerados informativos son voceros de Clinton). En el pasado una maquinaria de esta envergadura hubiera sido más que suficiente para ganar las elecciones, incluso con candidatos débiles. Pero estas elecciones podrían tener un desenlace diferente. No por la estatura política del oponente -el millonario empresario inmobiliario Donald Trump que ha ganado la nominación de su partido presentándose como un outsider - sino por el nivel de descontento de grandes sectores, especialmente de la clase trabajadora y de las comunidades negras y latinas por el deterioro del salario, el desempleo, el costo excesivo de la salud y la educación, la brutalidad policial, las tasas de encarcelamiento masivo y otros temas acuciantes como la inmigración.
¿Cuál es la postura de Black Lives Matter ante las elecciones de EE.UU.?
El movimiento Black Lives Matter (BLM) se ha convertido en una de las voces principales de la rebelión contra el neoliberalismo estadounidense. Este movimiento pro defensa de los derechos de los negros y las comunidades de color y LGBT se ha fortalecido desde las jornadas de protesta por el asesinato de Michael Brown, joven negro abatido por la policía en Ferguson, Missouri, en agosto de 2014. En las protestas, BLM lanzó la consigna que se propagó por todo el país: "Las vidas de los negros importan". ¿Cuál es la postura de BLM ante las elecciones de EE.UU.? No apoyan ni a los demócratas ni a los republicanos. Después de las convenciones de dichos partidos, BLM presentó su plataforma independiente con seis puntos clave: Fin de la guerra contra los negros (terminar con las detenciones masivas, la criminalización y el asesinato); Reparaciones (por daños históricos y actuales); Reinvertir en las comunidades (desinvertir en represión e invertir en salud, educación de las comunidades marginalizadas); Justicia Económica; Control comunitario (de leyes, instituciones y políticas); Poder Político.
"Donald Trump sería una catástrofe neofascista y Hillary Clinton, un desastre neoliberal"
Cornel West, destacado intelectual y activista afroamericano, trabajó en la campaña de Bernie Sanders y al concluir esta con la nominación de Hillary Clinton, anunció su apoyo a Jill Stein del partido Verde. Dijo: “Jill Stein demanda reparaciones, libertad a los prisioneros por delitos menores… masiva redistribución de la riqueza, programa de trabajos “verdes”, apoyo a la causa de los Palestinos… y está preocupada por las violaciones de las leyes internacionales cometidas por el gobierno de EE.UU.”
Cornel West señaló que las reformas al Welfare (asistencia social) y al Código Penal implementadas por Bill Clinton generaron el empobrecimiento y la encarcelación masiva e indiscriminada de afroamericanos. Fustigó las guerras imperialistas de Estados Unidos: "Los drones caen sobre civiles inocentes. ¿Cuántos niños han muerto hasta ahora? La prensa no lo dice: 231 niños. Un niño en Afganistán, Yemen o Pakistán tiene el mismo valor que un niño de un suburbio blanco adinerado... no me digan que un bebé de Estados Unidos tiene más valor que uno de Pakistán… Martin Luther King dijo que las bombas que caían en Vietnam también caían en los guetos..." Cornel West concluyó diciendo que el país se halla en una encrucijada porque "se permite la hegemonía del poder corporativo por un lado y el complejo militar-industrial por el otro, y luego, se pretende que ser progresista es hablar solo de temas sociales... Donald Trump sería una catástrofe neofascista y Hillary Clinton, un desastre neoliberal. Los dos tienen nexos con Wall Street. Los dos son peligrosos."3
Una plataforma de halcones
La plataforma demócrata (julio de 2016) ha sido llamada “la más progresista de las plataformas que haya tenido el partido Demócrata”. Si bien contiene algunos puntos que podrían considerarse socialmente progresistas, no plantea ningún cambio en las condiciones estructurales de injusticia social, desigualdad económica, dominio de las corporaciones en la política nacional e internacional, guerras imperiales sin fin, encarcelamiento masivo y racismo institucional. En política exterior se enfoca en amenazar a Irán, continuar los ataques en Irak, Libia y Siria, apoyar incondicionalmente a Israel e ignorar el sufrimiento palestino. Algunos puntos de la plataforma:
Irán: "es un Estado líder en apoyar el terrorismo internacional… ha dejado sus huellas en prácticamente todos los conflictos del Medio Oriente”. Con respecto al tratado nuclear: “no dudaremos en accionar militarmente contra Irán si no respeta el acuerdo”.
Asia y Medio Oriente: El partido Demócrata reafirma que Estados Unidos junto a sus aliados Israel, Pakistán e India tienen el derecho al monopolio de las armas nucleares en la región. Además se atribuye "el derecho" de atacar militarmente a cualquier otro país que intente desarrollar armamento nuclear.
Palestina e Israel: Hillary Clinton se opuso a la inclusión de un llamado -propuesto por el sector progresista de Sanders- para terminar con la ocupación israelí de Palestina. En su lugar, propiciaron la inclusión del siguiente texto: “Estados Unidos debe proveerle a Israel una ventaja militar cualitativa... Celebramos la democracia, igualdad, tolerancia y pluralismo de Israel"?
Para los miles de refugiados y los palestinos que padecen la ocupación militar israelí los elogios a Israel equivalen a un insulto. Como es un insulto, con consecuencias criminales, la enorme ayuda militar de Estados Unidos a Israel. En estos momentos ambos países están negociando un nuevo acuerdo. Desde 2007, EE.UU. le transfiere tres mil cien millones de dólares a Israel por año -más que a ningún otro país en el mundo. Pero Israel no está conforme y demandaría entre cuatro y cinco mil millones para el nuevo acuerdo que regirá a partir de 2018, por 10 años. La enorme transferencia de dinero desde los contribuyentes estadounidenses hacia Israel que alcanzaría una nueva cifra récord, ocurre cuando Israel ha expandido los asentamientos ilegales en Cisjordania y reprime sangrientamente a civiles en Gaza. El plan de Netanyahu era esperar hasta la elección de Hillary Clinton, quien les garantizaría un acuerdo aún más beneficioso. Pero ante la posibilidad de que gane Trump -quien ha mencionado la necesidad de “neutralidad estadounidense en el tema Israel/Palestina"- ha preferido no correr riesgos y negociar con el gobierno de Obama.
Los sucesivos gobiernos demócratas y republicanos han tenido una responsabilidad directa en el genocidio cotidiano de palestinos implementado por Israel a lo largo de décadas de ocupación. Un informe del Servicio de Recursos del Congreso reportó: “Prácticamente toda la ayuda de EE.UU. a Israel es asistencia militar. La ayuda estadounidense ha ayudado a transformar las fuerzas armadas israelíes en una de las fuerzas militares tecnológicamente más sofisticadas del mundo”. Hillary Clinton es un adalid de esta política, como lo prueban no solo los e-mails revelados por WikiLeaks sino sus propios discursos y documentos públicos.
El reality show de demócratas y republicanos
La cobertura de prensa de las convenciones republicana y demócrata y de la coyuntura preelectoral es un costoso y gigantesco reality show. Entre los temas exhaustivamente debatidos por CNN, The New York Times, Washington Post, y reproducidos por miles de diarios y cadenas televisivas del mundo figuraron el "escándalo" de que el discurso de Melanie Trump hubiera plagiado un discurso de Michelle Obama (ambos plagados de frases hechas tales como "hay que esforzarse para conseguir lo que uno quiere en la vida", "los niños deben saber que pueden alcanzar sus sueños si se esfuerzan". O si Trump cometió “traición a la patria” al ironizar que Rusia debería hackear los e-mails de Clinton. El nivel de infantilismo y banalidad del debate en la supuesta gran democracia de Occidente sería cómico si no fuera una cortina de humo para tapar los temas que sí importan en la vida de las grandes mayorías dentro y fuera de Estados Unidos.
El periodista Robert Scheer -que ha reportado desde las convenciones, comenzando en 1956- ha comentado sobre la presencia récord de militares y el militarismo exacerbado en el tono de esta última convención demócrata. Dice Scheer: “Aunque esta no sea la primera vez que los demócratas presenten un halcón con plumas de paloma, esta vez siento terror porque el candidato republicano es un payaso verdaderamente peligroso, lo que hace que la candidata demócrata se vea atrayente, cuando no debería. Clinton es responsable de demasiada muerte alrededor del mundo, incluyendo la de mujeres y niños, a los que dice defender. Ha sido la supervisora del desastre en el Medio Oriente… Si bien la invasión a Irak fue obra de Bush, ella la apoyó; y después inició los desastres de Siria y Libia… Los cánticos de ‘¡USA! ¡USA!’ ordenados por los halcones de Hillary para apagar los gritos por la paz de los seguidores de Sanders solo se pueden interpretar como un respaldo sin límites a la naturaleza belicosa de Clinton. Fue una convención del complejo militar-industrial…”4
Y el tono de la convención fue coherente con el récord demócrata. El sesenta por ciento de los senadores demócratas, incluyendo Hillary Clinton, votaron a favor de la guerra de Irak. La idea de que los demócratas no son militaristas demuestra un desconocimiento total de la historia de EE.UU. o la intención de cubrir la historia real con un manto de ficción.
 
(Primera parte; la segunda parte se centrará en la política exterior para América Latina y los inmigrantes de esta región en EE.UU.)
1 “President Obama is involved in war crimes right now”, entrevista realizada por Alyssa McDonald, The New Statesman:
2 The Clintons and Wall Street: 24 Years of Enriching Each Other, Richard W. Behan, CounterPunch: http://www.counterpunch.org/2016/02/26/the-clintons-and-wall-street-24-years-of-enriching-each-other/
3 Cornel West: Donald Trump Would be a Neofascist Catastrophe, Hillary Clinton a Neoliberal Disaster, Robert Hennelly -Alternet:
 
Del mismo autor
 
de: Alai-AmLatina <alai-amlatina@alai.info>
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fecha: 9 de agosto de 2016, 13:09
asunto: [alai-amlatina] Alainet.org Al Día - 09/08/16
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COLECTIVO PERÚ INTEGRAL
31 de agosto 2016

CICLO DE CHARLAS: "EL PERÚ Y AMÉRICA LATINA EN EL PENSAMIENTO MARIATEGUISTA"

LAS RELIGIONES EN LA POLÍTICA INTERNACIONAL

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Religión y Política
 
LAS RELIGIONES EN LA POLÍTICA INTERNACIONAL
 
Iosu Perales
Desde hace más o menos cincuenta años la religión parece estar ocupando un notable peso en los conflictos mundiales. Este hecho sucede a un largo período de tiempo en que las religiones parecían no tener relevancia en las relaciones internacionales. No se trata, sin embargo, de un regreso del fenómeno espiritual sino de la religión como instrumento político. La dimensión instrumental se desarrolla en dos vertientes: como revitalización de identidades y como pretexto para justificar estrategias y hechos de otro modo injustificables. El historiador y economista libanés Georges Corm lo plantea de una manera contundente: “El retorno de lo religioso es un importante fenómeno político que de religioso sólo tiene el nombre”. De ahí que el papa Francisco tenga razón al afirmar que no hay una guerra de religiones.
El mosaico de religiones es muy amplio, sobre todo si sumamos la ingente cantidad de movimientos y confesiones con frecuencia divididas y subdivididas. Pero en este artículo me fijo en las tres grandes monoteístas: judaísmo, cristianismo e islam, que comparten un origen semítico, reconociendo en todo caso la creciente importancia de las religiones de procedencia india de orientación mística, y las de tradición china. Lo curioso es que las tres grandes religiones monoteístas, comparten elementos comunes que en lugar de unirlas las confronta debido a diferentes interpretaciones que generan hostilidad. Pero no es indagar en qué las une y qué las separa el objeto de este texto, sino reflexionar el porqué de su mayor presencia en la política internacional y sus conflictos.
Como afirma el catedrático de la Universidad Complutense, Santiago Petschen, la fecha de 1967 es una referencia clave para una didáctica explicativa de lo que trataré de mostrar.  El 5 de junio de ese año, una coalición árabe formada por Egipto, Jordania, Siria e Irak, lanzaron un ataque contra el estado de Israel con el objetivo de hacerlo desaparecer del mapa. Fue la guerra de los Seis Días. La reacción israelí fue tan exitosa que terminó por ocupar toda Cisjordania, Jerusalén, Gaza, los altos del Golán y la península del Sinaí. Aquella victoria en desiguales condiciones fue interpretada por muchos judíos como la realización de un plan divino. El judaísmo cambió de configuración de tal manera que Moshe Dayan dijo: “Quién no fuera religioso a partir de hoy lo es”.
Lo que ocurrió realmente es que el factor religioso junto con la necesidad de fortalecer la seguridad empezó a ganar proporciones. Israel, presionada por la comunidad internacional que le conminaba a devolver los territorios ocupados necesitó encontrar nuevos argumentos y una mayor cohesión interna. En ese contexto los países árabes, siguiendo a Naciones Unidas, exigían la aplicación del derecho internacional, pero la respuesta israelí fue contundente: el partido ultra conservador Likud ganó las elecciones de 1977 y los partidos religiosos ganaron terreno en las instituciones, dando comienzo a una época de crecimiento imparable de asentamientos de colonias. Al mismo tiempo, el factor religioso sustituía al socialsionismo laico por un sionismo bíblico que coloca la voluntad de Dios por encima del derecho internacional y de los derechos de las poblaciones árabes que habitaban los territorios antes de la guerra. Con ello la identidad israelí se vio reforzada con una nueva dimensión que sacraliza la política. Los asuntos de la seguridad y de las fronteras tomaron una interpretación que llevó al pragmático Ben Gurion a decir blandiendo el Antiguo Testamento, “esta es nuestra Constitución”.
Aquí Guerra 7 dias
El cambio en Israel supuso asimismo el cambio en el judaísmo norteamericano. Antes de 1967 había una gran distancia entre la población judía de Estados Unidos y la del estado de Israel. Los fondos enviados tenían un carácter humanitario. Pero la guerra de los Seis Días y la del Yom Kippur (guerra árabe-israelí de 1973) cambiaron la situación: los judíos norteamericanos comenzaron a preocuparse por la seguridad de Israel. Al mismo tiempo en Israel, el miedo a su destrucción conllevó la incorporación de la religión hebrea a la política de estado para dotarle de un cemento ideológico potente; los partidos laicos fueron desplazados del poder; y el mito del Gran Eretz unificó a nacionalistas y ortodoxos.
Lo ocurrido con el judaísmo tuvo en el islam su reverso. La monarquía Saudí interpretó la derrota árabe como el resultado de haberse separado del islam. Había que rechazar la secularización y regresar al Corán y la Sharía. La recuperación de Palestina pasaba por el impulso de la yihad, reapareciendo de este modo la unidad de la religión y la política en otro ámbito de la escena internacional. Pero el islam de Arabia Saudí no era precisamente abierto y dialogante, sino rigorista y cerrado a cualquier influencia. El poder financiero de la monarquía Saudí extendió el wahabismo en las regiones sunitas y formó una especie de internacional musulmana radicalizada. Se dio por finalizado el largo período que inauguró Kemal Atatürk en 1920, quien sustituyó el Sultanato por la República en Turquía; que siguió Reza Pahlevi en Persia; Nasser en Egipto; el nacionalista y socialista Michel Aflak en Siria. Fue una época en la que desde Marruecos a Indonesia o Nigeria, el islam no constituía una herramienta política importante.
Triunfo de Jomeini
El triunfo de Jomeini dio un impulso a la emergencia del islamismo que ya tomaba fuerza después de 1967. En 1979 quedó establecida la República islámica en Irán que se apoyaba en las mayorías pobres, en una intelectualidad islamista y en una burguesía piadosa. Ya no era sólo Arabia Saudí. Desde Irán se organizó una ofensiva para extender la revolución islámica en las zonas de chiismo. Era un islamismo de izquierdas que competía con el de derechas de los saudíes. Desde esos dos motores el islamismo político tomó fuerza. Osama Bin Laden y su terrorismo dio una dimensión internacional, global, al movimiento, que ya contaba con prestigio después de la derrota soviética en Afganistán. Luego vendrían los Al Qaeda locales, y por fin el Estado Islámico que resucita el califato, que es el mito un día perdido y ahora nuevamente hallado, de mayor fuerza movilizadora.
Fue el atentado de las Torres Gemelas lo que hizo ver a Estados Unidos que se había equivocado al dar apoyo a los talibanes en su lucha contra los soviéticos. El gobierno estadounidense creía que podía dominar para sus intereses a los movimientos islámicos radicalizados. El ataque a las Torres puso fin al idilio norteamericano con talibanes y otros grupos terroristas, y en cierto modo fue desencadenante de una renovada identidad cristiana de la nación estadounidense.
También en Estados Unidos, como en un tiempo en el judaísmo nacionalista y en el islam, la política en Estados Unidos operaba separada de la religión. El propio John F. Kennedy explicó una vez a un público de confesión baptista que él, como hombre público, su condición de católico la mantenía como algo privado. Fue con la administración Reagan a partir de 1980 que se produjo el cambio. La presencia de la religión comenzó a tener cada vez más peso en la escena pública. La llegada al poder del presidente Bush hizo de la Casa Blanca la más religiosa de la historia. Las reuniones del gabinete comenzaban con una oración.
Torres Gemelas
El 11 de septiembre hizo que hasta el vocabulario del presidente tuviera un trasfondo religioso: “Eje del mal” “Justicia infinita”. Al igual que con el judaísmo y el islamismo, la identidad religiosa en su versión más conservadora se hizo fuerte en Estado Unidos. La derecha cristiana acentuó su coincidencia con los ortodoxos judíos. Coincidencia no sólo en aspectos religiosos sino que también en que hay que conservar para Israel los territorios ocupados y seguir colonizando hasta completar la obra del Gran Israel. Toma fuerza entonces una interpretación teológica cristiana de origen judío: la necesidad de que dichos territorios estén en manos judías para no retrasar la segunda venida del Mesías.
No sorprende que en la actual contienda pre-electoral entre Donald Trump y Hillary Clinton, la elección de vicepresidentes haya tenido en cuenta factores religiosos: Mike Pence es un ultra conservador evangélico; y Tim Kaine, conservador católico. La idea de pueblo elegido forma parte del ADN norteamericano.
En este contexto, la religión en la política europea moderna tiene una presencia limitada. Otra cosa es que más de cuarenta oficinas religiosas hacen lobby en Bruselas y a su modo tratan de incidir sobre las políticas europeas. Sí son preocupantes las voces que pronosticando una mayoría de población musulmana dentro de algunas décadas, proclaman la necesidad de definir a la UE como de confesión cristiana a modo de vacuna. De momento la idea de que las creencias religiosas deben desenvolverse en la esfera privada, prevalece.
Lo que sí creo es que el espacio laico que ocupa Europa debería facilitar la toma de iniciativas para implementar el ecumenismo e iniciativas de diálogo inter-religiosas. Movimiento que en todo caso deben procurar los líderes de las tres grandes religiones monoteístas. Un diálogo en el que deberían participar las religiones orientales que tienen una virtud de la que se puede aprender: tienden a la unidad, a la intercomunicación. Del diálogo que debe incluir la irrupción de las religiones en la política internacional debe surgir un nuevo escenario de separación de ambos elementos. Hay que separar a la religión de la política y hay que construir una reconciliación entre religiones. No olvidemos que todas ellas quieren dar respuesta a las mismas cuestiones fundamentales de los seres humanos y ofrecen caminos parecidos de salvación. El diálogo permanente entre líderes religiosos creo que es lo que espera la inmensa mayoría de creyentes que ni apoyan ni aprueban la instrumentalización política de las religiones. Un diálogo que condene todo terrorismo y presione a los líderes políticos para que busquen la concordia y la paz mundial.
de: Alai-AmLatina <alai-amlatina@alai.info>
responder a: info@alainet.org
fecha: 11 de agosto de 2016, 16:16
asunto: [alai-amlatina] Las religiones en la política internacional
lista de distribución: <alai-amlatina.listas.alainet.org>
enviado por: listas.alainet.org
firmado por: alai.info
 
 
 
COLECTIVO PERÚ INTEGRAL
29 de agosto 2016

EL CORREO ELECTRÓNICO DEL C-PI Y SUS DIFUSIONES

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Comentario va, comentario viene
EL CORREO ELECTRÓNICO DEL C-PI
Y SUS DIFUSIONES
A los lectores que siguen de cerca las difusiones de artículos y comentarios vía el correo electrónico cperuintegral@gmail.com, aclaramos que dichas difusiones se hacen atendiendo la virtud constructiva de los mismos, que se valen por sí mismos para el lector atento como se valen también para alejar de ellos toda crítica corrosiva, disolvente. Por eso, si no lo principal, su característica, desde que apareció como una a modo de revista virtual, es el de promover una Atmósfera de Ideas, que hoy, no sólo en la realidad nacional sino mundial se vive en nuestra época como el germen de una nueva democracia de productores.

El lector atento, desnudo de prejuicios sectarios, de partido mal entendido y peor comprendido, seguramente será de los primeros en reconocerlos.

Atentamente.
COLECTIVO PERÚ INTEGRAL
29 de agosto 2016

TRAZOS DE ESTRATEGIA POLÍTICA


Escribe: Milcíades Ruiz
En concordancia con lo señalado en las notas anteriormente enviadas, “Predominancia y resistencia” y “Volver a las trincheras”,- https://republicaequitativa.wordpress.com/ esbozo a continuación algunas ideas sobre lo que las fuerzas populares podrían hacer dada la situación política actual. Está claro que la correlación de fuerzas en el plano político, favorecen a la derecha ya que tiene abrumadora predominancia tanto en el Poder Legislativo como en el Poder Ejecutivo. Esta predominancia se traducirá en leyes y medidas de gobierno sobre los diversos aspectos de la vida nacional.
Con esta capacidad de poder, la derecha podría tener campo libre para imponer todo lo que convenga a sus intereses, siempre que no encuentre resistencias. Naturalmente, las encontrará en las fuerzas de izquierda fundamentalmente. Pero estas, se encuentran diezmadas y no constituyen -por ahora- una amenaza al poder de la derecha.
Esta es la situación en el escenario de la guerra política nacional y es a partir de aquí, que la izquierda tiene que formular sus objetivos, metas y estrategia. No se trata de soñar con el golpe de suerte de David contra Goliat sino de proceder con inteligencia sobre bases reales como la matemática de la palanca planteada por Arquímedes (“Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo”).
Para los socialistas los objetivos son muy claros toda vez que emanan de una base científica doctrinaria pero las opciones estratégicas pueden ser muy diversas y más aún, la metodología táctica. Trazar una estrategia de lucha requiere de un estudio minucioso del escenario de confrontación, de las fortalezas y debilidades del adversario como también de las nuestras. Se deberán tomar en cuenta todos los factores, identificando aquellos que son gravitantes en nuestra estrategia para no caer en acciones de intrascendentes o estériles, pues estas, hacen perder tiempo, esfuerzos y perspectiva.
Una certera estrategia política deberá redundar en crecimiento orgánico y fortalecimiento político hasta adquirir la capacidad necesaria para revertir la actual correlación de fuerzas. Ello implica desarrollar en paralelo, acciones eficaces de alto rendimiento político aprovechando todas las oportunidades disponibles para desgastar el poder del adversario y empoderar nuestras huestes. En tanto no estemos en capacidad de ocasionarle derrotas importantes a la derecha tendremos que ir desarrollando habilidades con victorias tácticas acumulativas.
Las luchas campesinas por la preservación ecológica del Valle Tambo, como también las desarrolladas en las cuencas de Cajamarca, Cusco y Apurímac son muestras de lo que se puede conseguir frente a las fuerzas de los poderosos y sus testaferros gubernamentales. Sus repercusiones son muchas y entre ellas, las que han otorgado a la izquierda resultados electorales favorables en todos los poblados circundantes a los proyectos mineros.
La mayor fortaleza de la derecha conservadora es su capacidad económica para corromperlo todo, en los diversos estamentos de la sociedad. Desarrollar un sistema de inteligencia anticorrupción para desarmar sus negociados puede ser una línea de trabajo estratégico que puede arrojar una buena productividad política. La corruptela es la debilidad de la derecha y sobre ese “talón de Aquiles” se tiene que actuar
Otra fuerza mercenaria que dispone la derecha para manipular la opinión nacional la constituyen las empresas mediáticas que se cubren con el falso ropaje periodístico. Defender el periodismo verdadero y desenmascarar las maniobras de las empresas mediáticas es otra línea de trabajo estratégico. Desarrollar un amplio sistema de prensa popular multifacética, apoyar a los periodistas en la defensa laboral, integrar el periodismo popular a nivel nacional, utilizar la redes sociales de difusión masiva de nuestras publicaciones, televisión por internet y otros componentes será de gran utilidad estratégica.
Entre nuestras fortalezas tenemos el resurgir del activismo político juvenil. Un importante paso estratégico será la recuperación del poder estudiantil cuyo peso político ha sido históricamente decisivo. La Federación Universitaria del Perú, fue bastión en lucha contra el costo de vida y en defensa de los derechos ciudadanos. Fortalecer los organismos estudiantiles, apoyarlos en sus luchas contra el mercantilismo universitario, el tráfico académico pre y post, el abuso y corrupción en titulaciones podría ser determinante. Ayudarlos en su formación como futuros líderes de la patria será crucial.
La recuperación de los valores ancestrales prehispánicos, la reivindicación histórica de lo andino, la lucha contra la segregación racial de los peruanos ancestrales y la igualdad de oportunidades para todos los peruanos sin discriminación alguna, es un sentimiento nacional latente con la que la izquierda debería identificarse racionalmente. El mestizaje nacional de diverso origen, no tiene proporción equitativa con el disfrute del poder. Sobre esta desigualdad social debemos insistir como pedrada en el ojo de la derecha.
Otra de nuestras fortalezas es la defensa de la naturaleza y de la ecología frente a los daños ocasionados por el alto grado de contaminación de las fuentes de vida planetaria como consecuencia del desarrollo capitalista incontrolado. El rechazo es creciente en todo el mundo y en nuestro país. La derecha está en desventaja en esta lucha y ganar espacio en esta problemática nos dará mayor cobertura de acción.
Preparar la resistencia contra el absolutismo de la derecha significa también organizar la defensa. Es necesario organizar un sistema de defensa popular que proteja a los luchadores sociales frente a la criminalización de las protestas, arrestos y desapariciones ilegales, persecuciones políticas, supresión de derecho ciudadanos y otras armas con las que la derecha elimina resistencias. La reacción inmediata del pueblo por la libertad de los luchadores sociales y velar por su integridad física es muy necesaria.
El fortalecimiento ideológico es un factor estratégico de vital importancia para la mística de trabajo en nuestras filas y el crecimiento orgánico. Necesitamos un intenso trabajo ideológico unitario. Pero además, necesitamos estar en condiciones de gobernar con eficiencia y eficacia a nivel local, regional y nacional. Necesitamos contar en nuestras filas con expertos en todas las especialidades. No solamente debemos esmerarnos en elevar la cantidad de militantes sino también en mejorar la calidad de nuestra capacidad para la lucha política.
Indudablemente lo más importante es la estructura orgánica para la aplicación de una estrategia. La humanidad evoluciona junto con el proceso histórico y global. Las organizaciones políticas no deberían quedarse desfasadas de esta evolución y tienen que adaptar sus condiciones a las nuevas circunstancias. Sobre este asunto, se tiene que debatir ampliamente si queremos renovar nuestras capacidades.
Podría seguir sugiriendo otras líneas de trabajo como las que señalo en el libro “Trazos para una República Equitativa” pero esta vía nos limita conminándonos a ser breves. Ya la gente no lee libros. Todo lo quiere en tres palabras para verlo de paso en su celular. Si en el primer párrafo no ve nada interesante se pasa de largo. No hay tiempo para profundizar. Así que, aquí me quedo para no aburrir
Agosto 2016
Milciades Ruiz
Otra información en http://www.gestionesrurales.apiaperu.com

POR LA REIVINDICACIÓN ANCESTRAL



Escribe: Milcíades Ruiz

Hace miles de años, los pueblos andinos surgieron y se desarrollaron
espontáneamente habitando territorios en armonía con la naturaleza. La
familia fue la base de la organización social de los ayllus (troncos
familiares) que fueron creciendo como pueblos de la misma etnia. Se
sustentaban en la agricultura para asegurar la alimentación de todos sin
excepción. En cada valle, en cada cuenca los ayllus se desarrollaron
compartiéndolo todo. El proceso de desarrollo social dio origen a las
diversas nacionalidades étnicas con autonomía económica, idiomática,
cultural y política.

El autogobierno prevaleció siempre y los gobernantes eran designados por su
liderazgo natural, reconociendo sus cualidades de sabiduría y valentía para
la defensa de la comunidad étnica. Los valores culturales provenían del
respeto a los mayores, de la voluntad de trabajo, honestidad y cooperación.
La moral se sustentaba en los preceptos: “Ama suwa” (No seas ladrón), Ama
llulla (No seas mentiroso) y Ama qella (No seas ocioso).

Con este sistema, nuestros ancestros lograron desarrollar muchos productos
alimenticios entre granos, hortalizas, frutales, raíces, tubérculos y otros,
como jamás hizo civilización alguna. Ellos cultivaron la coca como un
alimento energético desde los orígenes de la civilización andina. También
crearon su propia ganadería autóctona, la más sana del mundo y, crianzas
menores de alto valor nutricional.

Pero no lo hicieron por ambición individualista porque toda la economía
giraba en beneficio común, sin apropiación privada de los medios de
producción. Organizados como sociedades solidarias, nunca padecieron
hambruna ni existió la pobreza porque el sistema no lo permitía. Sus proezas
en medicina, arquitectura, ingeniería agrícola, textilería, cerámica,
metalurgia y más, no tienen parangón con otras civilizaciones del mundo.
Ningún otro pueblo aportó tanto al bienestar de la humanidad y alimentación
mundial.

El amplio conocimiento de la naturaleza y sus principios, generó la
filosofía de cosmovisión andina que se tradujo en ciencia astronómica y
tecnologías de aplicación en todas las actividades. Inventaron su propio
sistema para medir el tiempo y un calendario anual completo. Cada fase lunar
comprende siete días (semana) y el ciclo competo de las cuatro fases lunares
(Luna nueva, cuarto creciente, luna llena, cuarto menguante) equivalían al
mes. Cuatro ciclos lunares una estación climática y cuatro estaciones el año
completo como cuatro direcciones tenía el “Tahua”-ntinsuyo.

Con admirable precisión, ubicaron los solsticios de verano e invierno así
como, los equinoccios de otoño y primavera confirmados por la ciencia
astrofísica. El solsticio de invierno en el hemisferio sur de nuestro
planeta ocurre indefectiblemente 21 de Junio de cada año fecha en que
nuestro planeta cambia de inclinación con respecto al sol determinando la
noche más larga del año porque el sol se demora en aparecer. Es el año nuevo
andino que marca el fin del año productivo y el comienzo de uno nuevo. De
allí la fiesta del sol o el Inti Raimi como gratitud y esperanza.

Todo ese desarrollo autárquico estaba plasmado en un Estado integrador que
fue el Tahuantinsuyo, el cual mantuvo el sistema de autogobierno,
reconociendo la autonomía local de los ayllus y la autoridad de sus curacas.
El intercambio de productos era bajo la modalidad de trueque y no, por afán
de lucro. No había lugar para la corrupción ni para la apropiación del
trabajo ajeno mediante la explotación humana. El Tahuantinsuyo fue en su
tiempo, el Estado más desarrollado de nuestro continente y colosalmente,
sobre una base totalmente propia, autosuficiente.

Ese esplendoroso desarrollo autónomo se cortó a partir del año 1532, con la
llegada de invasores del continente europeo que sometieron al Tahuantinsuyo
con el poderío de armas de fuego. La sociedad incaica estaba todavía en la
primera etapa de desarrollo humano mientras que los invasores estaban en una
etapa de desarrollo, en la que primaba la acumulación de oro y plata como
fuentes de poderío de un reino o monarquía. El rey o emperador era el
todopoderoso absoluto de un sistema de dominación brutal sobre sus súbditos,
en colusión con los jefes religiosos que le atribuían derechos divinos.

La riqueza acumulada, daba a las monarquías europeas poder militar,
comercial, y capacidad para prosperar en todos los aspectos. Este, era el
objetivo de apropiarse de otros territorios para sustraerles sus riquezas.
Los enfrentamientos entre monarquías europeas eran frecuentes, haciendo
prosperar el arte de la guerra que se desarrolló mucho más con las armas de
fuego. Fue con esa ventaja que los conquistadores españoles pudieron vencer
y tomar posesión del Tahuantinsuyo, arrebatándonos nuestra patria ancestral.

Destruyeron el Estado Incaico y su autonomía de desarrollo. Desde entonces,
toda la población autóctona fue obligada a trabajar para el engrandecimiento
de otro país en vez de hacerlo en beneficio propio. Al perder su sistema de
autogobierno nuestro territorio fue anexado al sistema de gobierno
monárquico español, de servidumbre feudal y esclavista. La vida de la
sociedad autóctona pasó a depender de las decisiones de un gobierno lejano
situado en otro continente. Nunca más recuperaría su independencia.

El Tahuantinsuyo era nuestra patria y fue avasallada. El Estado de Derecho
Incaico fue reemplazado por el Estado de Derecho Monárquico cuya aplicación
en las colonias sometidas se tradujo en virreinatos dependientes del imperio
español. De este modo, los conquistadores e invasores posteriores se
atribuyeron el derecho de apropiarse de las tierras de los ayllus, confiscar
todo tesoro en oro y plata e imponer tributos a la población nativa para
sustraerles la riqueza generada por el trabajo.

Pero además, la población autóctona fue obligada a sufragar los sueldos de
las autoridades virreinales o, “corregidores” mediante el abusivo sistema de
“repartimientos” de mercadería no deseada e inútil entre las familias
nativas. Estas estaban obligadas a pagarles elevados precios bajo penas
severas. Los colonialistas establecieron el trabajo esclavizante de las
“mitas” con el que obligaban a toda familia nativa a dar una cuota humana
para el trabajo forzado en las minas y obrajes o talleres de exterminación
humana.

Nuestros ancestros lucharon en todas partes rebelándose contra los abusos
virreinales pero la historia ha ocultado siempre la heroicidad de los
luchadores del incanato. Solo la rebelión masiva encabezada por Túpac Amaru
II, no pudo ser ocultada y su trascendencia histórica llega hasta nuestros
días. Pero las sublevaciones contra el sistema abusivo de explotación
virreinal prosiguieron aún después de esa gran rebelión, porque era
preferible morir por la libertad antes que seguir soportando tanta
injusticia. Son muchas las rebeliones ignoradas por la historia escrita a
conveniencia de los opresores.

Los invasores colonialistas trajeron el sistema del dinero como sustento de
vida, la propiedad privada de bienes, la religión, el idioma, la usura y la
codicia. Nuestros ancestros fueron obligados a seguir las costumbres
europeas y a vestirse a la usanza española eliminando toda veneración al
sol, a la madre tierra y a los apus ancestrales. Los ayllus fueron
desarraigados de sus terruños y amontonados en campos de concentración
conocidos como “reducciones de indios”.

Por ser los curacas quienes encabezaban las rebeliones se les despojó de su
autoridad natural reemplazándola por la de “alcaldes de vara” a la usanza
española, designados entre los adulones de los opresores corregidores.

Contra la voluntad de los oprimidos se les incorporó a un nuevo orden
económico, con otro orden social y otro estado de derecho. Nunca más la
población autóctona pudo recuperar su derecho a la autodeterminación. Si
bien, la incorporación a un grado superior de desarrollo económico-social
fue beneficiosa en algunos aspectos, en cambio fue perjudicial en lo
estructural por la subordinación al dominio extranjero. La estructura de
dominación virreinal fue de expoliación de la población nativa. Los métodos
crueles de esa incorporación abrupta fueron genocidas.

Pero el sistema monárquico se hizo insoportable en Europa teniendo que
soportar las sublevaciones populares sangrientas que erosionaron su poderío
haciéndolas entrar en decadencia hacia los finales del siglo XVIII. La
revolución francesa, que propugnaba los derechos del hombre en
contraposición a los abusos de la monarquía fue el inicio de la tercera
etapa histórica de la humanidad con el establecimiento del capitalismo que
enarboló las banderas de la libertad de comercio frente al monopolio y otros
ideales contra la opresión monárquica.

De este modo, en Europa se cambió el Estado de Derecho monárquico por el
Estado de Derecho Capitalista en forma de república. Desde entonces la
persona vale por su dinero y no por sus títulos de nobleza. Las nuevas
doctrinas antimonárquicas generaron ideales de libertad e independencia.
Esos ideales emancipadores de los ideólogos europeos llegaron a calar entre
los descendientes de los conquistadores e invasores españoles (españoles
sudamericanos) que sufrían la segregación del poder monárquico sin acceder a
los privilegios reservados solo a los españoles netos (españoles
peninsulares).

Los opresores de la dominación virreinal solo veían los abusos monárquicos
sobre ellos pero no la crueldad que ellos mismos ejercían sobre la población
nativa oprimida y esclavos africanos. En las diversas colonias los españoles
sudamericanos recurrieron a la lucha armada para desligarse de la monarquía
española aprovechando que se encontrada sometida por Francia y en guerra por
la independencia de España. El virreinato del Perú fue el último en
rebelarse por cuenta de subversivos extranjeros que invadieron su territorio
garantizando mantener los privilegios de la aristocracia colonial.

Nació así, la República del Perú como estado independiente sin sujeción al
Estado monárquico español. El acta de independencia fue firmada por condes,
marqueses y demás miembros de la nobleza colonial. La población nativa fue
ignorada de las tratativas porque no se trataba de la independencia del
Tahuantinsuyo sino del virreinato. Libertad para los amos pero no para los
avasallados. El Estado virreinal solo cambió de nombre adoptando la forma
republicana. La aristocracia virreinal pasó a gobernar la nueva república
después de proclamada la independencia en 1821 copando todos los cargos
públicos, políticos y militares.

Para la población autóctona todo siguió igual porque el Tahuantinsuyo no
fue liberado de sus opresores y los colonialistas siguieron en posesión de
la patria ancestral que nos arrebataron. Posesionado de la maquinaria
estatal de dominación, el gobierno aristocrático republicano mantuvo la
contribución indígena y la servidumbre feudal de explotación. Los
descendientes de los invasores europeos mantuvieron el régimen de vasallaje
y esclavitud. Los supuestos patriotas continuaron con sus esclavos africanos
y sus vasallos nativos.

Los colonialistas no devolvieron el territorio hurtado a la población
andina ni devolvieron el gobierno a los expropiados. Los opresores
colonialistas se disfrazaron de patriotas republicanos para seguir gobernado
como hasta ahora usurpando los derechos legítimos de los peruanos
ancestrales. Esta república nació espuria y contiene todos los vicios
capitalistas que la hacen insoportable e indignante por el alto grado de
desigualdad social, pobreza, corrupción y entreguismo antipatriótico.

Todo es falso en esta república que mantiene en la postración a los
peruanos ancestrales y usurpa su representatividad. Su democracia
representativa es falsa e hipócrita pues no refleja la composición social de
nuestra patria. Los gobernantes y sus partidos políticos suplantan la
representación de los sectores sociales, excluyéndolos del acceso al poder.
Ellos se amparan en un sistema electoral fraudulento para usurpar la
representatividad política con métodos antidemocráticos.

Esta república mantuvo las mal llamadas “reducciones de indios”
cambiándolas de nombre como “comunidades indígenas” y luego “Comunidades
campesinas” a las cuales mantiene hasta hoy en estado primitivo, en la más
indigente situación de abandono. El saqueo de nuestras riquezas prosigue
como en el virreinato y el Perú aún continúa sin soberanía porque sigue
dependiendo de decisiones extranjeras.

Un nuevo tipo de colonialismo impera en el mundo. Son las grandes
corporaciones capitalistas las que invaden nuestro territorio y nos
esclavizan sustrayendo nuestras riquezas con la complicidad de los políticos
tradicionales corruptos y vende patria. Seguimos siendo colonias
dependientes de las potencias económicas que mediante tratados onerosos,
inversiones de sustracción de riquezas e intervenciones políticas y
militares nos imponen su dictadura internacional.

Pero por nuestra visión cósmica ancestral sabemos que al igual que la etapa
monárquica, también el capitalismo se acabará, porque todo lo que nace se
desarrolla hasta alcanzar su esplendor, tras lo cual decae y se extingue. La
etapa capitalista de la humanidad ha entrado al ocaso de su vigencia y será
reemplazado por un nuevo sistema acorde con las aspiraciones sociales
contrarias a la dominación del dinero, donde los intereses comunitarios
primarán sobre los intereses individualistas, como en nuestra patria
ancestral.

No será para siempre que los descendientes del colonialismo y la opresión
capitalista mantengan secuestrada a nuestra patria ancestral. Los tiempos
buenos volverán. Hemos resistido por siglos la oprobiosa maldad de los
invasores europeos y sus descendientes, pero no han logrado eliminar nuestra
rebeldía ni nuestro propósito de recuperar lo que fue nuestro. Tampoco han
podido eliminar nuestras lenguas nativas ni la visión cósmica heredada de
nuestros antepasados.

La veneración a nuestro pasado andino, al grandioso Túpac Amaru II y a
nuestros héroes ancestrales ocultados por la historia oficial, sigue firme
como la piedra labrada que nos dejaron nuestros ancestros. En nuestros genes
llevamos la aptitud y capacidad para crear maravillas mundiales como Machu
Picchu y demás proezas que devela la arqueología. Por nuestras venas fluye
la sangre heredada de nuestros antepasados que le han dado tanta
grandiosidad al Perú. Los peruanos ancestrales son los verdaderos herederos
del Tahauntinsuyo. No hay razón para segregarlos.

Conservamos como un sentimiento nacional nuestro justo derecho de
reivindicar lo nuestro y asumir el gobierno de nuestra heredad. Acabemos con
la postergación de los peruanos ancestrales, sean estos de pura sangre o
cholos mestizos. Reconocemos que en el Perú actual existe una pluralidad
étnica y muchos peruanos provienen de etnias de otros continentes que
llegaron como esclavos durante el coloniaje, como jornaleros cautivos, como
inmigrantes de toda forma. Todos somos peruanos con los mismos derechos y
deberes.

Pero lo que reclamamos es equidad. No es justo es que, las minorías
posterguen y discriminen a la mayoría. Por justicia nos asiste el derecho de
representación mayoritaria en toda instancia de gobierno. Los peruanos
ancestrales estamos en la ciencia como también en todas las especialidades
profesionales y tecnológicas. Estamos capacitados para dirigir nuestra
heredad y compartir equitativamente con todas las etnias. No necesitamos que
intermediarios políticos nos representen porque lo podemos hacer
directamente por mandato de nuestras asambleas.

Este sistema político determina una democracia fraudulenta que suplanta la
voluntad popular. Esa seudodemocracia es la que por casi dos siglos mantiene
en la postergación a los peruanos más auténticos. Esto debe terminar.
Lucharemos por un sistema político distinto donde la democracia no sea solo
nombre sino, la expresión auténtica del pueblo gobernando con la
participación de todos los sectores sin discriminación racial, religiosa o
de poder económico.

El actual sistema electoral es antidemocrático. Por ello propugnamos un
nuevo sistema sobre la base de la representación directa de los pueblos
mediante nuestras asambleas locales, distritales, provinciales y nacionales.
Queremos gobernar nuestros valles y cuencas por elección directa sin
injerencias afuerinas. Con autonomía de desarrollo y libre disposición de
nuestros recursos naturales. Queremos un nuevo Estado democrático en que
todas las etnias tengan acceso al poder según la proporción de su masa
poblacional en cada ámbito geográfico.

Queremos una nueva república que se rija por los valores ancestrales de
honestidad y de beneficio común. Los intereses del conjunto deben estar por
encima de los intereses particulares. Pero la única manera de garantizar una
democracia verdadera es mediante una república popular que reemplace a la
decadente república del dinero. Será el socialismo como sistema antípoda del
capitalismo el que eliminará las injusticias de nuestra actual situación de
servidumbre. Una nueva democracia equitativa sentará las bases del futuro de
la humanidad y de nuestra patria.

Junio, 16 del 2016