domingo, 23 de agosto de 2020

ESTAMPIDA MORTAL EN BAILOTECA

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ESTAMPIDA MORTAL EN BAILOTECA

(23 de agosto de 2020)

Por Miguel Aragón

Desde hace seis meses, nos encontramos en plena crisis sanitaria, agravada por una crisis económica coyuntural.
I
La clase dominante que ejerce el poder real, en la desesperación por su propia incapacidad para manejar la doble crisis, desde el 06 de agosto ha impuesto el “gabinete cívico-militar Martos”. Con el ajuste político de agosto, se ha formalizado el estado de emergencia de ocupación policial militar y control poblacional impuesto en marzo.

La grave crisis sanitaria ha servido para desnudar la grave crisis social que se ha venido incubando en los últimos 70 años. El “crecimiento económico sin desarrollo social”, que caracteriza al país en las últimas décadas, solo ha servido para “hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres”.

Durante siete décadas, los grupos de poder económico con la protección de sus gobiernos de turno acumularon ganancias a manos llenas, y abandonaron casi por completo la necesaria función de servicio que debe cumplir todo estado moderno. Saquearon las arcas públicas y abandonaron la atención de los servicios de salud, los servicios de educación, y los servicios de salubridad pública.

La actual carencia de postas médicas distritales, de clínicas provinciales, y hospitales públicos departamentales, para atender la crisis sanitaria provocada por el COVID-19, no es problema reciente, y no se resolverá con maquillajes superficiales, como pretenden los “opositores de derecha” y “los opositores de izquierda” del improvisado gobierno de turno, al que responsabilizan de todos los males habidos y por haber.

II
En estas condiciones de ocupación policial militar de las ciudades, ha ocurrido la estampida mortal en una bailoteca ubicada en el distrito de Los Olivos.

Los sucesos están en fase de investigación policial y judicial, pero hay responsabilidades evidentes e inocultables.

En primer lugar, hay responsabilidad evidente del municipio distrital de Los Olivos y de los funcionarios de Defensa Civil. La bailoteca viene funcionando hace varios años, y se supone que cuenta con “licencia de funcionamiento municipal”, y autorización de Defensa Civil. No se entiende como aprobaron y dejaron que continuara funcionando con un “ingreso único tan angosto” y con “puerta de ingreso que abre hacia adentro”, que al final terminó siendo una trampa mortal.

En segundo lugar, hay responsabilidad de los empresarios propietarios y/o administradores de la bailoteca “Thomas Disco Bar”, por haber organizado y convocado esta actividad en condiciones de estricto estado de emergencia, violando las mínimas normas de protección sanitaria, como respetar el distanciamiento físico entre las personas, el uso obligatorio de mascarillas, y el lavado de las manos. La avara desesperación por obtener ganancias “a como dé lugar”, está por encima del respeto de las condiciones de vida de la población.

En tercer lugar, hay responsabilidad de la policía, por actuar sin el más mínimo criterio de prudencia en el control poblacional. Una cosa es hacer operativos para capturar delincuentes, que posiblemente puedan estar armados; y otra cosa diferente es controla una actividad festiva, por errada que ésta sea. El operativo policial no tenía como objetivo “obligar a que se suspenda la actividad y capturar a los organizadores”, sino “capturar a todos los presentes”, lo cual provocó la desesperación de la gente.

En cuarto lugar, hay responsabilidad del público asistente, por no tomar en serio las actuales normas de evitar concentraciones masivas.

III

A nadie se le puede limitar el derecho a escuchar música, a nadie se le puede limitar el derecho a bailar, a nadie se le puede limitar el derecho al consumo de cerveza y otras bebidas alcohólicas, a nadie se le puede limitar el derecho a participar en reuniones sociales festivas. Estos son derechos irrenunciables, que en todo momento debemos reivindicarlos.

Así como hay responsabilidad del gobierno de turno, también hay responsabilidad de TODOS NOSOTROS, por no estar organizados socialmente a nivel de barrios y municipios.

La tragedia ocurrida en Los Olivos, es una severa lección que todos tenemos que asimilar. Ante la evidente incapacidad y fracaso de la actual “democracia representativa”, tenemos que continuar promoviendo la futura “democracia participativa”.

La formación de las Juntas Vecinales son una necesidad urgente, para dirigir la atención al hambre que está asolando a la población, para organizar y dirigir el control sanitario primario, para encauzar las facilidades para la continuación de la educación pública. Y también, para algo muy importante, para la promoción de actividades físico deportivas, y de actividad recreativas, incluido festivales de canto y de baile comunales. Un pueblo alegre nunca será derrotado.

 

martes, 18 de agosto de 2020

¿Por qué el partido fundado por Mariátegui, se llamó partido socialista?

Gustavo Pérez Hinojosa ...

Es por todos conocido, que una de las primeras discrepancias surgidas en la I Conferencia de Partidos Comunistas de América Latina histórico fue la relativa al nombre, pues, a tono con una de las 21 condiciones exigidas por el
II Congreso de la Internacional, para la afiliación de los Partidos, éstos debían denominarse “Partido Comunista de”….(Sección de la Internacional Comunista), mientras que el Partido constituido por Mariátegui se denominaba Socialista.

Posiblemente por su insuficiente preparación, ante la crítica de los asistentes a la Conferencia, los delegados del Partido Socialista del Perú arguyeron para dicho nombre razones tácticas frente a la represión, como recoge Martinez La Torre en sus “Apuntes para una interpretación marxista de Historia Social del Perú”, pero si tenemos en cuenta que José Carlos Mariátegui señalaba en “Aniversario y Balance” (Septiembre de 1928), que : “En Europa, la degeneración parlamentaria y reformista del socialismo ha impuesto, después de la guerra, designaciones específicas. En los pueblos donde ese fenómeno no se ha producido, porque el socialismo aparece recién en su proceso histórico, la vieja y grande palabra conserva intacta su grandeza. La guardará también mañana, cuando las necesidades contingentes y convencionales de demarcación que hoy distinguen practicas y métodos, hayan desaparecido”, añadiendo “Capitalismo o socialismo. Este es el problema de nuestra época. No nos anticipemos a las síntesis, a las transacciones, que sólo pueden operarse en la historia”, podemos comprender que el nombre de Socialista al Partido, le había sido dado con total convicción sobre su correspondencia.

Es bueno recordar además, que conforme señala el camarada Julio C. Gutierrez L. (uno de los fundadores de la Célula Comunista del Cuzco), en su “Así nació el Cuzco rojo”, “Aún después de la Conferencia Comunista de Buenos Aires (junio del 29) y a pesar de las duras críticas hechas a su posición socializante, Mariátegui siguió manteniendo firmemente su decisión de dar al partido revolucionario de la clase obrera el nombre de socialista, decisión que sostuvo hasta el final”. No existe documento alguno en el que se acredite que Mariátegui hubiese cambiado de opinión al respecto; precisión que me permito hacer en vía de ilustración, solamente respecto de ese tema. 

lunes, 17 de agosto de 2020

martes, 11 de agosto de 2020

Los muertos de Bretaña: Estado, prensa y sociedad

 

CONTRAPUNTEO, mi columna publicada hoy lunes en el diario Pro&Contra. Muchas gracias.

Los muertos de Bretaña: Estado, prensa y sociedad
ESCRIBE: Jaime A. Vásquez Valcárcel

La misma historia de siempre. Sólo cambia la tecnología. Ahí están los comunicados de los organismos estatales. Los pronunciamientos de las organizaciones indígenas. Las declaraciones de los funcionarios. Todo como si se sacara de archivo un libreto de una radionovela. “Exigimos una investigación exhaustiva”. “Tiene que identificarse a los responsables”. “Está llegando a la zona una Comisión de Alto Nivel”. “Estamos en la zona para verificar la gravedad de los hechos”. “El gobierno está preocupado por lo sucedido”. “Invocamos al diálogo y que se mantenga el clima de paz”. Joder. Joder. Joder. Y ¿saben cuál es el dato que falta en medio de los tres cadáveres? Nadie da los nombres de los fallecidos. Son, hasta el momento de escribir esta columna, NN. No es broma.

ORPIO, organización de comunidades indígenas, en una parte del pronunciamiento señala: “Lamentamos informar que hay tres muertos, uno de la comunidad nativa de Bretania, uno de Bacarachiro y uno que no sabemos de qué comunidad es”. Mientras se realizan las investigaciones podemos ensayar unas reflexiones en torno al Estado, la prensa y la sociedad.

El Estado, hoy representado por el Ministro de Cultura, Alejandro Neyra. ¿Qué es el Estado para las comunidades nativas? Nada. En la práctica nada. Porque si de servicios básicos se trata, el Estado no los brinda. Alrededor del lote 95 los pobladores de Bretaña exigen que la empresa Petrotal les brinde lo que otras empresas entregan a los indígenas que viven alrededor de los lotes 5, 192 y demás. Unas horas de energía eléctrica. Eso, en una sociedad inclusiva, es obligación del Estado. Hace unos días, el mismo Estado, representado por la ministra de “Desarrollo e Inclusión Social”, Patricia Donayre, estuvo en la provincia de Requena, en el distrito de Jenaro Herrera, repartiendo conservas de pescado. No es el pecado de la ministra. Ella es únicamente una agente pasajera de un sistema que por casualidad la tiene como representante. Ese mismo Estado, esta vez representado por PETROPERÚ, ha pedido hace algún tiempo que Jenaro Herrera, Saquena y Yaquerana, sean retirados del plan de cierre de brechas porque los funcionarios de esa empresa creen que no son de “influencia petrolera”. El Estado es así, tiene un discurso inclusivo, pero su práctica es excluyente. Varios dirigentes indígenas tienen que sobrevivir en ciudades como Lima o Iquitos porque es así donde tienen que hacer las gestiones. Y, como permanecen mucho tiempo, el propio Estado -el mismo que los maltrata- se encarga de satanizarlos por esa permanencia en las grandes ciudades. Lo otro sería quedarse en sus pueblos, que sería lo peor. Ya verán que en menos de una semana las aguas se calmarán, la Comisión de Alto Nivel bajará a Lima y las brechas no se cerrarán. Sí, las brechas.

El 14 y 15 de diciembre del 2016 -tres años y ocho meses atrás- se produjo el llamado “Acuerdo de Saramurillo”. Era el inicio del desarrollo de las cinco cuencas del área de influencia petrolera: Marañón, Chambira, Corrientes, Tigre y Pastaza. Hasta el momento se ha destinado 50 millones de soles para cinco proyectos de agua y saneamiento en Urarinas, Parinari, El Tigre y Trompeteros en la provincia de Loreto/Nauta. En el distrito de Andoas en el Datem del Marañón, también. Sólo un pequeño detalle: ninguno está terminado. Negociaciones van y vienen. El 30 de marzo del 2019 negociaron con Salvador del Solar, entonces Presidente del Consejo de Ministros y se acordó que donde haya un pozo petrolero se beneficie el municipio de la zona. Así se llegó a 25 municipios que deben presentar proyectos de desarrollo. Se incluyó a Lagunas y Jeberos entre ellos porque Petroperú consideró que al pasar el oleoducto por la jurisdicción distrital tenían que beneficiarse. En la provincia de Maynas sólo están incluidos los distritos de Alto Nanay, Napo, Torres Causana y Mazán. El plan de cierre de brechas quedó oficial con el DS 139 del 28 de julio del 2019, con diagnóstico y todo. El 7 febrero de este año la PCM ofreció 5,292 millones para obras. Las federaciones de comunidades indígenas solicitaron 10 mil millones como mínimo.
En este tira y afloje de montos -nadie sabe explicar técnicamente cómo se llega a ambos montos- el Gorel se pone de mediador. El gobernador se ofrece para enriquecer el plan. Los técnicos de ambos lados -hasta del organismo mediador- se ponen a trabajar.
En esas reuniones andaban (¿deambulaban?) cuando vino la pandemia. Se afirma que antes de fin de año se desembolsará 426 millones y que en un momento se llegó a los 9,600 millones de soles. Y que la cifra actual bordea los 15 mil millones. Esto se va negociar con la PCM. En eso estaban José Fachín, Joe y Wagner Musoline, Róger Grandez, César Moreno, Fernando Osores, Juan Carlos Ruíz, entre otros asesores que tienen que ver con el plan de cierre de brechas cuando sucedió lo de Bretaña. ¿Qué pasará en los días siguientes? Lo más probable es que se continúe con las negociaciones y no se puede descartar más hechos violentos. Porque mientras los pobladores esperan que se apruebe los proyectos también quieren que las empresas les faciliten la energía eléctrica que el Estado los niega. Cuando algún día se pongan de acuerdo en el plan, habrá que rogar que las obras se ejecuten en los plazos establecidos. Mientras todo eso suceda es probable que se produzcan más muertos y heridos.

El papel de la prensa -entre hay quienes se quieren excluir- ha sido el de siempre. En todos los lados. La prensa masiva y nacional mostrando imágenes de archivo como si fueran actuales, preocupándose por el hecho sólo porque hay “cinco muertos y un número indeterminado de heridos graves y leves. Los funcionarios de la empresa petrolera ofreciendo declaraciones con una ignorancia notoria de los hechos, distribuyendo notas de prensa explicativas y reiterativas, ningún funcionario con vocería enterada para informar a los pobladores del lugar donde se han producido los muertos. El Poder Ejecutivo nombrando una Comisión de Alto Nivel donde está un ministro con buenas intenciones -lo lógico hubiera sido que sea Patricia Donayre la que vuele a la zona- pero que solo servirá de bombero ante la calentura de los fallecidos. El gobierno nacional informando tenuemente con frases telegráficas en las redes sociales. Los periodistas locales replicando las fotos ajenas como propias y sin dar mayores detalles de lo sucedido, las autoridades regionales tratando de meter su cuchara cuidándose de no estar tan cerca que los queme ni tan lejos que los enfríe, de los hechos y de los medios. Los periodistas locales tratando de ser responsables en los medios nacionales y disparando a quemarropa información como un fuego cruzado en las redes personales. Mientras que un medio de comunicación -ahí si no hay inclusión que valga- repitiendo lo de siempre porque es una de las pocas empresas-sino la única- beneficiada de los problemas indígenas a través de proyectos con comunidades al que colocan el rótulo de comunicación se vale de la tragedia. Aunque a veces no sean percibidos con notoriedad hay medios y comunicadores que han hecho del tema indígena un modo de vida. Y no es que den la mejor cobertura en momentos de muertes como las de Bretaña, sino que se aprovechan de los muertos para seguir viviendo.

La sociedad sigue en su “inmunidad de rebaño” en el tema indígena. ¿Ustedes creen que los iquiteños, siendo mayoritariamente de origen indígena, están pendientes de lo que suceda en las comunidades nativas? Para nada. Seamos sinceros. Ni siquiera están preocupados en el número de fallecidos. La sociedad bosquesina tiene otras preocupaciones. Mientras algunos trabajan en el plan millonario de cierre de brechas el grueso de la población está en otro carril. Con excepciones, ninguna autoridad ha tomado en serio el tema indígena en las últimas cinco décadas. Por eso hemos llegado a esta situación. De un lado se despotrica de las empresas petroleras, pero se las pasa el sombrero para arreglar problemas que el Estado debería hacerlo. De un lado lamentamos que dirigentes indígenas permanezcan mucho tiempo en Iquitos alejados de sus comunidades y por otro lado no aceleramos para que consigan con celeridad los proyectos. Se firman acuerdos para meses después ratificarlos con otras firmas. ¿Cambiará esta situación? Muy difícil. Mientras no entendamos que el Estado tiene que cumplir su rol. Que los empresarios privados no están obligados a dar servicios públicos como si de una dádiva se tratara. Que los dirigentes nativos tienen que ser agentes para mejorar la condición de vida de sus paisanos. Pasa por analizar en conjunto el rol del Estado, la prensa y la sociedad.




sábado, 8 de agosto de 2020

Lucha Indígena # 166 - Julio 2020

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RED DE SOLIDARIDAD - PERÚ SANO Y SALUDABLE

RED DE SOLIDARIDAD -  PERÚ SANO Y SALUDABLE
                     Asociación Escuela del Trabajo – Germán Caro Ríos
                                  PROGRAMA PERUANICEMOS AL PERÚ
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        PAUTAS PARA LA PARTICIPACIÓN DE LA SOCIEDAD CIVIL EN DEFENSA
                           DE LA VIDA Y LA SALUD PÚBLICA   - 03/08/2020
  
CONSIDERANDO:

       El Perú es un país insalubre. La mayoría de la población padece enfermedades crónicas. La tuberculosis, la anemia, el cáncer generalizado- entre otras enfermedades-  son producto de la pobreza extrema, desnutrición, carencia de un sistema inmunológico óptimo de cada persona, desocupación masiva de la población, bajos salarios, innumerables familias sin ingresos económicos y un conglomerado humano de indigentes que no tienen vivienda, y por ello viven y duermen en las calles. A está realidad económica y social, se suma la contaminación del ambiente (agua-aire-tierra) y el consumo de alimentos chatarra, como causantes de las diversas enfermedades.
      La invasión del Corona Virus (COVID 19), ha puesto en evidencia el atraso científico-técnico del sistema de salud pública, la ausencia de investigación y una política de salud pública mercantil, usurera, ajena a la prevención, que no valora el capital humano.
      En los últimos cinco meses (marzo-julio 2020), el país vive una situación de Emergencia Nacional centrado en la cuarentena y el aislamiento social. Por un Decreto de Urgencia, los 33 millones de habitantes fueron inmovilizados en sus domicilios, sin considerar los conocimientos, habilidades y actitudes de servicio social de todos y todas, anulando por completo su participación y contribución a la solución de la crisis.  La opinión de millones de ciudadanos(as) nunca se tomó en cuenta. El grave problema de salud pública, se transformó en un problema policial y militar, porque este contingente era el único que podía circular en las calles, ejerciendo represión y detenciones a la población civil que tenía necesidad de trasladarse físicamente de un lugar a otro.

        En resumen, el Estado y el sistema de salud pública no sabían qué hacer y los hospitales colapsaron. En cambio, las clínicas privadas están realizando grandes negocios- apoyados por el gobierno- endeudando de por vida a los pacientes de COVID 19. La cuarentena forzosa ha fracasado en su objetivo de evitar los contagios y la muerte de más de 43 mil peruanos y peruanas.  
      Las graves consecuencias de esta medida son la quiebra económica de la micro y pequeñas empresas, la pérdida del empleo de más de 3 millones de trabajadores, la paralización total de la economía, el comercio, el transporte nacional e internacional y la consumación de delitos al interior de los hogares- más de 400 violaciones a niñas- que fueron denunciadas ante el Ministerio de la Mujer, pero no fueron atendidas, porque las familias estaban inmovilizadas. Hoy, el derecho a la vida no depende del Estado. El derecho a la salud integral –física y mental-  de calidad no está garantizada
      POR LO EXPUESTO, es una necesidad objetiva y urgente que el pueblo organizado adopte acciones cívicas y colectivas, que a continuación se propone:
      1.- Corregir el error histórico de creer y considerar que la salud pública es responsabilidad exclusiva de los profesionales y especialistas de medicina humana y que la política de salud pública que ejecuta el Estado, es incumbencia del Parlamento y del gobierno de turno. La Pandemia COVID 19 ha desnudado la realidad nacional y se comprueba que el sistema de salud pública es un desastre. El pueblo organizado debe opinar y proponer una nueva Política de Salud que el Perú requiere. 
     2.-Frente a situaciones de Emergencia local, regional y/o nacional, el pueblo en general y sus instituciones deben estar capacitados y preparados técnicamente, para solucionar colectivamente los problemas de salud de la población. La vía más eficaz y eficiente de capacitación y preparación masiva es la solidaridad y cooperación, heredada de nuestros ancestros (el ayni, la minka)
     3.- La acción inmediata, es conocer la potencialidad de los habitantes de cada manzana, zona y barrio de la comunidad o distrito. Asimismo, es necesario conocerse entre los habitantes de cada centro o zona de residencia, evitando el aislamiento entre vecinos; porque el individualismo perjudica a la colectividad y conduce a la política de los gobiernos de turno: “sálvese quien pueda”, como se comprueba en el actual período. En lugar del aislamiento, debemos imponer la ayuda mutua en el tratamiento de la enfermedad y la alimentación, organizando la Olla Común o Comedor Popular y la Farmacia del Pueblo en cada zona de residencia, comunidad o distrito.    
     4.-  Se necesita elaborar un Padrón General de los vecinos, identificando quiénes son profesionales de la salud y trabajan en dicho sector como médicos, enfermeros (as), auxiliares de enfermería, técnicos de laboratorio, estudiantes de medicina o enfermería, técnicos en rehabilitación física, especialistas o conocedores de primeros auxilios y voluntarios para el trabajo de orientación y monitoreo por el sistema virtual.
     5.- Además de la Red Virtual, se necesita una estructura orgánica, cuya base es el Comité de Manzana, conformado por los 4 delegados de cada cuadra. Varios Comités de Manzana forman una Coordinadora o Comité Zonal o Barrial. Y varios Comités Zonales forman la Coordinadora o Comité Comunal o Distrital. El organigrama adjunto, puede graficar mejor la organización de los Comités de Solidaridad.
     Vivimos una crisis sin precedentes. La población se auto encierra en sus domicilios, por  temor o por Decreto. El terrorismo bacteriológico causado por COVID 19 está destruyendo la vida física, social, económica y cultural de la sociedad. 
    ¡Derrotemos al nuevo Corona Virus, con cooperación, solidaridad, ayuda mutua, iniciativa, buena alimentación, unidad y organización del pueblo peruano ¡
                                                   Lima, 03 de agosto de 2020
                                    RED DE SOLIDARIDAD - PERÚ SANO Y SALUDABLE 
                                               COMITÉ PROMOTOR DE LIMA SUR
                                           PROGRAMA PERUANICEMOS AL PERÚ

 Manuel Montañez Vásquez                                Alberto Guardia Granda
       Director                                                                Co – Director
                                                                  

                                                                Javier López Layme
                                                            Director de Relaciones Públicas
EMAIL: germancaror1905@gmail.com  Teléf.  991 732 105  - 910 717 317 – 987 624 784  -




lunes, 3 de agosto de 2020

CONSTRUYAMOS "LA RED DE SOLIDARIDAD PERÚ SANO Y SALUDABLE"


 
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RED DE SOLIDARIDAD PERÚ SANO Y SALUDABLE
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PAUTAS PARA LA PARTICIPACIÓN DE LA SOCIEDAD CIVIL EN DEFENSA DE LA SALUD PÚBLICA
CONSIDERANDO:
El Perú es un país insalubre. La mayoría de la población padece enfermedades crónicas. La tuberculosis, la anemia, el cáncer generalizado- entre otras enfermedades- son producto de la pobreza extrema, desnutrición, carencia de un sistema inmunológico óptimo de cada persona, desocupación masiva de la población, bajos salarios, innumerables familias sin ingresos económicos y un conglomerado humano de indigentes que no tienen vivienda, y por ello viven y duermen en las calles. A está realidad económica y social, se suma la contaminación del ambiente (agua-aire-tierra) y el consumo de alimentos chatarra, como causantes de las diversas enfermedades.
La invasión del Corona Virus (COVID 19), ha puesto en evidencia el atraso científico-técnico del sistema de salud pública, la ausencia de investigación y una política de salud pública mercantil, usurera, ajena a la prevención, que no valora el capital humano.

En los últimos cinco meses (marzo-julio 2020), el país vive una situación de Emergencia Nacional centrado en la cuarentena y el aislamiento social. Por un Decreto de Urgencia, los 33 millones de habitantes fueron inmovilizados en sus domicilios, sin considerar los conocimientos, habilidades y actitudes de servicio social de todos y todas, anulando por completo su participación y contribución a la solución de la crisis. La opinión de millones de ciudadanos(as) nunca se tomó en cuenta. El grave problema de salud pública, se transformó en un problema policial y militar, porque este contingente era el único que podía circular en las calles, ejerciendo represión y detenciones a la población civil que tenía necesidad de trasladarse físicamente de un lugar a otro.

En resumen, el Estado y el sistema de salud pública no sabían qué hacer y los hospitales colapsaron. En cambio, las clínicas privadas están realizando grandes negocios- apoyados por el gobierno- endeudando de por vida a los pacientes de COVID 19. La cuarentena forzosa ha fracasado en su objetivo de evitar los contagios y la muerte de más de 43 mil peruanos y peruanas.
Las graves consecuencias de esta medida son la quiebra económica de la micro y pequeñas empresas, la pérdida del empleo de más de 3 millones de trabajadores, la paralización total de la economía, el comercio, el transporte nacional e internacional y la consumación de delitos al interior de los hogares- más de 400 violaciones a niñas- que fueron denunciadas ante el Ministerio de la Mujer, pero no fueron atendidas, porque las familias estaban inmovilizadas. Hoy, el derecho a la vida no depende del Estado. El derecho a la salud integral –física y mental- de calidad no está garantizada
POR LO EXPUESTO, es una necesidad objetiva y urgente que el pueblo organizado adopte acciones cívicas y colectivas, que a continuación se propone:

1.- Corregir el error histórico de creer y considerar que la salud pública es responsabilidad exclusiva de los profesionales y especialistas de medicina humana y que la política de salud pública que ejecuta el Estado, es incumbencia del Parlamento y del gobierno de turno. La Pandemia COVID 19 ha desnudado la realidad nacional y se comprueba que el sistema de salud pública es un desastre. El pueblo organizado debe opinar y proponer una nueva Política de Salud que el Perú requiere.

2.-Frente a situaciones de emergencia local, regional y/o nacional, el pueblo en general y sus instituciones deben estar capacitados y preparados técnicamente, para solucionar colectivamente los problemas de salud de la población. La vía más eficaz y eficiente para la capacitación y preparación masiva es la solidaridad y cooperación recíproca, heredada de nuestros ancestros.

3.- La acción inmediata, es conocer la potencialidad de los habitantes de cada manzana, zona y barrio de la comunidad o distrito. Asimismo, es necesario conocerse entre los habitantes de cada centro o zona de residencia, evitando el aislamiento entre vecinos; porque el individualismo perjudica a la colectividad y conduce a la política de los gobiernos de turno: “sálvese quien pueda”

3.- Se necesita elaborar un Padrón General de los vecinos, identificando quiénes son profesionales de la salud y trabajan en dicho sector como médicos, enfermeros (as), auxiliares de enfermería, técnicos de laboratorio, estudiantes de medicina o enfermería, técnicos en rehabilitación física, especialistas o conocedores de primeros auxilios y voluntarios para el trabajo de orientación y monitoreo por el sistema virtual.

4.- Para realizar este trabajo se necesita una estructura orgánica, cuya base es el Comité de Manzana, conformado por los 4 delegados de cada cuadra. Varios Comités de Manzana forman una Coordinadora Zonal o Barrial. Y varios Comités Zonales forman la Coordinadora Comunal o Distrital. El organigrama adjunto, puede graficar mejor la organización de los Comités de Solidaridad.
La presente propuesta, es un bosquejo de la Red de Solidaridad “Perú Sano y Saludable” que debe ser consensuado por las organizaciones vecinales.
                            30 de julio de 2020
                       EL COMITÉ PROMOTOR
   RED DE SOLIDARIDAD PERÚ SANO Y SALUDABLE