miércoles, 27 de octubre de 2021

Construcción de Perú Integral LA GRAN INFLUENCIA DE CHAVÍN

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Construcción de Perú Integral

 

LA GRAN INFLUENCIA DE CHAVÍN

 

Por José Antonio Salazar Mejía

No hace muchas semanas atrás, las noticias señalaban que en la costa norte del Perú se había encontrado un importante sitio arqueológico de tres mil años de antigüedad, con clarísimas señas de pertenecer a la cultura Chavín.

Esto se une a otros hallazgos de los últimos años: en Congona, Lambayeque y en Pacopampa, Cajamarca. En estos lugares se han hallado claras evidencias de la influencia Chavín en el llamado Período Formativo de nuestra cultura.

Pero no solamente en la costa o en el norte del Perú se encuentran evidencias de la gran influencia Chavín. En la zona centro, entre Huánuco y Pasco, se han ubicado decenas de sitios arqueológicos con clara influencia Chavín.

En el mismo Kotosh, el afamado sitio de las Manos Cruzadas, que ahora prefieren llamar, de los Brazos Cruzados, se han encontrado ceramios y muros de la época Chavín.

Shiracoto es otro sitio Chavín en Huánuco, un amplio complejo religioso, reflejo de la influencia del dios venerado en Chavín.

Magmapunta también es considerado un importantísimo sitio Chavín. Pero es en el distrito de Margos, en la provincia de Huánuco, donde se han registrado hasta 25 complejos arqueológicos con influencia Chavín.

Y si nos trasladamos a Pasco, allí se halla Yarhuasin, que es a la fecha, el más grande sitio arqueológico con influencia Chavín encontrado en la sierra central del país.

¿Cuál ha sido la clave del éxito de los Chavín, que han podido influir en el norte, centro y sur del país durante el primer milenio anterior a nuestra era (1500 a 500 a.C.)?

Las evidencias nos señalan que su influencia era muy poderosa, pues era a nivel religioso. Ha sido el Gran Dios Guari de Chavín quien logró unificar voluntades en tiempos en que el antiguo Perú buscaba definir su identidad.

A la imagen del dios Guari algunos lo siguen llamando con el peyorativo sobrenombre de Lanzón

El Dios Guari, el civilizador, el agricultor, el magnánimo dios que enseñó a los hombres a sembrar en las chacras maíz y papa, el que les enseñó a manejarse bien ante los embates del Fenómeno El Niño, y que difundió los ancestrales principios de la dualidad, la reciprocidad y la redistribución. Ese dios fue la base del gran éxito cultural que representó Chavín para los peruanos.

 

Fuente: Revista Internacional UN DÍA COMO HOY EN HUARAZ

http://undiacomohoyhuaraz.blogspot.com/2014/10/la-gran-influencia-de-chavin.html

JUEVES, 21 DE OCTUBRE DE 2021

LA GRAN INFLUENCIA DE CHAVÍN - POR JOSÉ ANTONIO SALAZAR MEJÍA

 (REVISTA INTERNACIONAL "UN DÍA COMO HOY EN HUARAZ)

de: Milton Sanchez <mbcdj122@aol.com>

responder a: Milton Sanchez <mbcdj122@aol.com>

fecha: 22 oct 2021 20:10

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COLECTIVO PERÚ INTEGRAL

 

                                                      27 de octubre 2021

 

Financierismo, etapa terminal del capitalismo LA INVENCIÓN DE CHINA QUE MÁS SORPRENDIÓ A MARCO POLO

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Financierismo, etapa terminal del capitalismo

 

LA INVENCIÓN DE CHINA

 

QUE MÁS SORPRENDIÓ A MARCO POLO

 

Tim Harford

 

Marco Polo (1254-1324) partió con sus tíos de Venecia para el Lejano Oriente en 1271. Viajaron por la Ruta de la Seda y llegaron a la corte de Kublai Kan unos tres años después. Pasaron 17 años en China antes de volver a casa, en 1295.

Hace casi 750 años un joven mercader veneciano llamado Marco Polo escribió una crónica increíble sobre sus viajes por China.

Se llamó "El libro de las maravillas del mundo" y está lleno de raras costumbres extranjeras que el gran explorador aseguró haber presenciado.

Pero había una en particular que le pareció tan extraordinaria que le costó contenerse.

"No importa de qué manera lo cuente, no lograría convencerlos de que lo que digo está dentro de los límites de la verdad y la razón", escribió.

¿Qué anonadó tanto a Polo?

Fue uno de los primeros europeos que conoció un invento que sigue siendo uno de los fundamentos de la economía moderna: el papel moneda.

El tema de interés no es el papel en sí mismo. De hecho los billetes modernos no están hechos de papel sino de fibras de algodón o de plástico.

Incluso el dinero chino que tanto fascinó a Marco Polo tampoco era del todo papel.

El concepto del papel moneda fue uno de los que más sorprendió a Marco Polo en sus viajes.

Estaba hecho de una lámina negra derivada de la corteza del moral y llevaba la firma de varios funcionarios.

También tenía un sello rojo brillante que había sido autenticado por el mismísimo emperador chino Kublai Kan, quien regía cuando Marco Polo estuvo en China.

El capítulo en el libro de Marco Polo sobre este tema llevaba un título larguísimo: "Cómo el gran Kan hace que la corteza de los árboles, convertida en algo similar al papel, pase como dinero en todo su país"

Lo novedoso era que, más allá del material con que estaban hechos, el valor de estos billetes no venía del objeto mismo, como ocurría con las monedas de oro o plata.

El valor se lo daban las autoridades del gobierno.

El Gran Kan anunció que la corteza de árbol que llevaba la estampa oficial era dinero, ordenó "que así sea" y, así no más, se convertía en dinero.

Hasta la invención del papel moneda, la forma de pago más habitual eran las monedas de oro y plata.

De hecho, al papel moneda a veces es llamado dinero fiat pues en latín "fiat" significa "que así sea".

Marco Polo quedó fascinado con la genialidad de este sistema que lograba que una corteza circulara como si fuera oro o plata.

¿Dónde estaba todo el oro que no estaba circulando?

Bajo el férreo cuidado del emperador.

El dinero hecho de corteza no era nuevo cuando Marco Polo se enteró sobre su existencia.

Había surgido casi tres siglos atrás, alrededor del año 1000, en Sichuan, China, una región famosa por su ardiente cocina.

Sichuan era una provincia de frontera y limitaba con estados extranjeros que a veces eran hostiles.

Los gobernantes chinos no querían que valiosas monedas de oro y plata salieran de las fronteras de Sichuan hacia tierras extranjeras.

La provincia de Sichuan, hoy en el suroeste de China, antes era fronteriza con otros estados y allí se inventó el concepto del papel moneda.

Entonces impusieron una regla que suena un poco alocada: Sichuan tenía que usar monedas hechas de hierro.

Las monedas de hierro no son muy prácticas.

Si querías cambiar un puñado de monedas de plata -digamos unos 50 gramos- te daban una cantidad de monedas de hierro que superaban tu propio peso.

Si ibas al mercado era probable que tu bolsa pesara más a la ida, llevando las monedas, que a la vuelta, cargando todo lo que habías comprado.

Eso era un gran problema para los comerciantes de Sichuan.

Era ilegal usar monedas de oro y plata y era impráctico usar monedas de hierro.

No sorprende que buscaran una solución alternativa.

Esta alternativa se llamó jiaozi o billetes de intercambio.

Eran simplemente pagarés.

En vez de cargar toneladas de monedas de hierro, un mercader conocido y de confianza te escribía un pagaré con el que prometía pagar sus cuentas en otro momento, cuando la transacción fuera más conveniente para todos.

Hacer las compras con monedas de hierro era una tremenda carga.

La idea era muy sencilla. Pero luego ocurrió algo inesperado.

Estos jiaozi empezaron a ser comerciados libremente.

Supongamos que le vendo ciertos productos al respetable señor Zhang y él, a cambio, me da un pagaré.

Cuando luego voy de compras a tu negocio, en vez de pagar con las monedas de hierro, podía firmarte un pagaré.

Pero quizás es más simple -y tú podrías incluso preferirlo- si te doy el pagaré del señor Zhang.

Después de todo, ambos sabemos que el señor Zhang es de confianza.

Así tú, el señor Zhang y yo hemos creado juntos una especie de versión primitiva del papel dinero.

Es una promesa de reembolso que tiene un valor de mercado en sí mismo y que puede ser transferido de persona en persona sin ser cobrado.

El señor Zhang, por su parte, queda contento pues, si su pagaré sigue pasando de persona en persona, él nunca va a tener que ponerse a cargar monedas de hierro.

En términos prácticos es como si disfrutara de un préstamo sin intereses durante todo el tiempo que su pagaré siga circulando.

Mejor aún, es un préstamo que quizás nunca tenga que pagar.

Los jiaozi chinos eventualmente se convirtieron en papel moneda.

No es sorprendente que las autoridades chinas hayan querido ser las beneficiarios de este sistema, en vez de cualquier señor Zhang.

Al comienzo empezaron a regular la emisión de jiaozi e impusieron reglas sobre cómo debían manejarse esos pagaré.

Pero en poco tiempo prohibieron los jiaozi privados y se hicieron cargo de todo el negocio.

El jiaozi oficial fue todo un éxito. Circuló por varias regiones y hasta fuera del país.

Tenía aún más valor que las monedas de hierro, porque era tanto más sencillo de transportar.

Inicialmente el jiaozi emitido por el gobierno podía ser cobrado libremente, al igual que los privados.

Se trataba de un sistema bastante lógico: asumía que los billetes de papel simplemente representaban algo de valor real.

Pero el gobierno avanzó hacia un sistema fiat, manteniendo los mismos principios pero abandonando la práctica de pagar en metal por los jiaozi.

Si llevabas un jiaozi viejo al Tesoro estatal para cobrarlo, te ibas… con otro jiaozi más nuevo.

Este fue un paso muy moderno.

Apropiadamente, Marco Polo apareció en un billete de lira italiana, sucesor de lo que tanto le sorprendió en China.

El dinero que usamos hoy en todo el mundo es creado por bancos centrales y no está respaldado por mucho más que la promesa de reemplazar viejos billetes por nuevos.

Hemos pasado de la situación donde el pagaré del señor Zhang circula sin ser cobrado a la bizarra situación donde circulan los pagarés de los gobiernos a pesar de que nunca pueden ser liquidados.

Para los gobiernos el dinero fiat representa una tentación: un gobierno que tiene muchas cuentas para pagar puede simplemente imprimir más dinero.

Pero cuando hay más dinero para pagar la misma cantidad de bienes y servicios, los precios tienden a subir.

En tiempos recientes Zimbabue ha sido el país con peor inflación del mundo.

La tentación rápidamente se hizo irresistible en China.

La dinastía Song emitió demasiados jiaozi. Además, la falsificación empezó a ser un problema.

Unas décadas después de su invención, a comienzos del siglo XI, el jiaozi estaba devaluado y desacreditado, y valía apenas el 10% de su valor nominal.

A otros países les ha ido mucho peor.

La Alemania Weimar y Zimbabue son dos famosos ejemplos de países que colapsaron económicamente cuando el exceso de impresión de dinero hizo que los precios ascendieran astronómicamente.

El abismal record de hiperinflación lo tiene Hungría, donde en el año 1946 los precios se triplicaban cada día.

Si entrabas a un café en Budapest ese año te convenía pagar tu cuenta apenas llegabas más que cuando te ibas.

Estos inusuales pero atemorizantes episodios han convencido a algunos economistas radicales que el dinero fiat jamás puede ser estable.

Son pocos los economistas que cree que el papel dinero debería estar respaldado por oro.

Ellos anhelan un regreso a los días del oro, cuando el papel moneda tenía que se respaldado por igual valor del metal precioso.

Pero los economistas tradicionales creen que atar el dinero a las reservas de oro es una idea terrible.

La mayoría considera que una inflación baja y predecible no es un problema, incluso puede servir como lubricante de la actividad económica.

Y aunque no siempre podremos confiar que los bancos centrales imprimirán la cantidad correcta de dinero nuevo, quizás tiene más sentido que confiar en que los mineros excavarán la cantidad correcta de oro.

La posibilidad de poder imprimir mucho dinero es especialmente útil en tiempos de crisis.

Tras el debacle financiero de 2007 la Reserva Federal de Estados Unidos volcó billones de dólares en la economía sin crear inflación.

La Reserva Federal de EE.UU. "subestimó" la crisis mundial

De hecho, ni siquiera tuvo que prender las máquinas impresoras: esos billones fueron dígitos ingresados por computadoras al sistema bancario global.

Tras la crisis de 2007 EE.UU. ni siquiera necesitó imprimir billetes sino que usó computadoras para inyectar dinero virtual al sistema bancario.

Un Marco Polo anonadado quizás lo hubiera titulado:

"Cómo el Gran Banco Central hace que dígitos ingresados por una computadora, convertidos en algo similar a una hoja de cálculo, se usen como dinero".

La tecnología ha cambiado pero lo que sirve como dinero no deja de asombrar.

Este artículo es una adaptación de la serie de la BBC

 "50 cosas que hicieron la economía moderna".

6 agosto 2017

 

BBC NEWS Mundo 23 octubre 2021

 

COLECTIVO PERÚ INTEGRAL

 

                                                      27 de octubre 2021

A rasgos generales pueden indicarse tres aspectos principales TEORÍA GENERAL DE SISTEMAS, (1968)

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A rasgos generales pueden indicarse tres aspectos principales

 

TEORÍA GENERAL DE SISTEMAS, (1968)

 

Por Ludwig von Bertalanffy

 

La Teoría General de Sistemas fue concebida por Ludwig von Bertalanffy en la década de 1940 con el fin de proporcionar un marco teórico y práctico a las ciencias naturales y sociales. La teoría de Bertalanffy supuso un salto de nivel lógico en el pensamiento y en la forma de mirar la realidad que influyó en la psicología y en la construcción de la nueva teoría sobre la comunicación humana.

En los pocos años transcurridos desde que fue publicado este libro por vez primera, se han dado grandes adelantos en la teoría general de los sistemas. Me es grata, pues, la oportunidad ofrecida por esta edición revisada para presentar algunos comentarios desde el punto que hoy por hoy hemos alcanzado.

Hace unos treinta años que postulé y nombré la teoría general de los sistemas. A partir de entonces, esta teoria -a veces con nombres parecidos- se ha convertido en una disciplina reconocida, objeto de cursos -universitarios, textos, compilaciones, revistas, reuniones, grupos de trabajo, centros y demás accoutrements de un campo de enseñanza e investigación universitarias. O sea que se ha vuelto realidad mi postulado de una <>.

Todo esto se fundó en desarrollos múltiples, que serán repasados en el presente libro. El punto de vista de los sistemas ha penetrado en muy diversos campos científicos y tecnológicos, en los que incluso se ha tornado indispensable. Este hecho, y el de que represente un nuevo.<> (por usar la expresión de Thomas Kuhn) en el pensamiento científico, tiene por consecuencia que el concepto de sistema pueda ser definido y ahondado de diferentes modos, según lo requieran los objetivos de la investigación, que reflejan distintos aspectos de la noción central.

En tales circunstancias, hay dos maneras de introducirse en este campo. Es posible aceptar uno de los modelos y definiciones disponibles de sistema y derivar rigurosamente la teoría consiguiente. Por fortuna se dispone de presentaciones así, y algunas serán citadas a continuación.

El otro recurso -que será el seguido en este libro- es partir de los problemas, tal como han surgido en las varias ciencias, mostrar la necesidad del punto de vista de los sistemas y desarrollarlo, con mayor o menor detalle, merced a una selección de ejemplos ilustrativos. Semejante procedimiento no presenta una exposición rigurosa de la teoría, y los ejemplos dados serán reemplazables; es decir, a modo de ilustración servirían otros, y acaso mejores. No obstante, de acuerdo con la experiencia del autor -y con la de otros también, a juzgar por la gran aceptación alcanzada por este libro-, tal visión panorámica sirve al que estudia de introducción apropiada a un nuevo modo de pensar, aceptado con interés y hasta entusiasmo, y al ya enterado como punto de partida para mayores trabajos. Testimonio de esto último son las numerosas investigaciones que se inspiraron en la presente obra.

Un crítico competente (Robert Rosen en Science, 164, 1969, p. 681) halló «sorprendentemente pocos anacronismos que requirieran corrección» en el presente libro, con todo y que contiene algunos capítulos que se remontan a 30 años atrás. Es éste un gran elogio, si se considera que hoy por hoy las monografias científicas propenden a <‹requerir corrección>> aun en el momento de aparecer. No se debió esto -como insinuaba el mencionado reseñador- a retoques atinados (en realidad el retoque no pasó de un mínimo de mejoramiento estilístico), sino a que, según todas las señales, el autor tenía «razón», en el sentido de haber sentado un cimiento certero y de haber predicho correctamente adelantos venideros. Léanse, por ejemplo, los problemas de sistemas que figuran en el párrafo sobre el isomorfismo en la ciencia del presente libro; hoy en día, estos problemas (y otros) los están resolviendo la teoría dinámica de los sistemas y la. teoría del control. El isomorfismo entre leyes es presentado en este libro mediante ejemplos elegidos con ilustraciones intencionalmente sencillas, pero otro tanto es aplicable a casos más enrevesados, que andan lejos de ser matemáticamente triviales. Es, así, un hecho notable que sistemas biológicos tan diversos como el sistema nervioso central y la trama de regulación bioquímica en la célula resulten estrictamente análogos, lo cual se hace aun más significativo cuando se aprecia que esta analogía entre diferentes sistemas en diferentes niveles de organización biológica no es sino un miembro de una vasta clase de analogías. (Rosen, 1967).

En un nivel de mayor generalidad, más de una vez se señaló en este volumen el «paralelismo entre principios cognoscitivos generales en diferentes campos». No se previó, con todo, que la teoría general de los sistemas habría de desempeñar un importante papel en las orientaciones modernas de la geografia, o de ser paralela al estructuralismo francés (p. ej. Piaget, Lévi-Strauss) y ejercer considerable influencia sobre el funcionalismo sociológico estadounidense.

Con la expansión creciente de la actitud de sistemas y los estudios al respecto, la definición de la teoría general de los sistemas ha sido objeto de renovado escudriñamiento, de modo que quizá no esté de más alguna indicación tocante a su sentido y alcance. La expresión <<teoría general="" de="" los="" sistemas="">> la introdujo el presente autor deliberadamente, en un sentido amplio. Por supuesto, es posible restringirse al sentido «técnico», desde el punto de vista matemático, como tantas veces se hace, pero esto no parece del todo recomendable, en vista de que abundan los problemas de <<sistemas» que="" requieren="" una="" teoría="" no="" disponible="" al="" presente,="" todavía,="" en="" términos="" matemáticos.="" de="" suerte="" aquí="" el="" nombre="" <<teoría="" general="" los="" sistemas="">> es empleado ampliamente, como se usa la expresión <<teoría de="" la="" evolución="">>, que viene a significar casi todo lo que cae entre desenterrar fósiles, hacer anatomía o desarrollar la teoria matemática de la selección, o como se habla de <<teoría del="" comportamiento="">>, que va de la observación de pájaros a teorías neurofisiológicas rebuscadas. Lo que cuenta es la llegada de un nuevo paradigma.

A rasgos generales pueden indicarse tres aspectos principales, no separables en cuanto a contenido pero distinguibles en intención. El primero es circunscribible como <>, o sea la exploración y la explicación científicas de los <> de las varias ciencias (fisica, biología, psicología, ciencias sociales ... ), con la teoría general de los sistemas como doctrina de principios aplicables a todos los sistemas (o a subclases definidas de ellos). Están ingresando en la esfera del pensamiento científico entidades de naturaleza esencialmente nueva. En sus diversas disciplinas -ya fueran la química, la biología, la psicología o las ciencias sociales-, la ciencia clásica procuraba aislar los elementos del universo observado -compuestos químicos, enzimas, células, sensaciones elementales, individuos en libre competencia y tantas cosas más-, con la esperanza de que volviéndolos ajuntar, conceptual o experimentalmente, resultaría el sistema o totalidad -célula, mente, sociedad-, y sería inteligible. Ahora hemos aprendido que para comprender no se requieren sólo los elementos sino las relaciones entre ellos -digamos, la interacción enzimática en una célula, el juego de muchos procesos mentales conscientes e inconscientes, la estructura y dinámica de los sistemas sociales, etc. Esto requiere la exploración de los numerosos sistemas de nuestro universo observado, por derecho propio y con sus especificidades. Por añadidura, aparecen aspectos, correspondencias e isomorfismos generales comunes a los «sistemas>>. Tal es el dominio de la teoría general de los sistemas; de hecho, tales paralelismos o isomorfismos aparecen -a veces inesperadamente- en <> del todo distintos por lo demás. De modo que la teoría general de los sistemas es la exploración científica de <<todos» y="" <<totalidades="">> que no hace tanto se consideraban nociones metafísicas que salían de las lindes de la ciencia. Para vérselas con ello han surgido novedosas concepciones, modelos y campos matemáticos, como la teoría dinámica de los sistemas, la cibernética, la teoría de los autómatas, el análisis de sistemas merced a las teorías de los conjuntos, las redes y• las gráficas, y así sucesivamente.

El matemático e ingeniero John von Neumman en 1944, desarrolla la idea de programa interno y describe el fundamento teórico de construcción de una computadora electrónica denominada modelo de Von Neumann.

El segundo territorio es el de la <<tecnología de="" los="" sistemas="">>, o sea el de los problemas que surgen en la tecnología y la sociedad modernas y que comprenden tanto el hardware de computadoras, automación, maquinaria autorregulada, etc., como el software de los nuevos adelantos y disciplinas teóricos.

La tecnología y la sociedad modernas se han vuelto tan complejas que los caminos y medios tradicionales no son ya suficientes, y se imponen actitudes de naturaleza holista, o de sistemas, y generalista, o interdisciplinaría. Esto es cierto en muchos sentidos. Sistemas en múltiples niveles piden control científico: ecosistemas, cuya perturbación lleva a problemas apremiantes como el de la contaminación; organizaciones formales, como la burocracia, las instituciones educativas o el ejército; los graves problemas que se presentan en sistemas socioeconómicos, en relaciones internacionales, política y represalias. Sin importar hasta dónde sea posible la comprensión científica (en contraste con la: admisión de la irracionalidad de los acontecimientos culturales e históricos), y en qué grado sea factible, o aun deseable, el control científico; es indiscutible que son en verdad problemas <>, o sea problemas de interrelaciones entre gran número de «variables». Lo mismo se aplica a objetivos más limitados en la industria, el comercio y el armamento. Los requerimientos tecnológicos han conducido a nuevos conceptos y disciplinas, en parte muy originales y que implantan nuevas nociones básicas, como las de las teorías del control y la información, de los juegos y de la decisión, de los circuitos y de las colas, etc. La característica general, una vez más, es que éstas descienden de problemas específicos y concretos en tecnología, pero los modelos, conceptualizaciones y principios -así los de información, retroalimentación, control, estabilidad, circuito, etc.- han ido mucho más allá de las fronteras de las especialidades, tienen naturaleza interdisciplinaria y resultaron independientes de sus concreciones especiales, según lo ilustran modelos isomorfos de retroalimentación en sistemas mecánicos, hidrodinámicos, eléctricos, biológicos, etc. Análogamente, convergen adelantos originados en ciencia pura y aplicada, como en la teoría dinámica de los sistemas y la teoría del control. Una vez más se extiende todo un espectro desde la teoría matemática muy afinada, pasando por la simulación con computadora, en la cual pueden tratarse variables cuantitativamente, en ausencia de soluciones analíticas, hasta la discusión más o menos informal de problemas que tienen que ver con sistemas.

En tercer lugar está la «filosofia de los sistemas», a saber, la reorientación del pensamiento y la visión del mundo resultante de la introducción del «sistema>> como nuevo paradigma científico (en contraste con el paradigma analítico, mecanicista, unidireccionalmente causal, de la ciencia clásica). Al igual que toda teoría científica de gran alcance, la teoría general de los sistemas tiene sus aspectos «metacientíficos» o filosóficos. El concepto de «sistema>> constituye un nuevo <>, por hablar como Thomas Kuhn, o una<>, según dijo quien esto escribe (1967), contrastando las <> de la visión mecanicista del mundo y el devenir del mundo como argumento shakespeariano contado por un idiota, con una visión organísmica de «el mundo como una gran organizacióm).

Esto bien puede dividirse en tres partes. Tenemos, primero, que dar con la <>. Se trata de la ontología de sistemas -qué se entiende por «sistema» y cómo están plasmados los sistemas en los distintos niveles del mundo de la observación.

Qué haya de definirse y de describirse como sistema no es cosa que tenga respuesta evidente o trivial. Se convendrá en que una galaxia. un perro, una célula: y un átomo son sistemas reales, esto es, entidades percibidas en la observación o inferidas de ésta, y que existen independientemente del observador. Por otro lado están los sistemas conceptuales. como la lógica. las matemáticas pero incluyendo, p. ej., también la música), que son ante todo construcciones simbólicas, con sistemas abstraídos (ciencia) como subclase de las últimas, es decir, sistemas conceptuales correspondientes a la realidad.

Con todo, la distinción no es, ni mucho menos, tan nítida y clara como pudiera creerse. Un ecosistema o un sistema social -es bien «real>>, según apreciarnos en carne propia cuando, digamos, el ecosistema es perturbado por la contaminación, o la sociedad nos pone enfrente tantos problemas insolutos. Mas no se trata de objetos de' percepción u observación directa; son construcciones conceptuales. Lo mismo pasa hasta con los objetos de nuestro mundo cotidiano, que en modo alguno son sencillamente <> como datos sensoriales o simples percepciones, sino que en realidad están construidos con innumerables factores «mentales>> que van de la dinámica gestaltista y los procesos de aprendizaje a los factores culturales y lingüísticos que determinan en gran medida lo que de• hecho <> o percibimos. Así, la distinción entre objetos y sistemas «reales>> dados en la observación, y construcciones y sistemas «conceptuales>>, es imposible de establecer sin más que sentido común. Se trata de hondos problemas que aquí apenas podemos señalar.

Esto nos lleva a la epistemología de sistemas. De lo anterior se desprende cuánto difiere de la epistemología del positivismo o empirismo lógico, con todo y que comparta su actitud cientifica. La epistemología (y metafisica) del positivismo lógico está determinada por las ideas de fisicalismo, atomismo y la <<teoría de="" la="" cámara="">> para el conocimiento. Todo esto está anticuado a la luz de los conocimientos de hoy. Frente al fisicalismo y el reduccionismo, los problemas y modos de pensamiento de las ciencias biológicas, sociales y del comportamiento requieren igual consideración, y la simple «reducción>> a las partículas elementales y las leyes ordinarias de la fisica no parece ser factible. En comparación con el proceder •analítico de la ciencia clásica, con resolución en elementos componentes y causalidad lineal o unidireccional como categoría básica, la investigación de totalidades organizadas de muchas variables requiere nuevas categorías de interacción, transacción, organización, teleología, etc., con lo cual surgen muchos problemas para la epistemología y los modelos y técnicas matemáticos. Además la percepción no es una reflexión de «cosas reales» (cualquiera que sea su condición metafisica), ni el conocimiento una mera aproximación a la «verdad» o la <>. Es una interacción entre conocedor y conocido, dependiente de múltiples factores de naturaleza biológica, psicológica, cultural, lingüística, etc. La propia física nos enseña que no hay entidades últimas tales como corpúsculos u ondas, que existan independientemente del observador. Esto conduce a una filosofía «perspectivista>> para la cual la física, sin dejar de reconocerle logros en su campo y en otros, no representa el monopolio del conocimiento. Frente al reduccionismo y las teorías que declaran que la realidad no es <> (un montón de partículas físicas, génes, reflejos, pulsiones o lo que sea), vemos la ciencia como una de las «perspectivas>> que el hombre, con su dotación y servidumbre biológica, cultural y lingüística, ha creado para vérselas con el universo al cual está <> o, más bien, al que está adaptado merced a la evolución y la historia.

La tercera parte de la filosofía de los sistemas se ocupará de las relaciones entre hombre y mundo o de lo que se llaman «Valores» en el habla filosófica. Si la realidad es una jerarquía de totalidades organizadas, la imagen del hombre diferirá de la que le otorgue un mundo de partículas físicas gobernadas por el azar, como realidad última y sola <>. Antes bien, el mundo de los simbolos, valores, entidades sociales y culturas es algo muy «real», y su inclusión en un orden cósmico de jerarquías pudiera salvar la oposición entre las «dos culturas>> de C. P. Snow, la ciencia y las humanidades, la tecnología y la historia, las ciencias naturales y sociales, o como se quiera formular la antítesis.

Este cuidado humanístico de la teoría general de los sistemas, tal como la entiendo, la distingue de los teóricos de los sistemas, orientados de modo mecanicista, que sólo hablan en términos de matemáticas, retroalimentación y tecnologia, despertando el temor de que la teoría de los sistemas sea en realidad el paso final hacia la mecanización y la devaluación del hombre y hacia la sociedad tecnocrática. Aunque comprendo y subrayo el aspecto matemático, científico puro y aplicado, no me parece que sea posible evadir estos aspectos humanísticos, si es que la teoría general de los sistemas no ha de limitarse a una visión restringida y fraccionaria.

He aquí acaso otra razón para usar este libro como introducción al campo. Una exposición como de libro de texto debe seguir el camino derecho y estrecho de la rectitud matemática y científica. No hay que insistir en la necesidad de semejante exposición «técnica». Pero hay otros muchos problemas que abarca la teoría general de los sistemas y a los que este libro servirá de guía.

Aparte de una bibliografía muy amplia, que indica las fuentes citadas en el texto, se da una lista de lecturas recomendadas que sin duda serán de provecho para el estudiante. Más específicamente, las siguientes publicaciones recientes servirán de valiosa ampliación en torno a temas expuestos en este libro. Se discuten los distintos enfoques de la teoría general de los sistemas en Trends in General Systems Theory (G. Klir, ed.) y en Unity through Diversity ( Festschrift in Honor of L. von Bertalanffy, W. Gray y N. Rizzo, eds.), en especial los libros 11 y IV. La teoria dinámica de los sistemas es expuesta en Dynamical System Theory por Robert Rosen. La Biophysik de W. Beier (de la que seguramente habrá pronto traducción inglesa) contiene una excelente presentación de la teoria dinámica de los sistemas y de la teoria de los sistemas abiertos, siguiendo los lineamientos del presente autor. Una elaboración axiomática es An Approach to General Systems Theory, de G. J. Klir. Por lo que respecta a la teoria de los sistemas desarrollada desde el punto de vista de la tecnología del control, sugerimos Einführung in die moderne Systemtheorie, de H. Schwarz. Acerca de la teoria de los sistemas en las ciencias del hombre son importantes los siguientes libros: General Systems Theory and Psychiatry (W. Gray, F. D. Duhl y N. D. Rizzo, eds.); Modern Systems Research for the Behavioral Scientist (W. Buckley, ed.); System, Change and Conjlict (N. J. Demerath y R. A. Peterson, eds.). La filosofia de los sistemas es desarrollada en Introduction to Systems Philusophy, de Laszlo.

 

Salvo por la corrección de alguna errata, conservamos el texto de la edición original, añadiéndole este prefacio, el apéndice «Notas sobre adelantos en la teoria matemática de los sistemas» y un suplemento bibliográfico al final. Esperamos que este libro siga sirviendo como introducción para los estudiantes y de estímulo a quienes se ocupan de la teoria general de los sistemas.

 

Karl Ludwig von Bertalanffy

(Viena, 19 de septiembre de 1901-Búfalo (Nueva York), 12 de junio de 1972),

biólogo y filósofo austríaco

Categoría: Científico Publicado: 30 Septiembre 2021

 

Sept. 29/21.- La Teoría General de Sistemas fue concebida por Ludwig von Bertalanffy en la década de 1940 con el fin de proporcionar un marco teórico y práctico a las ciencias naturales y sociales.

La teoría de Bertalanffy supuso un salto de nivel lógico en el pensamiento

NOTA COMPLETA A Q U Í  https://clarindecolombia.info/index.php/noticia/66-destacadas/2428-teoria-general-de-sistemas-1968

 

de: J. Manuel Arango C. <clarinesdecolombia@gmail.com>

para: Franklin Ledezma <indoame08@gmail.com>

fecha: 30 sept 2021 15:19

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COLECTIVO PERÚ INTEGRAL

27 de octubre 2021

martes, 26 de octubre de 2021

Construcción de Perú Integral LUIS DE LA PUENTE UCEDA A 56 AÑOS DE SU MUERTE

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Construcción de Perú Integral

 

LUIS DE LA PUENTE UCEDA

 

A 56 AÑOS DE SU MUERTE

 

Luis de la Puente es por méritos propios el más lúcido y brillante líder de la izquierda revolucionaria peruana en la primera mitad de los años 60.

En la década del 20, José Carlos Mariátegui perfiló el diagnóstico y sentó las bases organizativas del proletariado peruano y del partido de clase. Definió las líneas maestras de una revolución socialista sin calco ni copia.

Cuarenta años más tarde, De la Puente retomó la fulgurante impronta del Amauta, planteó la cuestión de la toma del poder y asumió la praxis revolucionaria a través del MIR.

En las condiciones concretas de su época, Lucho convocó y organizó paso a paso un movimiento revolucionario de envergadura nacional. Y lo hizo en sintonía con las tendencias más avanzadas del movimiento socialista a nivel planetario.

Lucho se formó desde los dieciséis años de edad como un dirigente lúcido al interior de las bases populares del APRA, luchó contra la mafia hayista y surgió como aprista rebelde desde 1959. Por primera vez en la historia una escisión aprista dio origen a una organización política autónoma en la izquierda peruana. Enfrentó la violencia sectaria y la cárcel. El Apra Rebelde se transformó en el MIR, en 1962.

En ese proceso, Lucho se convirtió en una autoridad en las cuestiones agrarias. Profundizó su pensamiento político hacia el marxismo y el socialismo revolucionario. Analizó lúcidamente la profunda crisis oligárquica en nuestro país. Aprendió las lecciones de la Revolución Cubana y de un mundo convulsionado por el conflicto capitalismo – socialismo. Y lo hizo en el contexto del auge de las luchas antiimperialistas y anticolonialistas de los pueblos del llamado Tercer Mundo, cuya más radical expresión fue la guerra de Vietnam.

En un Perú convulso por la crisis oligárquica, De la Puente asumió con tenacidad las banderas de la revolución popular antioligárquica y antiimperialista orientada al socialismo, como vía histórica para la liberación nacional y social de nuestro pueblo. Una revolución dirigida por la clase obrera sobre la base de su alianza con el campesinado pobre, la principal fuerza motriz de la revolución peruana.

Para llevar a la práctica este propósito histórico, Lucho supo construir a partir del MIR una organización revolucionaria. De una u otra forma, contribuyeron a esta ciclópea tarea los vínculos con las organizaciones revolucionarias de los países vecinos y las jóvenes revoluciones en el poder: Cuba, China, Corea del Norte, Vietnam.

En el seno del movimiento comunista y revolucionario internacional, De la Puente siempre mantuvo un criterio propio, una capacidad de decisión propia, sin caer en ningún seguidismo internacional, ni prochino ni prosoviético, ni foquista ni instrumento de nadie.

El lúcido liderazgo de Lucho hizo posible que el MIR nucleara a una generación de militantes y cuadros revolucionarios dispuestos a dar su vida por la revolución. A tomar el cielo por asalto.  Hombres y mujeres de la talla de Guillermo Lobatón, Máximo Velando, Enrique Amaya, Rubén Tupayachi, Paul Escobar, Pedro Pinillos, Edmundo Cusquén y Victoria Navarro, entre tantos otros.

Lucho, nacido en cuna de oro, heredero de una hacienda tan grande que su territorio se convierte en 1990 en una provincia de la Región La Libertad, dejó todas sus pertenencias materiales para transformarse en un líder revolucionario de los pobres y explotados. Pasó al menos 10 años de su agitada vida en cárceles, huelgas de hambre, torturas, clandestinidad y exilio.

Es un hombre que, como el Che, sufrió la tortura del asma y que, además, padeció una úlcera gástrica, dolencias que nunca pudieron frenarlo.

Un inmenso hombre que cumplió su compromiso revolucionario en la guerrilla de La Convención dejando a sus seres más queridos, su mujer y sus hijos.

Y que murió joven, a los 39 años de edad, como el Che, en la primera línea de combate, legando su inmenso ejemplo para la revolución de los explotados y oprimidos del Perú profundo.

 

Ricardo Gadea Acosta

Ex - Dirigente del MIR Histórico

23, Octubre, 2021

 

COLECTIVO PERÚ INTEGRAL

 

                                                     26 de octubre 2021