lunes, 16 de diciembre de 2013

JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI: HUMANISMO, ESTÉTICA Y CONTEMPORANEIDAD (3-5)

 


 
CAPÍTULO II

2.4 CONCLUSIONES PARCIALES

            La reflexión humanística y el tratamiento de la subjetividad representan una de las vertientes más trascendentales de la meditación filosófica mariateguiana. Esta problemática adquiere los contornos conceptuales básicos a través de tres direcciones principales: La interconexión hombre-masa, la concepción del hombre y el optimismo histórico. En la primera dirección queda corroborada la asunción por el peruano de los fundamentos básicos de la concepción del marxismo clásico en torno al nexo dialéctico entre individuo-masas populares en el devenir histórico. En este sentido la meditación tributa, en última instancia, al proceso de creación de los presupuestos metafísicos de una voluntad de acción revolucionaria, orientada a la modificación radical de una realidad específica, lo que condiciona en buena medida el discurso político-filosófico sobre este asunto.

            Asimismo, cabe señalar que el reconocimiento explícito del papel protagónico de las multitudes en el proceso histórico, en modo alguno desemboca en la acomodaticia actitud teórica de diluir a la individualidad o personalidad humana en el concepto de multitudes. En este sentido, Mariátegui se pronuncia por lo que pudiera definirse como la “identidad existencial” de los dos polos que interactúan en dicho proceso dialéctico. En la dimensión teórico-política de la reflexión sobre el particular se aprecia la tendencia a privilegiar el papel de los cuadros directores de la lucha de clases contra el capital (élites revolucionarias) con respecto al papel de las grandes personalidades en el contexto de modificación social. De esta manera, lo que aparecía en el plano teórico-general como la acción recíproca hombre-multitudes alcanza su determinación concreta en el plano teórico-político con la interconexión entre las élites revolucionarias y las clases sociales que integraban el sujeto histórico del cambio social en el Perú y en el resto del tejido social regional.

            Por otra parte, la concepción del hombre deviene importante zona de meditación filosófica. En esta dirección queda constatado cómo Mariátegui, a pesar de no haber tenido la oportunidad de conocer las reflexiones antropológicas tempranas de Marx, fue capaz de potenciar una asunción critico-electiva en el manejo de la obras de algunos exponentes del idealismo filosófico, que le permitió arribar a una visión del papel activo de la subjetividad que sirve de eficaz antídoto frente a la mentalidad reformista y evolucionista. Expresa, entre tanto, una correspondencia esencial con el tratamiento que esta problemática recibe en las primeras obras del filósofo de Tréveris.

            De igual manera, dicha concepción revela cómo la piedra angular del distanciamiento que se produce entre Mariátegui y los representantes del idealismo filosófico debe buscarse en el nexo que se establece entre la herejía y el dogma. La tesis de que el nuevo mito era la revolución social adquiere la determinación concreta en un proyecto específico de redención social, que bajo la égida del dogma de los nuevos tiempos, el marxismo, se plantea la modificación radical de la realidad peruana de los años veinte del pasado siglo. Es así como los elementos afirmativos sobre el papel activo de la subjetividad encontrados en Nietzsche, Bergson y Sorel reciben un nuevo sentido, una nueva acepción. De esta forma, en la dimensión humanístico-práctica se produce una ruptura a nivel de acepción, sentido e intencionalidad del discurso filosófico con respecto a los exponentes de dicho idealismo. En esta dimensión va a prevalecer el espectro de la teoría revolucionaria de Marx y Engels, así como la concepción maximalista de los líderes de la Revolución rusa.

            El peruano no dejó a la posteridad una teoría de la condición humana; sin embargo, fue capaz de desarrollar una meditación en torno al hombre en un plano teórico metafísico indisolublemente vinculado a una dimensión humanístico-práctica, con marcados elementos originales para un pensador marxista de su tiempo. Se percató del costoso déficit de aquellas exégesis de la teoría marxista transidas de economicismo y de evolucionismo vulgar que marginaban el examen del lado activo del sujeto y el lugar de la individualidad en la vida social o, en el mejor de los casos, desplegaban esta importante cuestión a un nivel de significación terciario.

            En el itinerario de la reflexión hombre y emancipación aparecen indisolublemente vinculados; es decir, desde la dimensión metafísica hasta el humanismo práctico, la tónica del discurso debe verse en sus fines desalienadores y libertarios. Dichos fines están concebidos desde una perspectiva integral, pues incluyen la redención del hombre en los planos político, económico y cultural. Esa manera de concebir la emancipación integral del hombre en el contexto de un proyecto específico de transformación social, constituye una de las lecciones fundamentales del humanismo mariateguiano.

            El optimismo histórico mariateguiano, por su parte, deviene postura político-filosófica que fundamenta el proceso de decadencia de la civilización capitalista agudizado con la contienda bélica, y a la vez advierte el advenimiento de un período revolucionario, cuya expresión política inicial era la revolución bolchevique y sus influencias en el espectro europeo de la posguerra. Sin embargo, tal postura no se reduce al componente político, pues comprende también el germen de un mundo nuevo que empezaba a gestarse en las distintas manifestaciones de la conciencia intelectual de la época.

            En la crítica a las concepciones de Spengler y de Ortega y Gasset quedaban esbozados los fundamentos conceptuales del optimismo histórico. La lectura que ambos pensadores realizan de la crisis mundial adolece del manejo efectivo del nexo dialéctico entre la noción de crisis, entendida como proceso de caducidad y decadencia, y los gérmenes o fuerzas creadoras de un mundo nuevo. Esto implicaba una inconsistencia epistemológica, pues estos pensadores, al poner el énfasis de la reflexión en los elementos francamente decadentistas, obviaban los fermentos de una nueva cultura que empezaban a desplegarse en las entrañas mismas del viejo tejido social. Es precisamente en dicha inconsistencia fundamentada por Mariátegui desde la perspectiva del optimismo histórico devenido postura político-filosófica, donde radica la piedra angular de la crítica superadora de tales concepciones de tono nihilista y pesimista.

            Por otro lado, la crítica estética deviene una de las zonas de la reflexión humanística de mayor significación para una compresión de las coordenadas identitarias del optimismo histórico. El peruano, con un apego total a las especificidades de la creación artística establece un interesante intercambio crítico con la obra y el autor, a partir del cuidadoso balance entre los factores estéticos y extra-estéticos, para revelar en aquellos casos donde está latente en sus más disímiles formas y rótulos la dicotomía arte decadente-arte nuevo. La misma, por su parte, confirma la presencia en la conciencia artística de la época de elementos filantrópicos que anuncian el advenimiento de un porvenir diferente; por otra, afirma y enriquece la postura político-filosófica de Mariátegui en torno a la crisis mundial y al futuro de la humanidad.

            Finalmente, queda constatada la visión del autor de que no bastaba con una interpretación optimista sin más del contexto histórico-social, pues, como parte de ella, debían estar delineados los efectos prácticos, lo que presupone plantearse el problema de la emancipación desde la perspectiva de la acción clasista y la revolución social. De esta forma, el optimismo histórico mariateguiano deviene crítica conceptual de lo existente, de la que brotaba una proyección del futuro que pasaba necesariamente por la puesta en tensión de los instrumentos movilizadores de la transformación social (praxis revolucionaria) como una condición indispensable para la real y efectiva crítica superadora del presente.

            Es así como la conexión hombre-masa, la concepción del hombre y el optimismo histórico, se convierten en las direcciones principales de la problemática humanística en el contexto de la reflexión mariateguiana. A través de estas aristas quedan precisados los contornos conceptuales básicos que rigen la lógica reflexiva del discurso en sus distintas zonas y determinaciones práctico-políticas.

Libro, págs. 158-162

            Nota.-

            Del libro del marxista cubano Antonio Ambrosio Bermejo Santos, el Capítulo I tiene 79 págs., 39 págs. el Cap. II, 38 págs. el capítulo III, todos aparte de sus “resúmenes”, y el Cap. IV tiene 98 págs., (tres ensayos autónomos, culminación del análisis de la obra de JCM acerca de su crítica estética, Amauta y 7 Ensayos)

            El Cap. II trata de “EL HUMANISMO Y EL OPTIMISMO HISTÓRICO-PRÁCTICO DE JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI” El marxista cubano trata ahí tres aspectos íntimamente interligados: la concepción del hombre, el hombre en sus dimensiones metafísica y práctica, optimismo histórico vs pesimismo.

            Abre su primer análisis señalando que “Uno de los méritos indiscutibles del marxismo original radica en haber dado una solución coherente en los planos teórico-general y práctico-político a la interconexión existente entre el individuo y las masas populares” Así es; no sólo individuos, no sólo masas. Desde los enciclopedistas se venía tratando este tema cardinal. Pero sólo fue con el marxismo que se halló la solución. Por eso destaca hasta el presente el trabajo de Jorge Plejanov El Papel del Individuo en la Historia. Y Bermejo Santos trata esta relación en la obra de JCM. Por eso concluye que “La reflexión humanística y el tratamiento de la subjetividad representan una de las vertientes más trascendentes de la de la meditación filosófica mariateguiana”

            En su segundo análisis comienza afirmando que “El tratamiento de la subjetividad constituye uno de los momentos más trascendentales de la meditación filosófica” de JCM. Y desde esta óptica analiza sus comentarios acerca de Nietzsche, Bergson, Sorel, otros. Por eso concluye que la concepción del hombre “le permitió arribar a una visión del papel activo de la subjetividad que sirve de eficaz antídoto frente a la mentalidad reformista y evolucionista”

            En su tercer análisis parte de que “El optimismo histórico mariateguiano, por su parte, deviene postura político-filosófica que fundamenta el proceso de decadencia de la civilización capitalista agudizado con la contienda bélica, y a la vez advierte el advenimiento de un período revolucionario, cuya expresión política inicial era la Revolución bolchevique” Como toda crisis es una dificultad pero a la vez una oportunidad, opone al pesimismo histórico el optimismo histórico. Y Bermejo Santos concluye que “Es así como la conexión hombre-masa, la concepción del hombre y el optimismo histórico, se convierten en las direcciones principales de la problemática humanística” de JCM

                                                          Ragarro

                                                         16.12.13

domingo, 15 de diciembre de 2013

Un Tema de Actualidad EVALUANDO EL METRO DE LIMA Y CALLAO


1.-
Carlos Reyna
20 nov. 2013
Siempre con la buena intención de ayudar a mis lectores para que se aprenda a comprender y evaluar los sistemas de transporte público que están por construirse en nuestra capital, en especial debido al anuncio, por parte de las entidades pertinentes, de la próxima construcción de la línea 2 del citado metro de Lima y Callao y la presentación de las seis futuras líneas de metro que conformarán esa red, he considerado conveniente ilustrar a los lectores para que puedan evaluar la bondad de esta red.
Primeramente he considerado oportuno exponer mis ideas sobre las diferencias que hay entre el siguiente artículo una red de metro y las líneas de transporte masivo, para lo cual los invito a leer el artículo titulado OPINANDO SOBRE EL METRO DE LIMA Y CALLAO - Parte 1. Si no logran bajar el artículo, hacer clic en el siguiente enlace de URL:
En vista que son pocos los interesados en este tema, les pido a aquellos que estén de acuerdo con estos puntos de vista que divulguen el artículo entre sus amistades.
Continuará
2.-
Yolanda Martell
21 nov. 2013
Apreciado Sr. C. Reyna:
Es muy interesante su opinión, sin embargo a nuestro parecer, las políticas sobre la modernización de Lima, incluyendo la del transporte están equivocadas. Lima, fundada sobre el Jardín de nuestro ancestro Sr, Taurichusco, se ha convertido en un recipiente, de las corrientes humanas andinas, nuestros hermanos que han dejado las hermosas altas sierras en busca de oportunidades, el vaso ya se colmó, el área de Lima ha crecido desde la Costa a todos los cerros, donde la sobrevivencia es solo de valientes, allí se alberga un mosaico de población que merecería un estudio social y económico digno de una Tesis de Grado.
La Población de casi 10 Millones sigue creciendo, mientras los servicios vitales no satisfacen actualmente, con los concernientes peligros de sismos e incendios. Lima es una bomba de tiempo. Lima, a través de los siglos desde que el Sr. Taurichusco no gobierno, ha vivido a costa de las regiones, se ha alimentado hasta hostigarse de las riquezas que siempre le ha llegado fácilmente, ella, ha vivido cual cortesana a costa de los otros, es tiempo de curarla, es decir moralizarla, hacer algo por ella que la convierta en una ciudad decente que viva de lo que produce.
La medida más conveniente sería, afirmar la descentralización, trasladando en primer lugar a la Capital Lima la de las pestanas postizas y maquillaje a la región Central del Perú, JUNIN donde nace el Amazonas, cual hiciera Brasil, traslado la capital de Rio de Janeiro a la actual Brasilia, le ha ido mejor.
En cuanto al transporte los famosos trenes y megas inversiones presupuestadas, su ejecución agudizará el problema, pues, incrementará las migraciones internas y externas!!! En cambio, deberían construirse TRENES DE LIMA AL NORTE DEL PERU, DE LIMA A LA SELVA CENTRAL Y DE LIMA AL CUSCO. Y UNA CARRETERA CENTRO ANDINA A LA NUEVA CAPITAL DEL PERU. CASO CONTRARIO LIMA CRECERA HACIA EL MAR. SERIA LA NUEVA CIUDAD FLOTANTE. Desde este punto de vista las MEGA INVERSIONES PLANTEADAS PARA LIMA DEBERIAN SER CERO para desconcentrar Lima y AFIRMAR EL DESARROLLO DE LAS REGIONES, MINIMIZANDO LIMA EN TODO SENTIDO.
3.-
wilmer pinedo garcía
23 nov. 2013
EXCELENTE IDEA, APOYO TU OPINION. DESTUGURIZAR LIMA,
QUE LAS RIQUEZAS DE LAS REGIONES SEAN PARA CADA REGION ESTADO. Y AFIRMAR SU DESARROLLO PARA QUE SU POBLACION NO MIGRE A LIMA.
4.-
Carlos Reyna
25 nov. 2013
Mediante este correo-e, les animo para que lean la segunda parte de este interesante artículo que comenta sobre el diseño de la futura red del "Metro de Lima y Callao". En esta segunda parte nos referiremos al movimiento diario de pasajeros en la metrópoli limeña. Les pido hacer clic en el siguiente Título: "OPINANDO SOBRE EL METRO DE LIMA Y CALLAO - Parte 2". Si no logran bajar el artículo, entonces hacer clic en el siguiente enlace de URL:
5.-
Yolanda Martell
25 nov. 2013 22:01
Las necesidades de servicios de las Mega Ciudades como Lima, difícilmente serán satisfechas, las Mega Ciudades, son un peligro inminente por el descontrol de la criminalidad, falta de agua, energía, transporte, etc. proclives a múltiples enfermedades endémicas convirtiéndose en un lugar malsano para la salud física y mental de sus habitantes.
La solución del problema sería invertir más en la Regiones y menos en la Capital. Lima seria solamente la ciudad que represente a la Nación, una ciudad pequeña que albergue a las Órganos Públicos del Gobierno Nacional, visibles en donde a los Lobbys les sería difícil prosperar.
6.-
Daniel E. Ibarra.
25 Nov 2013 19:01
Se necesita un tren de pasajeros que cubra la ruta de los balnearios, es decir que venga desde Chilca y Pucusana, (Con una proyectada ampliación hasta Cañete) pase por Lurín hasta donde debe llegar una de las redes del tren eléctrico (Villa El Salvador- Pachacamac-Lurín) y termine en Chorrillos/Barranco donde puede empalmar con el Metroplitano. Esto, teniendo en cuenta que la zona de expansión natural de Lima es hacia el Sur, pues hacia el norte terminamos en Ancón y hacia el Este ya casi no hay terrenos disponibles, nos flanquean las estribaciones de la Cordillera Central. Las carreteras, autopistas, by-passes y "zanjones", ya es otro tema que se debe prever y analizar...
-.o0o.-
de: Carlos Reyna <creyna@telefonica.net.pe>
primera fecha: 20 de noviembre de 2013 21:20
asunto: Evaluando el metro de Lima y Callao
firmado por: googlegroups.com
            Nota.-
            Por el río Rímac que la atraviesa de este a oeste, Lima se dividía en dos partes tradicionales. Al norte, “Abajo el Puente” o Malambo; al sur, “Barrios Altos” o La Victoria, siguiendo la antigua denominación geográfica: Abajo = Norte; Alto = Sur.
Lima ha crecido caóticamente, y ahora alberga a más de un tercio de la población del país, cuando a mitad del siglo pasado no llegaba al medio millón de habitantes. Y cuenta con más de treinta nuevos distritos, con pobladores no nativos sino migrantes de provincias y departamentos que buscan vida y trabajo dignos..
            Este absurdo económico-político-social-cultural, ¿se debe a su proceso de industrialización, o al proceso de desagrarización, desindustrialización, informalización del país entero?
            La llamada acumulación originaria, surgimiento del capitalismo, se hizo despojando a los campesinos de la tierra para arrojarlos en talleres y fábricas, sometidos a cruel explotación. Pero en nuestro país, se despoja al campesino de la tierra y se le obliga al hacinamiento en tugurios marginales, en “villas miseria” pomposamente llamadas “pueblos jóvenes” Un ejemplo notorio es Lima.
            Por eso, los problemas de Lima no pueden ser tratados aparte de los problemas del país. Y un tratamiento ejemplar lo ofrece JCM en sus 7 Ensayos. Al tratar la superestructura, trató juntos el problema del Regionalismo y Centralismo, el Nuevo Regionalismo y como corolario el problema de la Capital. Señala que “Los factores esenciales de la urbe son tres: el factor natural o geográfico, el factor económico y el factor político” y añade que “de estos tres factores, el único que en caso de Lima conserva íntegra su potencia es el tercero” Luego aclara que “Lima no es, geográficamente, el centro de la economía peruana. No es, sobre todo, la desembocadura de sus corrientes comerciales” Pasa a comentar la realidad del cercano puerto principal, y señala que “El Callao se mantiene y se mantendrá por mucho tiempo en el primer puesto de la estadística aduanera. Pero el aumento de la explotación del territorio y sus recursos no se reflejará, sin duda, en provecho principal del Callao”
            Esto es lo que precisamente está ocurriendo hoy. Lima con población de más de 8 millones es producto del viejo regionalismo. Y el Metro Lima-Callao es producto del viejo centralismo. Técnicamente, el ensayo de Carlos Reyna es muy profesional y responsable. Pero los comentarios que recibe tienen visión de la realidad profunda del país. Ahora, por ejemplo, en Lima se habla más quechua que en el propio Cusco.
            Nuestro país ha tenido varias capitales locales y centrales. Quedan en la memoria Chavín, Chanchán, Pachacámac, Wari, Cusco, sin contar Tiwanako y Quito. Si con el Cambio Social se fija la capital administrativa en Huánuco, Junín, Ayacucho, otro lugar, de seguro comenzará la despoblación voluntaria de esta “gran urbe”, Lima.
            Entonces, analicemos en profundidad los problemas del transporte en el país.
Ragarro
13.12.13

martes, 10 de diciembre de 2013

JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI: HUMANISMO, ESTÉTICA Y CONTEMPORANEIDAD (2-5)


 



ÍNDICE
PRÓLOGO A LA EDICIÓN VENEZOLANA
NOTAS INTRODUCTORIAS A LA SEGUNDA EDICIÓN AMPLIADA       9

CAPÍTULO I
FUENTES TEÓRICAS DEL
PENSAMIENTO FILOSÓFICO MARIATEGUIANO                                      37
1.1 Valoración crítica del concepto sociopolítico europeo                                    37
1.2 Recepción crítica del pensamiento marxista                                                    51
1.3 El pensamiento filosófico no marxista                                                             88
1.4 Consideraciones finales                                                                                  116

CAPÍTULO II
EL PENSAMIENTO Y EL OPTIMISMO HISTÓRICO-PRÁCTICO
EN JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI                                                                  119
2.1 La concepción del hombre                                                                              119
2.2 El hombre en sus dimensiones metafísicas y práctica                                    126
2.3 Optimismo histórico versus pesimismo                                                          143
2.4 Conclusiones parciales                                                                                    158

CAPÍTULO III
TOTALIDAD CONCRETA Y EMANCIPACIÓN SOCIAL                           163
3.1 La realidad nacional                                                                                        163
3-2 Determinismo y libertad                                                                                 189
3.3 Revolución social y socialismo                                                                       201
3.4 Consideraciones finales                                                                                   221

CAPÍTULO IV
PENSAMIENTO ESTÉTICO:
DIMENSIÓN DESALIENADORA Y EMANCIPATORIA                             225
Ensayo I: José Carlos Mariátegui: Aproximación a su crítica estética                 225
Ensayo II: La revista Amauta y
la visión mariateguiana del nexo entre estética y política                                     242
Ensayo III: José Carlos Mariátegui y el proceso de la literatura peruana             280

EPÍLOGO                                                                                                             323
Libro, págs. 329-330

CAPÍTULO I
1-4 CONSIDERACIONES FINALES
            El aprendizaje europeo de Mariátegui no va a quedar desplegado tan solo en la recepción crítica de la cultura del Viejo Mundo y en la formación de una visión cultural universal y sólida; junto a ello, va a potenciar una visión crítico-electiva en función de una problemática filosófica y política que empezaba a diseñar y que, desde el primer momento va a estar en correspondencia con su filiación marxista y el imperativo de elaborar un proyecto de modificación profunda de una realidad específica. La asunción crítico-electiva se manifiesta en dos grandes direcciones: por una parte, en el proceso de selección y recreación de los elementos afirmativos de pretensión universal encontrados en las corrientes filosóficas, artísticas y sicológicas no marxistas de su tiempo; y, por otra parte, en la asunción del método, la concepción del mundo y el proyecto político del marxismo clásico y de la teoría revolucionaria de los líderes de la Revolución rusa en las condiciones de la fase imperialista del desarrollo capitalista. La naturaleza específica de dicha asunción está, en buena medida, determinada por la problemática filosófica; es decir, la reivindicación del papel de los resortes subjetivos en el marxismo como un eficaz antídoto frente al fatalismo metafísico, el economicismo, y la conformación de los fundamentos metafísicos de una voluntad de acción revolucionaria orientada a la transformación radical de la sociedad peruana de la época.
            Por otro lado, el encuentro del autor con la producción teórica de Marx, Engels y Lenin permite comprender el lugar y el papel de la teoría marxista clásica en la reflexión filosófica mariateguiana. De dicho encuentro brota, tanto la filiación político-filosófica como de los rudimentos teórico-metodológicos, que orientan y modulan la asunción crítico-electiva. La obra teórica y el accionar político de Lenin y Trotsky inciden directamente en la visión mariateguiana sobre la necesidad de reivindicar frente a la crisis mundial el marxismo maximalista con su acento de voluntad y fe en el futuro inmediato tal y como lo había verificado el proceso de revolución en Rusia.
            Los núcleos centrales de la problemática filosófica potencian un marxismo que rescata la subjetividad y la necesidad de la transformación revolucionaria frente al gradualismo y las tendencias socialdemócratas con sus interpretaciones evolucionistas de la crisis mundial. Y, por otro lado, en confluencias de manera paralela, dichas meditaciones se van orientando a la conformación de los fundamentos metafísicos de una voluntad de acción revolucionaria en función de la modificación de un tejido social específico: el peruano. De esta manera, dichas coincidencias se convierten en el resultado más coherente de lo que se ha dado en llamar, por distintos autores, analogías, paralelismos y confluencias.
            Finalmente, cabe acotar que la cuestión clave para revelar las fuentes teóricas del pensamiento filosófico mariateguiano reside en la interconexión que el autor establece entre asunción crítico-electiva y problemática filosófica. A partir de dicho vínculo, se puede precisar el peso específico de las influencias marxistas, así como los elementos afirmativos de pretensión universal no marxistas, asumidos de las reflexiones de distintos exponentes de la conciencia filosófica, artística y sicológica de la época.
Libro, págs. 116-117
            Nota.-
            En este primer capítulo de su obra, el autor analiza la asunción crítico-electiva de JCM. Ante la posición evolutiva de la II-Internacional, JCM asume resueltamente la teoría revolucionaria de la Revolución Rusa.
            Es muy cierto que JCM desarrolla un “proceso de selección y recreación de los elementos afirmativos de pretensión universal encontrados en las corrientes filosóficas, artísticas y sicológicas no marxistas de su tiempo” Desde su posición marxista supo rescatar elementos positivos del pensamiento universal.
            Y por eso pudo resolver positivamente la relación entre determinismo económico y volitismo político, lo que desarrollaría siempre con su “reivindicación del papel de los resortes subjetivos en el marxismo”, tanto en su Defensa del Marxismo como en su Invitación a la Vida Heroica.
            Y es que desde su posición de marxista convicto y confeso, para JCM todo lo humano es nuestro, como señalara en su Presentación de la histórica revista Amauta.
Ragarro
09.12.13



lunes, 9 de diciembre de 2013

Un Tema de Actualidad ELECCIONES REVOCATORIAS EN LIMA




Estamos en un momento de avances y retrocesos.
La única garantía es la organización y la lucha.
James Petras 25.11.13
Comentario 1.-
(…..) Salieron los resultados de las elecciones para cambiar a los concejales que le vacaron a la alcaldesa, vía revocatoria y ganó el PPC con 29.6%. En segundo y tercer puesto Somos Perú de Andrade y Perú Posible del Cholo sagrado. Lo que refleja, para mi ver, el repudio a los revocadores y el hartazgo por la manipulación a los electores se dio la cifra de 19.5% de votos nulos y 3.4% de votos en blanco y una elevada cifra de ausentismo.
Bueno, aunque el PPC, jura y promete no "sitiar" a la Alcaldesa, ya están pensando cortar algunas cabezas en la comisiones de trabajo. Con lo que la derecha consiguió arrinconar y minimizar a la izquierda reformista.
A todo esto, Alan sigue insistiendo en que el voto debe ser voluntario. Si lo logra, cambia la configuración del sistema DUSO. (…..)
Marigaro
27 noviembre
Comentario 2.-
CRÓNICA DE UNA DERROTA ANUNCIADA
Con el ausentismo llegando al 20% y la suma de los votos blancos y viciados a 23% esta debe ser la elección más deslegitimada desde la farsa de segunda vuelta del año 2000 cuando éramos una chacra de Fujimori y Montesinos.
Ya la campaña de la revocatoria había demostrado de lo que eran capaces de hacer las mafias en su cruzada, hiriendo a nuestra caricaturesca democracia de muerte. Y como para que quede claro que la intención era tumbarse como sea a Susana y solo a ella, ningún partido revocador participo de la votación de ayer.
Y esta votación fue sentida por un sector importante de la población como innecesaria cuando falta poco más de un año para renovar o continuar con el equipo al mando de la comuna.
Decir que la derecha envuelta en Somos Perú y PPC ganaría la justa era muy previsible: ellos cuentan con casi todos los alcaldes que empujarían desde los distritos. Lo de Siempre Unidos, que llego tercero, habla de su consolidación en el Cono Norte.
La catástrofe está en la tienda de Tierra y Dignidad. Porque de los tres grupos políticos que lideran los resultados se puede justificar que saquen más votos que ellos por el tema de las alcaldías distritales en sus manos. Pero que un casi desaparecido Acción Popular o el partido de Toledo, con todo el escándalo de la suegra inmobiliaria, les hayan ganado habla de una pésima campaña.
Solo le ganaron al Partido Humanista de Yehude Simons, que en Lima no prende a pesar de varios intentos.
La izquierda no entendió el mensaje de marzo. La gente no quería ir a votar y en lugar de posicionarse en la idea del blanco y viciado, o del ausentismo también, fue como oveja al sacrificio y cayó en la emboscada que los revocadores, ausentes ayer, querían
Querían ver a la izquierda electoralmente derrotada y ahí están los resultados: sus cabezas en las paredes de la otra derecha, que es más respingada, pero que jugó desde siempre contra la gestión de Villarán.
La izquierda quiso jugar a la democracia de un militante un voto en una elección que a nadie le importaba y que, es más, el pueblo rechazaba. Comienza mal y terminaras peor, ese debe ser el mensaje aprendido.
Ya la campaña en sí, fue terriblemente dirigida. Una vez escogidos los candidatos, todos se fueron a su casa, creyendo que la camiseta pesaría sola. Nadie tuvo la delicadeza de posicionar el símbolo y otra vez se creyó que salvo las redes sociales todo es ilusión. Vueltitas por Plaza San Martin en lugar de ir a los conos donde están las mayorías y por lógica elemental debería estar la izquierda, demostró que no hay un estado mayor que sea lo suficientemente responsable para asumir retos como estos.
Nos seguimos engañando con eso de las “bases distritales de la confluencia” para descentralizar los trabajos de la campaña, que en los hechos casi no existen. Y como para empeorar la situación, sabe Dios a que genio, se le ocurrió hacer propaganda de nivel de diario chicha con alguna candidata, que fueron motivo de burla y rechazo de la mayoría.
Consejo de amigo: si te enteras que la población esta hasta las cangallas con la clase política por su asqueroso actuar, apártate de ese camino y ten doble cuidado con hacer el ridículo. Y si eres de izquierda más aun, por la simple razón de que los medios que mayoritariamente están en tu contra, minimizaran tus aspectos positivos y agrandaran tus errores.
Pensé que eso lo teníamos claro.
Ahora queda la duda de si es que habremos aprendido la lección. Porque si no sintonizamos con la población, que en este caso tenía toda la razón de despreciar la votación, por el hecho de que todos quieren ser candidatos, pero muy pocos ponerse el overol, tendremos muy democráticas elecciones dentro de la izquierda, pero derrotas continuas con toda certeza.
Ahora le toca a Susana y lo que le quede de regidores procurar algunas alianzas que le permitan llevar en piloto automático la gestión hasta que termine. Pero estamos también a las puertas del circo que armaran los regidores de la derecha, para que su boicot a la gestión culmine con el destierro de la izquierda del Municipio en las próximas elecciones ediles.
A ver si aprendemos a responder como se debe.
Hasta la Victoria Siempre
Guillermo Bermejo Rojas
para: Generación Resurgimiento <generacion_resurgimiento@yahoogrupos.com.mx>,
fecha: 26 de noviembre de 2013 08:52
asunto: [GENERACION_RESURGIMIENTO] Crónica de una derrota anunciada
firmado por: yahoogrupos.com.mx
(Reenvío: 30 noviembre)
            Nota.- El primer comentario se resume en que la derecha consiguió arrinconar y minimizar a la izquierda reformista. El segundo resultado se resume en el título: Crónica de una derrota anunciada.
            Entonces, ¿en qué quedó el futbolero empate con sabor a victoria?
            El sufragio es un medio de engaño que hay que convertir en instrumento de emancipación, señalaron Marx y Engels. ¡APRENDAMOS LA LECCIÓN!
                                                                    Ragarro
                                                                  06.12.13

LOS 500 AÑOS ‘EL PRÍNCIPE’ DE NICOLÁS MAQUIAVELO









Por: Alfredo Valdivieso
Jueves, 28 Noviembre 2013 01:49
Su incidencia en la ciencia política actual

El próximo 10 de diciembre se cumplen 500 años del día en que el pensador florentino terminó de escribir su célebre obra, aunque solo años más tarde vio la imprenta.
En algo así como diez meses y haciendo un alto en otro de sus libros esenciales, ‘Discursos sobre las primeras décadas de Tito Livio’, fue terminada la “pequeña obra” (XXVI capítulos en 101 páginas, en editorial Gredos de Madrid) destinada a Lorenzo de Médicis, duque de Urbino, al que aunque Maquiavelo señala con el cognomento de ‘El Magnífico’, nada tiene que ver con su abuelo, antiguo gobernante de facto de la República de Florencia, muerto en 1492.
Ser dedicado a un hipotético y futuro príncipe, muestra, en palabras de Antonio Gramsci, “el carácter utópico que reside en el hecho de que un Príncipe tal no existía en la realidad histórica, no se presentaba al pueblo italiano con caracteres de inmediatez objetiva, sino que era una pura abstracción doctrinaria, el símbolo del jefe, del condottiero ideal”. Y según el mismo Gramsci: “pero los elementos pasionales, míticos, contenidos en el pequeño volumen y planteados con recursos dramáticos de gran efecto, se resumen y convierten en elementos, vivos en la conclusión, en la invocación de un príncipe "realmente existente". “La investigación es llevada con rigor lógico y desapego científico”.
La obra, que ha sido considerada desde diversos ángulos, puede señalarse como la pionera de la ciencia política moderna, clara definidora del Estado: de la necesidad del estado nacional, de la moderna nación; y como la obra de un antifilósofo de la pragmática realpolitik.
Su interés es abrir brecha y mostrar un camino para la reunificación de Italia, dividida en muchos pequeños estados, que tras múltiples guerras intestinas, con la paz de Lodi en 1454, lograron establecer un equilibrio y una concentración por medio de cinco Estados no hegemónicos: la república de Florencia, el ducado de Milán, la serenísima república de Venecia, los Estados pontificios y el reino de Nápoles. Es la conclusión de la urgente necesidad de liquidar la dominación extranjera y la dependencia de tropas mercenarias; de la construcción de un ejército nacional; y es en esencia la obra política que establece en definitiva una barrera entre la Edad Media y los albores del Renacimiento.
Muy antes de la aparición de El Príncipe, la política, confundida entre el poder espiritual y el poder temporal (papas y reyes) en toda Eurasia, se fundamentaba en la ‘Ciudad de Dios’ obra de Agustín de Hipona, escrita entre 413 y 426, cuya finalidad era refutar la opinión generalizada de que la caída del imperio romano a manos de Alarico en 410 fue por la aceptación del cristianismo y el abandono de los antiguos dioses. Sus cinco primeros capítulos de los veintidós, sustentan la defensa de la nueva religión, y sus doce últimos justifican las dos ciudades: la de dios y la de los hombres y la concatenación de las mismas. Es el inicio de la formulación de teorías políticas, tras mil años de abandono de las tesis de los clásicos griegos y siglos después de los clásicos romanos Séneca y Cicerón, aunque a diferencia de éstas, ligadas estrictamente al supuesto poder delegado por dios al papado.
A la Ciudad de Dios sucede un largo y profundo debate político, por las  expectativas e intereses (sobre todo económicos y las necesidades de mercados abiertos) de las clases aristocráticas y el feudalismo, con el cuestionamiento del papel preponderante de la Iglesia como directora hegemónica de la sociedad y la detentadora del poder político con un solo Estado, inicialmente el sacro impero romano y luego el romano-germánico. Varias obras justificadoras del origen divino del poder y su obvia supeditación a la Iglesia fueron las únicas formulaciones políticas de toda Europa (al menos las publicadas). El ‘Régimen monárquico’, iniciado por Tomás de Aquino, y terminado por uno de sus discípulos. La obra de similar nombre (De regimene principum) de Egidio Romano y otras continuadoras de la misma ideología pretenden mantener, con pequeñas variaciones la agustiniana. La lucha porque el emperador se sometiera al papa o porque el poder temporal quedara liberado del papado, llevó al surgimiento de los que pudiéramos llamar proto partidos en el conglomerado de Italia, que trascienden a otros varios países europeos: los güelfos, partidarios del papa, del que fuera uno de sus líderes Francisco de Asís; y los gibelinos, partidarios de la separación del poder, uno de cuyos esenciales líderes fue Dante Alighieri.
Y es justamente Dante quien en ‘De Monarchia’ (escrita en 1313) propugna la separación de los poderes, aunque no concibe todavía las nacionalidades, que insurgirán con la plenitud del Renacimiento y la ascensión de la incipiente burguesía como clase esencial de la sociedad. Es Dante el último escritor del Medioevo y el primero del Renacimiento, y sobre el desarrollo de sus tesis se abonará un fértil terreno en materia política. El cura, teólogo y médico Marsilio de Padua formula poco después una especie de monarquía-república, representativa, con legislativo ejercido por el pueblo en su obra ‘Defensor Pacis’ (Defensor de la paz, 1324) y prevé tímidamente la creación de gobiernos y estados nacionales. Tras ellos (y otros de menor trascendencia) y sobre la experiencia y la observación aguda y perspicaz, Maquiavelo inaugura entonces el rudimento de la moderna ciencia política.
Pero ésta no surge de la nada. Aunque en el siglo XV se desvanece la ciencia política de la Edad Media, la práctica con la aparición de las repúblicas en Italia y otros lugares de Europa, que se transforman en tiranías y devienen principados, impone la necesidad histórica de intentar justificar y teorizar sobre esos hechos. Girolamo Savonarola, por ejemplo, a su paso como jefe de la República de Florencia con el derrocamiento de los Médici, escribe su opúsculo –casi olvidado hoy– ‘El régimen de gobierno de la ciudad de Florencia’.
La literatura humanista formó, conjuntamente con los ejemplos de la antigüedad, el concepto intelectual e ideológico de que los asuntos sociales, entre ellos los políticos, son meramente humanos y naturales. No obstante los nuevos conceptos políticos no aparecen sistematizados en obras claras y precisas, sino especialmente en cartas y correspondencia diplomática, más observadoras, que abandonan el latín como lengua oficial y establecen una especie de método. F. Guicciardini y N. Maquiavelo son los principales compiladores, o mejor tratadistas, de las experiencias y observaciones en Italia. El análisis juicioso y riguroso, fijado hasta en el detalle lleva a Nicolás Maquiavelo a escribir (en el retiro forzoso de su actividad política) sus tres obras que son enlace entre sí: El príncipe, el Discurso sobre las primeras décadas de Tito Livio y El arte de la guerra, ninguna de las cuales puede entenderse separada. La primera acabada de la trilogía, El Príncipe, circula de mano en mano, y solo es dada a la imprenta y publicada en 1532 con ‘gracia y privilegio’ del papa Celemente VII; aunque sin embargo, producto de la Contrarreforma de Trento, es incluido dentro de los libros prohibidos, en 1559. Las décadas (de Tito Livio) fue publicada en 1531.
No es que Maquiavelo haya ideado nada amoral en la política; simplemente puso a la luz del día lo que era la práctica de gobierno tanto de repúblicas como de monarquías. Pero lo más impugnado es que aconsejara la doblez, la apariencia, la utilización de cualquier método con tal de poner por encima de todo la razón de Estado. “Todos ven lo que aparentas, pocos comprenden lo que eres” es una máxima que era ya común, aunque velada en su época. Pone de manifiesto una particularidad de la naciente sociedad burguesa, y el individualismo de ella emanado, acrecentado cada día, y recomienda al gobernante un trato que no afecte los intereses económicos de sus súbditos, ni aun sus enemigos: “Los hombres olvidan más fácilmente la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio”. A lo que liga el consejo de usar de golpe lo más impopular y administrar a cuentagotas los supuestos beneficios: “El mal se hace todo junto y el bien se administra de a poco”.
Contra sus ‘consejos’ se desata toda una oleada de críticos acerbos, comenzando, entre los más notables, con la reina Cristina de Suecia (siglo XVII) en sus comentarios; siguiendo por Federico de Prusia, quien escribió y publicó su Antimaquiavelo en 1740, con prefacio de Voltaire; y continuando con Napoleón Bonaparte. Los dos primeros (Cristina y Federico) se sabe con certeza que además de tener El Príncipe como libro de cabecera practicaban como de actualidad las enseñanzas, o mejor los desvelamientos de la obra. De Napoleón se sabe que en junio de 1815, tras la batalla de Waterloo, en su carroza se hallaron los manuscritos de los comentarios (hoy se consigue incluso en la red con el título ‘dos obras en una’: El príncipe de Nicolás Maquiavelo comentado por Napoleón Bonaparte). Es justamente el corso quien en uno de sus apuntes o comentarios de pie de página en su libro de lectura anota: “¿Qué importan los fines con tal que se llegue? Y en los manuscritos de la carroza  había apuntado: “el éxito (no el fin) justifica los medios”. Hay quienes afirman que los manuscritos fueron propaganda negra de los ingleses y sus aliados contra el corso.
Pensadores posteriores como Antonio Gramsci –ya comentado– fundador del Partido Comunista de Italia y muerto en las cárceles fascistas, escribió un pequeño opúsculo ‘El moderno príncipe’ que se ha insertado en muchas ediciones como prólogo a la obra de Maquiavelo. “El moderno príncipe, el mito-príncipe, no puede ser una persona real, un individuo concreto; sólo puede ser un organismo, un elemento de sociedad complejo en el cual comience a concretarse una voluntad colectiva reconocida y afirmada parcialmente en la acción. Este organismo ya ha sido dado por el desarrollo histórico y es el partido político: la primera célula en la que se resumen los gérmenes de voluntad colectiva que tienden a devenir universales y totales”.
El marxismo ha considerado El Príncipe como una de las obras fundantes de la ciencia política. Maquiavelo sintetizó lo que había aprendido de los hombres, sobre todo de los detentadores del poder; no buscó enseñar a los hombres cosas que desconocieran. Las puso en negro sobre blanco; manifestó expresamente sus pensamientos y si recomendó la apariencia fue lo sistematizado de la experiencia política en sus largos años al servicio del poder. Para los comunistas, lejanos a la imputación que se nos hace de seguir solo a los fundadores del socialismo científico, Maquiavelo es uno de los maestros de la política universal y como tal hay que conmemorar, así sea de forma sencilla, el quincentenario de uno de sus escritos.
Sus máximas tienen hoy aplicación en todos los Estados. Véase nada más la apariencia de respeto a las libertades y garantías públicas en EE.UU. y la práctica impuesta en especial con el espantajo de la lucha contra el terrorismo: conculcación de todas las libertades, por razones de Estado: “Las armas se deben reservar para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten”. Véase a Juan Manuel Santos, solo como ejemplo: “Es central saber disfrazar bien las cosas y ser maestro en el fingimiento”. Es recomendación que siguen al pie de la letra todos los políticos burgueses del mundo: “Los hombres son tan simples, y se someten hasta tal punto a las necesidades presentes, que quien engaña encontrará siempre quien se deje engañar”.
Con exactitud no se sabe de qué murió Nicolás Maquiavelo. Uno de sus hijos informa al profesor de la universidad de Pisa, F. Nelli: “Con lágrimas en los ojos os digo que el 22 de este mes (junio de 1527) nuestro padre Nicolás ha muerto de dolores de entrañas causados por un medicamento que tomó el día 20”. De todas formas su obra sigue viva más que nunca a 500 años de haberse terminado una de las principales, y ese hecho debería al menos recordarse.
Alfredo Valdivieso
Secretario General PCC Santander.
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